ANDREA TUTOR

 

Ejercicio Literario:

  Relato Ultracorto, tres variantes en 34 minutos, haciendo recesos, a partir de una palabra: metrosexual

 

 

Metrosexual

(Primera variante)

 

Las palabras compuestas siempre me hacen pensar en el origen de las mismas, en quién

 

fue el primero en utilizarlas y cómo se le ocurrió semejante conjunción, aproximación,

 

composición, construcción, intervinculación y muchos -ciones más. ¿Dónde tuvo su

 

verdadero origen el término metrosexual? Ese vocablo, que nos llega a principios del

 

siglo XXI, con  tanta  insistencia, desde  las pantallas  de  los  televisores, salta de las

 

páginas de  las  revistas de   cualquier  kiosco, en fin, que ha pasado a ser un mérito y

 

cualquiera, que quiera alardear de su fogosidad, se hace llamar metrosexual. Pues, no,

 

no es una palabra  tercermilenaria,  sino  que nació a  medianoche, en una medianoche

 

otoñal de los años setenta,  cuando  dos  se miraban con gran intensidad, expresión de

 

profundo amor y del ardor de jóvenes enamorados, que, por estar en lugar público, sólo

 

veían incrementarse los deseos casi incontrolables de hacer el amor. Eso sí era hacer el

 

amor propiamente dicho, cómo dije, se amaban. Y la pasión iba en aumento, cual se

 

alzan Los Picos de Europa ante nuestras miradas; arrebato loco, que plasmó un beso en

 

la frente amada. Ésta tuvo que lanzarse fuera; correr escaleras arriba para no violar al

 

amante, que se le venía encima en aquel vagón del Metro, del Metro Moscovita.

 

 

Santander, 4 de febrero de 2006; H: 18:57


 

 

 

 

METROSEXUAL

(Segunda variante)

 

La palabra  tercermilenaria  metrosexual no tuvo  su origen en el siglo XXI, sino que

 

nació a medianoche,  en una  medianoche  otoñal de los años setenta, cuando dos se

 

miraban  con gran  intensidad,  expresión de  profundo  amor y  del  ardor de jóvenes

 

enamorados, que, por estar en lugar público, sólo veían incrementarse los deseos casi

 

incontrolables de hacer el amor. Eso sí era hacer el amor propiamente dicho, cómo dije,

 

se amaban. Y la pasión iba en aumento, cual se alzan Los Picos ante nuestras miradas;

 

arrebato loco, que  plasmó un  beso  en la frente  amada. Ésta  tuvo  que lanzarse fuera.

 

Correr escaleras arriba para no violar al amante, que se venía encima en aquel vagón

 

del Metro, del Metro Moscovita.

 

Santander, 4 de febrero de 2006; H: 19: 14


 

 

METROSEXUAL

(Tercera variante)

 

Nada más lejos del amor que un metrosexual. Mas, su origen tuvo lugar en un vagón de

 

Metro  Moscovita,  una  agradable  medianoche  otoñal, cuando  dos enamorados, en

 

un arrebato  pasional, se  miraron a los  ojos y  fundieron  en un beso, caricia  de labios 

 

en medio  de  la frente;  uno  de  esos  ósculos,  que hacen perder el juicio y darse a la

 

fuga, escape de lo inevitable en apariencia.

 

Santander, 4 de febrero de 2006; H: 19:31