ANDREA TUTOR
LA POÉTICA DEL REALISMO ROMÁNTICO DEL S. XXI

 

 

Mi Galicia

 

 

Cuando Yo hablo de y pienso en Galicia,

no lo hago de la Galicia de los recuerdos,

sino de la que miro, respiro; en mí entra.

Absorbo aromas: esencia divina de Dioses,

de DIOSES CELTAS, RUSOS, NÓRDICOS, GALOS,

salidos de Siberia: con los ojos azules

y blancas cabelleras. ¡Blanquísimas cabelleras!

 

¡Blanquísimas cabelleras de los hijos del Alba,

venidos de la Aurora, del Nordeste:

Alba, Alva, Alfa, Amanecer, Aurora, Alborada, Mañana:

Primera hora; principio, no fin; eterna Primavera;

 

Cuando Yo hablo de y pienso en Galicia,

no lo hago de la Galicia de los recuerdos,

sino de los que recorrieron a Europa:

¡Reyes de mi Tierra: mi Divina Hera!

No de los venidos en la cola,

cuando dejaba libre, descansar mis tierras.

En ella, pastan mis reses desde que poblé La Inmensa,

Inmensa de confines: van de Finlandia a Finisterra.

 

Yo no acepto otros dioses,

por mucho que nos los envuelvan.

No al saturno misterioso, manipulador,

del siniestro ladrón de mi tierra,

de mis  fieles y nobles hijos.

¡Campesinos eternos

de mi querida Tierra!

 

Se extiende desde Asia a Europa,

desde el Báltico a las arenas.

Tierra cargada de frutos,

con los que hacía reservas;

dormía largas jornadas,

en espera de la Primavera,

¡Del brazo de mi Amada,

A mí, no hay quién me sorprenda!

 

Establecí mis límites en la amplia estepa,

Fronteras surgieron de naturales arenas;

Rodeada de mares, aunque cuadrada le creyeran.

Así son mis predios muy a pesar

De descubrir y marcharme a Nuevas Tierras,

Que no son las mismas, mis animales llevé a ellas,

porque no los había y aunque los hubiera;

¡el amor a los míos no se empeña!

 

Santander, España, Sábado, 19 de marzo de 2011, H: 3:29:58