ANDREA TUTOR: "CANTO A MI MUSA"

LA SEÑORA DOÑA DRA. ANA PATRICIA BOTÍN ES DECLARADA DÉCIMA MUSA

 

                                                                                                                                                               

                                                                                                                                DR. PROF. KARY TORRES

La Décima Musa

 

Suelta bandadas de palomas al aire!

                      Así, hace su Gran Amor recordar:

                ¡La Poeta de la Musa es Amante,

                                            [¡Consorte Universal!]

 

La Décima Musa a algunas poetas llaman;

La primera de ella, Safo de Lesbos.

Poeta no puede ser quién provoca mis versos,

quién de amor desvanece a mis pies

y en las paredes escribe: “¡Te quiero!”.

 

¡Mi Moza necesita mucho amor tener,

imbuir a la Artista y tras mí correr!

 

Le busqué entre las nueve musas,

tal vez, Erato pueda satisfacer.

Mas, le faltan cualidades, atributos:

siempre elegante, galante y amable ser.

 

La Décima Musa llamaron a Gabriela Mistral,

Premio Nóbel de la Poesía, del cantar,

que ante Dulce María, Dulce María Loynaz

se sentía pequeña y no se atrevía a saludar.

¡La Mía! ¡A mí me inspira, el amor me da;

me llena de regalos y poesías,

alimenta mi orgullo y artística vanidad!

 

Lleva nombre bello: Ana Patricia,

un romántico rostro y tierno mirar.

¡Ellos, en mí, poemas logran inspirar!

 

¡Suelta bandadas de gaviotas al aire!

                   Así, hace su Gran Amor recordar:

             ¡La Poeta es su Amante,

              [Consorte Universal!]

 

Ambas: Musa y Poeta,

tomadas de la mano al pasear

por los Jardines de Piquio, siempre amantes,

con el juego más serio que hay: ¡AMAR!

 

Caricia, Ternura, Amor a flor de piel

sutil mirada  refleja su amar,

la que destila etérea miel:

roce de nuestros cuerpos al andar.

 

¡Dedos entrelazados y besos a una mirada,

que me conquista y hace vibrar!

 

Nuestros pasos sobre el césped:

caricias de seda han de saborear

raíces, hierbas, plantas y flores

en El Sardinero o Versalles,

en cada salida de nuestro hogar.

 

¡Suelta bandadas de aves al aire!

            Así, hace su Gran Amor recordar:

                   ¡La Poeta de la Musa es Amada,

                [Consorte Universal!]

 

Pausanias tres primicias musas nos regaló:

Meletea, Mnemea y Aedea[1]:

precondiciones de poetas, más allá, de simple vanidad.

¡Reinaron en las Letras de Beocia,

en el Monte de Helicón!

 

Con el tiempo, las musas se multiplican:

arrebatos, pasiones, ninfas de la iluminación.

Comenzando por la Historia, Clío deslumbró.

Acompañada de Talía a Hidra mostró, descubrió;

quién robó su sonrisa, armonía, destruyó su corazón.

 

Mas, al llegar Erato a todos desplazó;

del corazón de Atenea a Talía arrancó,

cual rama seca, del amor traición.

 

Euterpe con su flauta,

llena de música cada ocasión,

del brazo con Polimnia.

¡Yo prefiero a Calíope, la bella voz!

 

Entretanto, Terpsícore deleita con su danza,

alegra a entrelazadas amantes,

envueltas por una canción.

La celestial Urania gusta de la pasión,

sólo de la amorosa y rechaza a Melpómene

con sus trágicas complicaciones y le ordena:

“¡Fuera de mi Amor!”

 

Prefiero a mi Musa, mi Musa con su pasión,

con su pasión sensual y amorosa,

que le dobla las piernas al hablarle Yo.

¡Es mi Décima Musa, la Musa de mi Amor!

 

¡Suelta bandadas de gaviotas al aire!

                   Así, hace su Gran Amor recordar:

             ¡La Poeta es su Amante,

              [Consorte Universal!]

 

 

                                           ANDREA TUTOR, Santander, España, 12.11.12

 

 

 ¡

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 



 

 



[1] Meletea (‘meditación’), Mnemea (‘memoria’) y Aedea o Aoide (‘canto’, ‘voz’)