ANDREA TUTOR
 EN 1998::

 

UN PROYECTO DE DIOS ESPÍRITU SANTO

(Sin editar)

Un cuerpo debilitado, un corazón cansado y nuevos proyectos. Detrás, una carrera brillante en las Ciencias Sociales

Una maleta a medio llenar u una mente llena, rica, bella; suave, amable al llegar a España, a  ver a su querida Europa,  cuando creía que eran sus últimos días de  vida: Querida no querindanga.

Escrito en estado de gracias, hace 11 años, en la casa de la Ensayista, la casa construida por las manos de su hermano por la casa reconstruida de sus raíces. A las 11 de la noche, se sentó, sin saber qué escribiría, y salieron esas primeras 10 páginas de la novela, que recibiría al ser registrada el título de VALS PARA KARLA.

Estos papeles, guardados en cualquier caja durante años, fueron el principio de una profecía o diagnóstico, algunos llamaría poder de imaginación; papeles convertidos en una obra de Arte, en un clásico, que quiso ser escamoteado, pero la Escritora no lo permitió.

Esto era VALS… al llegar a España, en 9 de Agosto de 2000.

 

Las llaves me la dio el Cielo, mi Padre. Siempre me ha gustado tener llaveros abultados y llevarlos en la  mano, sostenerlo firmemente, desde el Bachillerato, desde el Cuqui Bosch:

 

 

Unos papeles arrancados a toda prisa para meter en una maleta, a última hora, y presillados/grapados, en la parte superior del primer capítulo de una novela, que sólo traía sugerencias de título, el cual debió escoger la modelo de Karla Müller. Hizo silencio, ante la fotografía resumida de lo que, al parecer, era su vida, su nueva vida, la oculta: “No soy feliz”, “Felicidad construida” o “¿Otro matrimonio perfecto?”. Un cuarto título, también enviado a Marion Welzel, como posible título, es en realidad el título de una novela, que está por escribir; la tercera o cuarta con Karla Müller en el papel protagónico.

Mis proyectos de 1998

Esas pocas líneas suelen ser proyectos de libros. En la foto, 5 proyectos de libros traídos a España. La mayoría de mis proyectos son mentales.

No eran más que la ilusión de escribir libros,  La Trilogía, Las Caras de mi Locura y de VALS PARA KARLA:¡Una ilusión hecha realidad!

 

A simple vista no traía nada, dentro llevada TODO

 

Trabajé con la memoria y lo aprendido, sin diccionarios, sin consultar libros, sin Internet, pero con un coraje a toda prueba y la ayuda de DIOS.

 

¿El título? Oyendo a Julio Iglesias, en el coche Xantia, aparcado en la calle San Luis de Santander, frente al locutorio DAKAR, pienso: “Sí a la Creación. Sí Kar y como la protagonista se  llama Karla y leyendo de una forma antigua, y entre los Valses, con que fue escrita, allí mismo decidí titularla: VALS PARA KARLA.

¿El subtítulo? Se debe a una advertencia de Dios., ante 1 un posible plagio de la Obra, pero que yo quise dar una lectura antigua para justificar su introducción  intelectualmente.

 

 

ENCUENTRO EN “EL AMSTERDAM”, título original de 1998 del primer capítulo de mi primera novela pura y, a la vez experimental. Desde 1998 se previa una estructura asimétrica y diferente, sin estar aún segura de lograrla:

 

UN RETO CUMPLIDO CON ELEGANCIA, SOBRIEDAD, HONESTIDAD Y A LA MAYOR ALTURA DE LA HISPANIDAD.

 

LA VANGUARDIA del “Cuqui Bosch” sobre cumplió, como siempre.

Dicen, que los cubanos no llegan o se pasan. En Literatura, la segunda condición indica genialidad, ser un Clásico.

 

¡ANDREA TUTOR UNA CLÁSICA VIVA!

¡Y QUE SEA POR MUCHOS AÑOS!

Papeles viejos, que datan de la Semana Santa del Año del Espíritu Santo, 1998, en medio de un éxtasis espiritual; papeles perforados, con los huecos rectos del fuerte teclear la máquina de escribir; signos de puntuación, que por marcados, penetran al papel, cual señal de la importancia de los signos, indicando una línea futura de especialización, en momentos que ANDREA TUTOR no veía futuro; el futuro, que hoy es pasado y presente a la vez, que se expande en su presencia y con Su Mágica Presencia.

 

1998: AÑO DE  INICIO DEL NEO REALISMO ROMÄNTICO, de su concepción inmaculada, sin contacto con la intelectualidad y en medio de la oración contemplativa.

 

1998:  Lugar: ALTAHABANA, BOYEROS, LA HABANA, CUBA

 

1998: AÑO DEL ESPÍRITU SANTO, EN LA CASA DEL   ESPIRITU SANTO,  

          DEL SANTÍSISMO

 

Cardenal Herrera Oria 18, 12-A, entre 2001 y 2004, se convierte en la oficina literaria de ANDREA TUTOR, pseudónimo tomado de su Abuelo, Pintor de Academia. Lo utiliza, por primera vez, en Ámsterdam para firmar unos artículos, que cuestionaban la creación de las Brigadas de Acción Rápida en la Isla de Cuba y la aplicación de la pena de muerte.

En Cardenal Herrera Oria, salen de su computadora los primeros artículos de opinión, desde julio de 2001, haciendo presencia, durante 2002 y 2003, en las páginas de varios diarios, de la prensa plana, con gran éxito de público.

 

No obstante, ella se siente ante todo ESCRITORA y cómo mejor se siente es escribiendo.

 

VALS PARA KARLA es tan exquisita, que el Lic. Orlado Martínez , antiguo colega de la Universidad de La Habana le escribe desde la Florida:

Esto es bellísimo… No puedo parar de leer… Tuvo que haber sido escrita en éxtasis…

 

La novela fue escrita, para agasajar a la Dra. Marion Welzel por cumplirse ese año, los 25 años de nuestro encuentro en Moscú, en nuestro amado y querido Moscú; veinte y cinco años de un matrimonio espiritual y lleno de complicidad en el amor; un amor bellísimo y, de mi parte, purísimo, del modo en que trasciende a la novela. No todo es real en la narración, pero sí lo es ese inmenso y trascendente AMOR, que obliga al lector a desear la unión de la pareja, la consumación física de ese matrimonio.

 

Este libro enseña a conocer el AMOR. Cura corazones con sólo colocarlo sobre él. Es una magnífica cura social, en muchos sentidos. Fue escrito por amor y con amor, para cantar a su AMOR.

Preimpresión, mediados de 2006.

VALS PARA KARLA, en forma de mercancía libro.

 

Santander, 7 de abril de 2009