Al Paseo del Prado

(Sin editar)

 

Prado celeste,

prado entre mis plantas;

prado me recuerdas

a otro Prado de mi infancia.

Prado habanero,

escoltado por calzadas;

nos lo muestran desiertos

desde páginas infectadas.

He visto otras vistas

y, en él, siguen vivas tus plantas,

a las que unos llaman ficus.

Mas, a mí, laureles,

me gusta llamarlas.

 

Prado Celeste,

Prado entre mis plantas,

que ha sido cambiante;

no fue siempre igual

al Prado de mi infancia.

El suelo de mármol

diviso desde la distancia,

donde habito con el más ilustre

[caballero, que pisó mi Patria.]

 

Prado colmado de damas,

sombrillas, caballeros con paraguas;

elegante Paseo

para pasear mis mañanas.

¿Por qué no en la tarde,

en las tardes de mi Habana?

Elegante paseo de mármol,

de seda deben ser las pisadas,

que acaricien sus dibujos,

sus geometrías matizadas

del blanco y el rosa,

por el bronce adornadas,

cual juego de damas,

de damas muy educadas.

 

 

Lo miro ahora,

desde otra ALBORADA,

ya no es el mismo;

lo miro asombrada,

pues en sus bancos de piedras

no se sientan damas engalanadas,

por galantes caballeros cortejadas.

En su lugar, hay hombres,

que no me dejan ver mi Patria,

mi Patria compartida

con mi España.

 

Lo miro inquieta,

inquieta es mi mirada.

¿Podrá alcanzar algún día

el esplendor de mi juventud temprana

o, tal vez, la elegancia madura

de mi enriquecida Patria?

 

Yo sé, que algún día

se engalanarán tus damas,

se moverán por tu Paseo,

que conoció mis pisadas,

del brazo de mi Caballero,

llegado de España,

con humos de París

y la lengua un poco enredada

por el mucho Francés

y con esa L gorda, catalana.

 

 

Prado celeste,

prado entre mis plantas;

prado que pisa en mi España,

mi mejor descendiente,

que añora probar

el vino de mi Cangas.

¡Cangas de Tineo

amado desde mi otra Patria!

 

¡Prado celeste,

prado entre mis plantas,

donde pastan las reses

en su eterno verdor,

verdor del Norte de España!

 

                                        ANDREA TUTOR FERNÁNDEZ SANTA MARÍA FLOTACH,          

                                        Santander, 27 de Febrero de 2010; H: 18:11

 

 

Nota: Me acompañó, espiritualmente, mi ABUELA ASTURIANA LA ILUSTRE SEÑORA DOÑA MARÍA HERMINIA PANTALEONA GARCÍA FERNÁNDEZ SANTAMARÍA o SANTA MARÍA. Parece, que habla ella por mí.