ANDREA TUTOR se inclina Espronceda

 

Poemas del mar

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Vuelo de Palomas

                                           ANDREA TUTOR


 

Cascada invertida,

estampida de temblor,

he visto alas batidas,

cuando has volado hoy.

 

Palomas y gaviotas

vuelan sobre Santander

y en mi alma brota

tu imagen, cual carrusel

 

En días grises,

alternando con relucientes,

vuelan tus aves

sobre tus gentes.

 

¿Palomas o gaviotas?

¡Qué más da,

si en el aire retozan,

para el alma alegrar!

 

Me gustan más las palomas,

en su vuelo magistral,

engalanando las auroras

y viendo al Sol posar.

 

Canción del Pirata

 

                                         José de Espronceda

 



Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;

bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;

y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;

—«Navega velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

»Veinte presas
hemos hecho
a despecho,
del inglés,

»y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.


»Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.

»Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

»Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,

»que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.


»Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.

»A la voz de ¡barco viene!
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

»En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:

»sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

»Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.

»¡Sentenciado estoy a muerte!;
yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena
quizá en su propio navío.

»Y si caigo
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,

»cuando el yugo
de un esclavo
como un bravo
sacudí.

»Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar.

»Son mi música mejor
aquilones
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

»Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,

»yo me duermo
sosegado
arrullado
por el mar.

»Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria la mar».



Neptuno y tú

                                                                                                                              ANDREA TUTOR

 

 

Neptuno se vestía de fiesta

cada vez que cruzabas el mar;

sobrevolabas sus aguas

para La Habana visitar.

 

Relucía su tridente,

se veía desde la Eternidad,

hasta el Cielo se alegraba

al ver a Karla llegar.

 

A José del Río Sainz

                                                                                                                              ANDREA TUTOR

 

 

¿Por qué el Poeta del Mar

se encuentra de espaldas

                                      [a su universo?

¿Tan sólo es una estatua de bronce

con la mirada clavada en el suelo?

 

¿Por qué el Poeta del Mar

no mira el Faro desde lejos,

pierde su mirada en el horizonte,

ve salir los buques del puerto?

 

¿Acaso ya no percibe el salitre,

              impregnando el aire fresco,

murmullo de olas, sacudidas por el viento,

que rompen entre arrecifes y besan,

en una caricia, la fina arena

            [de El Sardinero?

 

¿Por qué el Poeta del Mar,

quien fue navegante primero,

no recibe muchos socios en el Ateneo,

poetas que no le conocieron?

 

Si yo pudiera mover al Poeta,

              [lo colocaría en la roca,

                        [junto al niño en cueros,

para que desde esa altura

iluminara mis versos.

 

                   7 de Julio de 2004

"Preciosos poemas, sobre todo el dedicado a José del Río. Pienso lo mismo que tú. Saludos Cristina" (Directora de la oficina de Correos de Santander (II)