DR. PROF. CARY TORRES LEVANTA SU DEDO ÍNDICE

 

 

Segunda entrevista sobre la Universidad de La Habana y el papel de la Intelectualidad

 

 

PROFESORA E INVESTIGADORA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA

CON LOS 3 MÁS IMPORTANTES PREMIOS DE LA CIENCIAS SOCIALES EN CUBA

(EN EDICIÓN)

Universitas Lux et Sapientia Est

 

Ante un Gobierno, que ejerce sus funciones sin oposición, es la Intelectualidad,

precisamente, la encargada de servirle de contrapeso, freno y luz, alumbrando el camino.

 

 

P: Ante todo, me gustaría conocer su concepción de qué es un intelectual. ¿Son todos los profesores universitarios  intelectuales?

R: Primero quiero señalar que definir  al intelectual es algo difícil y no hay fronteras fijas entre un profesional y un intelectual. Más bien, se trata de un crecimiento o de crecimientos, mejor dicho, desarrollos en ciertos sentidos.

Partamos de que ningún recién graduado universitario, con independencia del trabajo que realice, puede ser considerado intelectual. Pudiésemos decir, que el concepto de intelectual, usado en calidad de sustantivo, contiene en sí mismo un carácter histórico. Por tanto, será en el contexto específico de la época de cada individuo, que se le incluirá o no en dicho selecto y encumbrado grupo social. Por ejemplo, no pasaría por mente alguna incluir a un Bachiller dentro de la intelectualidad. Siendo mucho más amplio y abarcador el término de intelectualidad que el de intelectual. Hubo momentos en el pasado, que algunos brillantes bachilleres se situaron entre los intelectuales cimeros; bachilleres convertidos en reporteros y, posteriormente, en escritores. El ejemplo más clásico de semejante desarrollo, que nos ha llegado hasta el presente, es el caso del Escritor Gabriel García Márquez, que abandonó sus estudios de Derecho al inicio de la carrera, siendo sólo Bachiller, que, tras largos años en el Periodismo, tuvo un éxito rotundo en la Literatura, reforzado por su Premio Nobel.

En la actualidad, este pudiese considerarse un desarrollo anormal para llegar a ser intelectual, habiéndolo sido normal y frecuente en el pasado no lejano. No obstante, todavía en países, donde el nivel cultural general de la población es bajo o presentan varias generaciones recién salidas de las aulas universitarias, se encuentra, que el Periodismo sigue siendo una vía de acceso a la intelectualidad con mucha presencia.

El hecho de usar el sustantivo y adjetivo indistintamente es lo que ha llevado a hacer mucho más grande este selecto conglomerado y han caído personas, que no son intelectuales propiamente, por su desarrollo de pensamiento y su obra, entre los intelectuales

También, en el pasado, se consideraban intelectuales a poetas y pintores, siendo muy jóvenes y sin el bagaje intelectual necesario. Eso sí, se dedicaban a una actividad del intelecto, por tanto su actividad era intelectual, pero en calidad de adjetivo. No todo pintor o poeta es un intelectual, aún conociendo las técnicas. Se necesita elaboración intelectual de los cuadros o una cultura general elevadísima, rozando con la sapiencia; manifestar ideas o avizorar futuros acontecimientos, signos, expresados en sus cuadros, a través de su relación con la CREACIÓN. Tal vez, algunos poetas sin demasiados estudios y conocimientos, conocedores de la técnica, sobre todo de la métrica, nos acaricien unos y blasfemen otros, con sus versos. Realmente, en el caso de algunos artistas es muy curioso, porque su desarrollo espiritual les llevará a entrar en contacto con la Creación, los hará más sensibles y sensitivos. Hasta puede ser, que algunos no sean más que canalizadores del pensamiento de intelectuales. Esto, las canalizaciones tan de moda con el Movimiento de la Nueva Era, nos ha puesto sobre aviso a los intelectuales. Ha sido el botón de alarma. Y, es preocupante, que pueda estar sucediendo.

Yo considero, que los profesionales no son intelectuales, aunque pudiese ser que en el pasado a los graduados universitarios se les tuviese por tales. Tampoco, lo son los profesores universitarios a no ser que sean excelentes ensayistas y hayan avanzado de forma exitosa en diferentes ramas del saber o tanto, en su profesión específica, que hayan crecido a teóricos, pero que lo acompañarán con múltiples conocimientos adicionales, que les ubicará entre los sabios.

Un intelectual es un sabio en algún sentido y, muchas veces, en muchos sentidos. Un intelectual es un individuo poco común, que vive preferentemente o dedica un tiempo importante de su vida a desarrollar su intelecto, para crear frutos del pensamiento y, por medio de ellos, trasmitir su experiencia vital cualificada, su cosmovisión personal. No todos los que se dicen intelectuales lo son, ni son todos los que se pavonean entre intelectuales. Muchos individuos aprenden a moverse en ese grupo, al modo que se mueve la farándula; se fabrican un discurso con un conjunto de giros literarios y palabrería sin sentido o de sentido disperso, entre ellos, términos filosóficos. Esto no es tan difícil, porque todos los estudiantes universitarios cuentan con conocimientos de Filosofía y han leído muchos libros. Pues, hay “intelectuales” de salón y discurso, que se pasean por los puestos cimeros de la intelectualidad y ocupan los puestos burocráticos, manejan los hilos de la Cultura en cualquier país.

Mas, desde mi punto vista, los verdaderos intelectuales son personas que, mayormente, viven relativamente retirados, meditabundos y buscan la verdad, aunque partan de concepciones diferentes y hasta absurdas para la media. Para ser intelectual se necesita trabajar mucho. Esto acarrea el peligro de que puedan pasarle por encima, los que se dedican a hacer lobby sin dedicar el tiempo necesario a su preparación y a impulsar un pensamiento creador.

La intelectualidad es amplia y, allí, sí tienen cabida todos los profesores universitarios, sobre todo los de Ciencias Sociales y los más destacados representantes de las Artes Escénicas, Artes Plásticas y los “intelectuales de Salón”, siempre que no sean simples conocedores de las técnicas de actuación o plásticas, pues esto los situaría en la categoría de profesionales a secas.

P: ¿A quién Usted considera intelectual? ¿Se arriesga a algún nombre?

R. A mí.

P: Aparte de Usted. ¿Algún conocido?

R: Por supuesto, tengo muchos amigos intelectuales. No obstante y a pesar de que me circunscribiré, lo más posible, a la Universidad de La Habana, si me urge a poner un ejemplo, sólo mencionaré uno: el Historiador Jorge Ibarra, un coterráneo, en todos los sentidos: de la Patria Chica (Santiago de Cuba), de la Patria Grande (Cuba) y de la Madre Patria (España). En lo de las patrias sólo Jorge no puede decir, según mi información: “Rodina Mat Zabiot” (La Madre Patria llama). Jorge no se bañó en el Jordán, como suele decir la DRA. PROF. Martha Núñez Sarmiento Pascual. Por cierto, me gustaba mucho, cuando decía: “Kary Torres, tú y yo nos bañamos en el Jordán”. Se refería a Rusia, a Moscú, pero ella tiene una enorme intuición y un conocimiento oculto inconsciente, que salta en sus frases cómicas y reiterativas. Ojalá, hubiese sido sólo broma lo del Jordán.

P: ¿Ha hecho Usted periodismo? ¿Desde cuándo?

R: Sí, me he aventurado con éxito en la Prensa Plana. Algunas personas piensan, que ya hacía periodismo en Cuba. No es así. De hecho, aunque con algunos reportajes, he incursionado mayormente con artículos de opinión, que a la vez es considerado un género literario. Fue noticia, cuando lo supe, lo del género. Yo no lo considero así, aunque sí se puede montar un libro con el conjunto de artículos escritos por una persona. Y, algunos articulistas de opinión tienen excelente pluma, pluma literaria.

Desde mi punto de vista, los géneros literarios empiezan con el Ensayo y, de ellos, el más difícil es el Ensayo Científico. No todo trabajo científico es un ensayo; para serlo, está obligado a ser exquisitamente escrito, tener vuelo literario la pluma del Científico. Hay muy buenas plumas entre los Científicos Sociales. Yo he sugerido a algunos amigos escribir novelas y a otro lo he incitado a convertirse en el mejor Cuentista Cubano, al Dr. Armando Portela, que siendo Geógrafo anda por la columna de las Finanzas en El Nuevo Herald. Sus cartas son excelentes, y su pluma tiene mucho colorido y humor. Lo digo y no debería decirlo, porque se escudó en Carlos Victoria para no escribir una Reseña Literaria sobre mí y presentarme a Miami, cuando saqué al mercado mi primera novela VALS PARA KARLA.

P: ¿Carlos Victoria el escritor cubano?

R: Sí, al parecer trabajaba con él en El Herald. Yo le dije: “¿Quién era Carlos Victoria en Cuba? Yo no lo conocía, ni lo había oído mencionar. Escríbelo tú, que eres Doctor en Ciencias Geográficas  de la Academia de Ciencias de Rusia e Investigador de la Academia de Ciencias de Cuba, y me conoces. Puedes hablar de mí, de quién soy, cómo soy y, luego, lo mucho que te gusta la novela, que te excita mi forma de escribir  y no puedes dejar de leer siquiera estando en el trabajo”. En realidad, hay mucha timidez en las personas de mi generación y cierto apego a respetar la profesión estrecha. A eso es lo que yo llamo, muy a pesar de su Philosophical Doctor o Doctor en Ciencias, no haber crecido a intelectual, aunque es casi una obligación hacerlo.

No es que me cuestione la obra del escritor Carlos Victoria, que sólo conozco del ensayo a Geografía Literaria de La Habana, escrito por Castañeda, Director de El Diario Montañés, que habla sobre un personaje de ficción, el Resbaloso. Por cierto, yo le dije a Manuel Ángel,  a Castañeda, que El Resbaloso no era un personaje de ficción, sino que en La Habana se decía que se aparecía al igual que aquéllos “patones” en las becas de Siboney, que serían sus antecesores o antecedente más cercano. No leyó Carlos Victoria mi novela, porque era muy rígido mentalmente y ponía los materiales en fila, sin establecer prioridades. Tal vez, le hubiese ayudado a superar su enfermedad, el saber que otros eran capaces de luchar y vencer, que no se rendían al primer tropiezo.

 

Yo considero, que en la actualidad es una condición indispensable para un intelectual alcanzar un Doctorado en Ciencias, en cualquiera de las ramas del pensamiento. No obstante, me cuestiono el hecho de que la mayoría de las universidades, las que han surgido cual semillero de los ’70 en adelante, se crean en la capacidad de conceder Doctorados. Es culpa de los Ministerios de Educación de los países. Es irresponsabilidad.

Un Doctorado es un Título de Nobleza en las Ciencias, aquí parafraseo a mi querido y admirado Héroe de la Unión Soviética, el Académico Dr. Prof. Víctor Volski, Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana. Ahora, no se va a grandes batallas ni se compran a través de contribuciones sociales o fundaciones privadas los Títulos de Nobleza, por lo menos eso creo yo. Incluso, no están en el presente tan bien miradas las batallas, las guerras, las conquistas de territorios como en el pasado. Sí vemos que para la Dinastía Inglesa es mucho más fácil darle un Lord o Sir a un futbolista que a un Científico, sólo porque los Medios de Comunicación, los mercaderes y los fans han revalorado a los tatuados y con conductas sociales reprobables. En privado, digo horrores. No lo creería la DRA. PROF. Elena Díaz, tampoco, DRA. PROF.  Marta Núñez ni los que quedan de mi época en el CIEI.

 

Un Doctorado en Ciencias es algo muy serio y, además, obliga a continuar la carrera profesional con excelencia, ampliar el horizonte, ser creativo.

 Escalinata Universitaria, El Alma Mater y Edificio del Rectorado

 

En Rusia, nos enseñaban y exigían, que la Tesis de Grado debía aportar algo nuevo, ya fuese un nuevo enfoque, una innovación, en fin, crear. Los ulteriores desarrollos no es que se lo impongan a uno, sino que es una obligación moral tender a ser mejor en cada trabajo, hacerlo lo mejor que sea posible con los conocimientos alcanzados; tender a la perfección y al perfeccionamiento de uno mismo, no sólo como intelectual, sino también como individuo.

 

Ser intelectual constituye una enorme responsabilidad social

 

 

P: ¿Considera que es cuestión de estudios o Grados Científicos?

 

R: De ningún modo o de un modo relativo, en la actualidad. Ante todo, se trata de cultivar una capacidad innata. El individuo debe ser de inteligencia superior. Un intelectual es un ser superior, fuera de lo común, más allá de la media.

Hay personas, que no han hecho estudios universitarios y tienen una cultura superior a la mayoría de los graduados universitarios. De los intelectuales, se esperan obras, conferencias, grandes discursos y algunos no son más que discurso. El discurso escrito es un género literario, también; se encontrará a medio camino, del mismo modo que los artículos de opinión y las entrevistas elaboradas, con elaboración intelectual. 

No obstante, pueden existir intelectuales de muy gran prestigio sin una obra numerosa y ello no les resta mérito. Yo no conozco la Obra de la DRA. PROF. Ortiz, que todos conocemos y admiramos, en primer lugar, por el Programa Televisivo “Escriba y Lea”. Si no hubiese escrito la DRA. PROF. Ortiz una sola página, no dejaría de ser intelectual. Ella es una Enciclopedia viva, es la Historia del Arte y la Literatura andante. La DRA. PROF. Ortiz es una Profesora de la Universidad de La Habana, que ha multiplicado su saber en la formación de múltiples generaciones y, además, ha entretenido de manera culta y cultivadora a toda la Nación Cubana.

Señalaré, que un intelectual no tiene que cumplir un patrón rígido, sino que puede haber intelectuales de diversos conocimientos. Ciertamente, se les suele identificar con Ensayistas, Escritores, Poetas, Pintores, grandes conocedores de la Lengua y cuestiones por el estilo, no quiero excluir a algunos Músicos, a selectos Músicos.

P: ¿Qué personas Usted cree deben formar parte del Claustro de la Universidad de La Habana?

R: Ser Maestro, en su grado superlativo, es la meta esperada de todo Profesor Universitario. Exige de cada uno de nosotros ser un Evangelio vivo, nos enseñó José Julián Martí y Pérez. Esto no quiere decir, que tengan que recitar o saberse de memoria los Evangelios. Un Profesor debe ser un ciudadano modélico, ser ejemplo y meta casi intocable para una Nación, para cada uno de sus pobladores. Por ello, deben ser respetables y respetados. Es un asunto esencial para poder avanzar una nación, y para que haya respeto y orden en esa nación.

Por supuesto, el Claustro de la Universidad de La Habana debe estar formado por los mejores cerebros del país. Cerebros activos y no vagos. Por aquéllos, que siguen creciendo y no se acomodan. Yo, en este sentido, aplaudí al Gobierno de Aznar, cuando sacó una Ley de Educación, que exigía algo semejante y no hacer vitalicios a los Profesores Universitarios, es decir, que aquéllos que dejasen de cumplir las expectativas o no avanzasen, no perfeccionasen, actualizasen sus conocimientos, deberían ser apartados de la Enseñanza Superior o enviados a universidades de nivel inferior.

De todas formas, en esto hay que tener mucho cuidado, porque se puede crear una opinión falsa alrededor de un profesor, y castigarle por maldad y no por su trabajo. Saben de qué hablo. Por ejemplo, yo, con mi brillantísimo trabajo en la UH y Currículum Vitae, me jubilé, siendo Profesora Asistente, por desidia de la DRA. PROF. Elena Díaz. Tampoco, era normal que no se hiciesen, por tantos años, Procesos de Categorización Docente en la Educación Superior en Cuba. También, me sorprende ver que el Dr. Antonio Romero sólo sea Profesor Auxiliar, comparándolo con otros que ostenta la categoría de Profesor Titular. Por cierto, me ha encantado ver, que Mercy García ya sea  Doctora y Profesora Titular, lo mismo mi estudiante Elda Molina.

Hay muchas caras desconocidas, siendo viejos o muy maduros, en la Universidad de La Habana para mí, personas que nunca vi u oí mencionar. Al parecer, se está ante un éxodo desde los puestos de dirección en el Estado a la Universidad de La Habana. Ya lo habíamos visto en Julito, a quién conocimos por ese nombre en las Oficinas de la Presidencia en 1984 y, luego, pasó a ser Presidente de la Unión de Periodistas y Escritores de Cuba (UPEC), para entrar  a la Universidad de La Habana como Decano de la Facultad de Comunicación. No le he seguido el rastro, sino que me ha llamado la atención el recorrido. Puede ser que haya sido con acierto, siquiera estoy en la capacidad de evaluar dicha cuestión. No obstante, quiero señalar, que un decanato no es un puesto de confianza, sino de madurez científica y profesoral, tarea y reconocimiento a la vez. El error es que no se ha tratado de ese modo en la ejecutoria real y, luego, se ha querido presentar a los que han pasado por Decanatos con esa envestidura.

 Esta llegada, que por una visita furtiva al Centro de Estudios de Economía Cubana, me pareció masiva. Esto no sólo llevaría a inflar la plantilla universitaria, sino que, de hecho, está creando una distorsión. Una distorsión tal como la imagen que tenemos del Dr. Carlos Rafael Rodríguez de ser un Economista destacadísimo. Y, resulta, que no era Economista de profesión, pero no pasaba por nuestras mentes que no lo fuese. Ciertamente, tenía una preparación muy importante y experiencia de trabajo en la esfera de la Dirección. Tenía que saber Economía y, sobre todo, manejar mucha información, y no lo dudo. Además, dominaba el escenario y se acostumbró al poder; tenía todos los canales abiertos para publicar sus trabajos e intervenciones. No todos los que ostentan poder o han sido Vice Ministros, Directores en los Ministerios tienen la preparación y la cultura, el nivel intelectual del Dr. Carlos Rafael Rodríguez. Es obvio, que sabía mucho sobre Economía Cubana y Marxismo, que tendría un elevado conocimiento de la Relaciones Exteriores de Cuba y, sobre todo, de las Relaciones dentro del CAME, del Consejo de Ayuda Mutua Económica, que agrupaba a los países socialistas, alineados a la Unión Soviética. Me he extendido en lo del CAME, porque ya no se sabe cuándo se renombró el Mercado Común a Comunidad Económica Europea, aparecen fechas inverosímiles, como que la CEE tuvo origen en el Tratado de Roma. Por cierto, sería bueno, que la Dra. Prof.  Hilda Puerta escribiese un libro detallado de todo ese proceso, con fechas y datos estrictos, así como agrupase en otros tomos los documentos, que supongo pueda encontrar en Internet. Una Obra importante y sin intención de manipulación. En algún lugar, libro quiero decir, tiene que estar la verdad recogida sin que se mueva según intereses de grupos o desinformación. ¿Por qué digo la Dra. Hilda Puerta? Es la única Investigadora Científica de la Universidad de La Habana, que ha estudiado y seguido por un algo período de tiempo todo ese proceso, tan interesante proceso.

Volviendo al Dr. Carlos Rafael Rodríguez, al leer su biografía en Internet, me llamó la atención de que no fuese Economista y no se hubiese graduado, al ocupar cargos económicos de primera importancia, en Economía. Pensé en el Dr. Ernesto Guevara, el Che, que siendo Médico al enfrentarse a la tarea de dirigir Organismos Económicos, por ejemplo, el Ministerio de Industria y el Banco Nacional, estudió Economía. Y, los Profesores de la Facultad de Economía le daban clases particulares. Se cuenta, que se sentaba con el archivo metálico en la espalda para no dormirse, mientras estudiaba tras la jornada de trabajo. Por supuesto, hay una diferencia importante y es que el Dr. Carlos Rafael no sólo era Abogado, sino también graduado de una Licenciatura (antes se le llamaba doctorado) en Ciencias Sociales, que muy bien le podía permitir ser un Economista Autodidacta. Estoy segura, que mucho de su conocimiento estaba centrado en su actividad práctica. Del mismo modo, que es muy raro, que Marcelo Fernández se haya hecho Economista de Comercio Exterior al final de su ejecutoria, como Ministro de Comercio Exterior. Al verlo en mi aula, lo consideré un absurdo o negligencia; debió hacerlo al enfrentarse a una tarea, que requería conocimientos y títulos superiores.

 Quiero advertir, que no parto de una concepción estrecha, porque, en Ciencias Sociales, se puede, con facilidad relativa, transitar de una especialidad a otra. La más difícil para otros especialistas, desde mi punto de vista, es la Economía por algunos conocimientos específicos, aunque no, por ello, es excluyente ni exclusiva.

Veo con canas a los jóvenes de ayer, con libras de peso de más y aparecen “Directores de fly’, en lugar de los Fundadores de los Centros y de los que han hecho crecer a esos centros. Veo muchos Profesores Titulares, y no creo equivocarme, que lo son también de ‘fly’.

Se puede entrar a la Universidad desde la actividad laboral extrauniversitaria, pero la primera Categoría Principal de Profesor es la de Instructor, le sigue la de Asistente, Auxiliar y, por último, Titular. Para hacer una excepción, y una excepción no tiene generalización, sino que guarda un carácter particular, tiene que estar más que justificada. Demasiados Profesores Titulares, que no transitaron por las aulas de la Universidad de La Habana, en calidad de Profesores durante los años, que se exigen para cada Categoría Docente Principal. Eso se llama inmoralidad. Eso tiene un nombre: falta de respeto al Claustro Universitario y a la Institución, a toda la Educación Superior en Cuba.

Foto de la Universidad de La Habana

¿Pueden entrar personas con una gran experiencia a fortalecer el Claustro Universitario?

Por supuesto que sí. Yo misma pedí incorporar a la Lic. Ana Mari Nieto, que fue Directora en el Banco Nacional de Cuba. No por Directora, sino porque es una persona brillante y fue una excelentísima estudiante sin estar pegada todo el día a los libros. Nunca se me hubiese ocurrido, que se le pudiese dar una categoría más allá de Profesora Asistente, haciendo la excepción de sus 2 primeros años de trabajo y, respetando los plazos, ir subiendo, por su propio esfuerzo, en Categoría Docente.

Pues, entendía, que hacía falta adquirir algunos brillantísimos profesionales con experiencia práctica. Esto es importante para cualquier universidad. No obstante, sabemos, que esos profesionales carecen de preparación en muchísimos aspectos en la esfera de la Educación Superior, tanto docentes como metodológicos, también, en el orden del conocimiento, porque su saber está ligado a la práctica diaria de un conjunto de cuestiones estrechas, específicas. Muchas veces saben dar soluciones, pero no conocen el saber desmenuzado, el ínfimo por qué, la esencia de los por qué. Tampoco, tienen la destreza pedagógica. Por ejemplo, yo fui Profesora de funcionarios, comerciantes del Comercio Exterior y otros organismos nacionales especializados, hasta de Marcelo Fernández, el que fue Ministro de Comercio Exterior, como había señalado, en los cursos vespertinos y por encuentros.

¿Sabían más que los estudiantes del diurno o eran mejores estudiantes? No. Conocían algunas cuestiones específicas, en algunos temas nos podían, incluso, contribuir a enriquecer la clase, en caso de estudiantes excepcionales, siquiera todos. Yo recuerdo una excelentísima estudiante de pre-grado de la especialidad de Comercio Exterior, era funcionaria del MINCEX. Tan buena en su trabajo como en el aula, no entraré en detalles. Pues, esa excelentísima estudiante, el día del examen, no pudo contestar sus 2 temas. Apenada me dijo: “Profesora, esa parte yo no la trabajo, nunca la he trabajado”. Entonces, yo le di la oportunidad de coger otro boleto, porque si hubiese dado una nota automática en el aula, ella hubiese sido la elegida. Entonces, me explicó, que no podía demorarse más, porque tenía que ir para el Puerto, porque era Delegada al Festival de la Juventud y los Estudiantes; debía partir. Me pidió dejar el examen para su regreso y que se prepararía mejor. Yo le regalé el aprobado, 3 puntos, por su ejecutoria en el curso, tanto por asistencia, participación y por ser respetuosa y delicada al contribuir, incluso, en aquellos temas de su dominio práctico. Le dije: ¿Cómo se va a ir al Festival con la preocupación y disgusto del examen?

Sólo he regalado dos 3 en toda mi ejecutoria profesoral: a esa excelente estudiante, que no estaba en condiciones psicológicas para examinar y, ese mismo día, a otro funcionario de Comercio Exterior, si mal no recuerdo, que tuvo la mala suerte de que le cayese la misma pregunta 3 veces: en el trabajo de control, en la recuperación y en el examen. No hubo forma, que aprendiese o comprendiese el tema; con el segundo tema, no le fue mejor. Este hombre estaba en la Tercera Edad o cercano a ella, no tenía sentido que se graduase de la Universidad de La Habana, pero quería darle ejemplo a sus hijos. Era un hombre serio y respetuoso, un hombre con vergüenza, apenado ante mí. Por edad, podía ser mi padre. Pensé: “Nunca será un buen especialista, pero trabajará pocos años más y, además, ya lo hace en una plaza sin estar graduado”. Y le di la nota, porque era el último examen de su carrera. Yo no podía, y no quería, evitar su graduación, porque era una cuestión de los primeros años de carrera o de edad a la hora de la matrícula.

Estos 2 ejemplos, en una misma aula, estoy segura, pueden ser extrapolados a algunos, y no pocos, de los que llegan de la “calle”. La Universidad forma también a su profesorado, y es un largo y trabajoso proceso, es la dedicación diaria de años y años de trabajo educativo, autoperfeccionamiento y estudios autodidácticos. La Universidad no es una maletita debajo del brazo y asistir a reuniones. La Universidad no es echar el cuerpo hacia delante y abrir los codos, porque es de muy mala educación.

Esos, que entraron jóvenes y le llamaban muchachos hasta con canas, tienen ese largo y enriquecedor camino recorrido, aunque sin sonoros nombramientos. Porque no hay un nombramiento superior en una sociedad a ser Profesor del más alto Centro Docente y Cultural de un país, de una de las Universidades más antiguas de la Hispanidad, con más historia y con el elevado prestigio de su Claustro en el transcurso de esa historia. Hay que respetar esa historia y hacerla crecer a cotas superiores. No es por gusto, que de los puestos ministeriales se haga una curva para plantarse por arriba en la Universidad de La Habana. Una “curva”, en cualquiera de las Lenguas Eslavas, significa “puta”.

Y hablo sin el conocimiento exacto de qué sucede, sólo con observar nombres y rostros. Por ejemplo, me preguntaba qué hará la Dra. Prof. Esther Aguilera; su e-mail me lo dijo en parte, el resto era adivinar el puesto: Vicepresidente de Relaciones Internacionales de la ANEC. Salí a comprobarlo. Acerté. ¡Conozco el patio!

Ya estamos acostumbrados a los “Rectores de fly”; también, hemos visto “Directores de fly”, que siquiera habíamos oído mencionar en la UH. Hubo un caso en Rectoría, no recuerdo el nombre del Centro, algo así como “Alternativas” a finales de los ‘80. Cuando miro el Centro de Estudios de Economía Cubana, me sorprende no ver a mi buen conocido el Dr. Prof. Omar Everleny de Director, con quien en 1988 volvimos a coincidir, tras el CIEI, en el CIDE de México; cursaba una Maestría. No me cuestiono a la Directora, que está. ¿Quién es? ¿De dónde llegó? ¿Cuándo llegó? Fue una sorpresa saber, que Juan Triana ya no era el Director, también, el saberle ya Doctor y Titular, al igual que a Marquetti, que no lo veo desde que comenzó con los estudios de las Sociedades Anónimas, primera mitad de los ‘90.

Mi mayor sorpresa fue Silvia García, que casualmente hace unos pocos días, me preguntaba: “¿Qué será de Silvia?”. Silvia, que ha tenido un crecimiento sorprendente, que habla de fuerza de voluntad al enfrentarse con lo desconocido, con  otra profesión y domarla, supongo. Silvia, que creció, de modo anormal y tardíamente, de Profesora de Inglés a Investigadora Científica de las Ciencias Económicas, en específico, de la Economía Cubana. A mí me maravilló saberla en una Maestría y montada en un avión. Les tenía pánico. (SONRISAS)

Un saludo muy afectuoso a todos, al igual que a mis antiguos compañeros y colegas del CIEI y a mis conocidos, que han ido arribando desde los Centros de Estudio del Partido, del CEA y el CIEM, con los que  hemos colaborado y alternado en trabajos o encuentros anteriores a su arribo al Centro de Investigaciones sobre el Desarrollo (CIEI), con nuestra vitalicia María Amalia Negrín Villavicencio, hoy Doctora.

El CIEI me da ternura, porque allí comenzó, en su segunda planta, mi vida en el Claustro de la Universidad de La Habana. Y, el Centro de Estudios de Economía Cubana no es más que su apéndice; espero, no apendicitis. Ambos receptores del éxodo del Área de Ciencias Económicas, junto con el CEDEM; en algunos casos, retornos.

Ante la ¿avalancha?, me gustaría poner el ejemplo del Embajador DR. PROF. José Antonio Tabares del Real, que, al dejar el Servicio Diplomático, volvió a la Universidad de La Habana, de la que era originario, al igual que la DRA. PROF. Martha Núñez. Estas personas salen de la Universidad al Servicio Diplomático, en más de una ocasión y, al concluir la misión, regresan a la Universidad a sus puestos de trabajo. Pueden haber cambiado de Facultad o de Centro, pero son originarios del Claustro; forman parte de la Nómina Universitaria, como lo sería la Lic. Cary Diego, de querer reincorporarse, o el mismo Bruno Rodríguez, hoy Canciller.

Ni Tabares ni Marta pretendieron ser Directores, Decanos o Rectores, aunque muy bien, tras trabajar nuevamente, hubiesen podido serlo. Por ejemplo, cuando Marta llega al CIEI en 1983, Doctorada del IAL AC URSS y haber trabajado 5 años en el CAME en Moscú, se incorporó con su plaza, con su Categoría y esperó, hasta 1991, para recibir la Categoría de Profesor Titular. Marta pertenece al Claustro desde mediados de los ’60.

Marta Núñez es un ejemplo importante para tratar esta cuestión. La Universidad debe respetar sus tradiciones. El Rector de la Universidad de La Habana debe, como primera tarea, respetar a la Universidad de La Habana y a su Claustro; protegerlo de presiones externas, de chantajes y de malas influencias.

UNIVERSIDAD DE LA HABANA ES RIGOR, ES EXCELENCIA, ES DESARROLLO.

NO SE PUEDE TRABAJAR MAL O REGULAR, Y LLEGAR A LA UH Y PLANTAR… Y, consecuentemente, otro “fly” en la Reserva de Cuadros.

UN “SOY JEFE, SOY TITULAR” NO CABE EN LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA. Y de hacerse, se viola a la Nación Cubana, porque se ataca a su cabeza; se viola a esa estrella, que resplandece en la bandera, una estrella blanca y pura, de pureza, que, como norma, no se coloca en posición invertida, implicaría “guerra”.

Inicio de la entrevista iniciada en Viernes, 10 de Diciembre de 2010. Continúa.

PREGUNTAS AL RECTOR

¿Qué hacen esos descamisados en la Escalinata Universitaria? ¿Qué hace o dónde está la Policía Universitaria, los vigilantes de Protección Física?

¿Por qué da señal de decadencia el símbolo patrio del conocimiento? ¿Por qué no se lava con arena, por lo menos, la entrada de la Universidad de La Habana?

¿Por qué se ha ordenado cerrar la entrada a los emails de la UH a mi correos electrónicos?

Preguntas de la DRA PROF. KARY TORRES al Rector de la Universidad de La Habana, Dr. Gustavo Cobreiro (hijo), a quien conocí siendo Yo estudiante del MGIMO y él, un niño, en unas vacaciones en las Playas del Este en 1979.

SEGUNDA PARTE

 

P: ¿Mientras Usted estuvo activa en el Claustro de la Universidad de La Habana, no se expresaban esos fenómenos? Bueno, puso un ejemplo. ¿No era una práctica?

R: No digo, que haya sucedido sólo en el presente o el pasado no tan reciente o que sea sólo cuestión de “llegados” a la UH, porque conocemos Directores de Centros muy encumbrados, que, por ejemplo, no pueden explicar algo tan simple como por qué se da una tendencia en una de sus investigaciones, así como no veía la necesidad de explicar una tendencia.

No siempre es fácil ver o explicar una tendencia. Pero, el calcularla, obliga a buscar una explicación. En fin, la explicaba, porque era una tendencia, la tendencia por sí misma y, así, surgía por la aplicación de un modelo matemático o fórmula matemática. En un Centro de Investigaciones, un Director o Directora tiene la obligación de ser un Investigador Estrella y no un burócrata con título de Investigador.

P. ¿Se aventura a decirnos de quién habla?

R: Sí, del Dr. Prof. Eramis Bueno, quien fue Director del Centro de Estudios Demográfico (CEDEM) por muchos años. A lo mejor es muy buen Matemático; no tengo opinión al respecto. Mas, trabajaba en su aplicación a investigaciones concretas de las Ciencias Sociales. Yo me asombré de que no pudiese explicar más que presentar el resultado de la aplicación de fórmulas matemáticas, en 1986. Pues, desde que yo entré a la UH, oía hablar de Eramis, cual si fuese un personaje y, de hecho, él se comportaba de ese modo, y bastante exagerado. Siempre anda inflado. Además, siendo Director de un centro tan importante como el CEDEM, se le invitó al entonces DES (Equipo, ulteriormente, Centro de Estudios sobre el Desarrollo), para que participase en la parte demográfica del libro, que saldría bajo la firma del Dr. Fidel Castro, Presidente de la República, con el fin de circular en la Cumbre de los No Alineados de Belgrado. No se publicó, porque el entonces Presidente no viajó.

Yo fui quién le pidió, con reiteración, tal vez por ello lo recuerde, que explicase las tendencias, los factores que provocarían o explicarían el comportamiento señalado. No hubo forma. No es posible, por muy Matemático que se sea, trabajar por tantos años en Centros de Investigación de las Ciencias Sociales, en la rama de la Demografía, y no crecer más que en cabildeo de poder. Por supuesto, que hay que ser superdotado, para dedicándose al poder por un período prolongado, ser bueno en las Ciencias.

Yo supe, que la Dra. Oneyda Álvarez había dejado la Vice Rectoría, por su propia voluntad, y regresado al CIEI, después de su Doctorado en Ciencias Económicas en el IAL. Lo comprendí y estimé, que era lo mejor para su carrera en las Ciencias, que se veía amenazada.

P: ¿No le cae bien el Dr. Eramis Bueno?

R: Ni bien ni mal. Para mí, no pasaba de ser otra cosa que uno que fue Director del CEDEM, usaba guayaberas blancas de mangas cortas y espejuelos. Un hombre de cara grande. No le conocía bien, no por no verlo, sino porque nunca conversé con él. Parecía un poco pesado, aunque no sé, si lo fuese. Eso habría, que preguntárselo a Delia Luisa.

P: ¿Delia Luisa?

R: Sí, la Dra. Delia Luisa López. Fue su esposa. (RISAS)

P: Bien, estábamos definiendo quiénes pueden formar parte del Claustro de la Universidad de La Habana.

R: Cómo es lógico, la Universidad se nutre de sus mejores graduados y los forma, supuestamente sin deformaciones, dentro de su Profesorado. Escoge y forma, prepara su Claustro con las características específicas, que requiere un Profesor de la Universidad de La Habana. No siempre es acertado o los crecimientos no han ido por el camino adecuado en casos específicos.

Esto no es garantía de que sean los mejores profesionales, aunque sí hay una alta probabilidad de que lo sean. A veces se es buen estudiante, porque se estudia mucho y se porta muy bien, porque no se es capaz siquiera de tener criterios o exigir, cuando algo le molesta. No todos los estudiantes excelentes son excelentes profesionales, y viceversa. Hay estudiantes con muy buenas notas en base a un esfuerzo descomunal, casi anti-humano. También, hay padres, que se lo exigen y, por otro lado, hay estudiantes, que se enfrascan en una competencia no siempre sana. Algunos de ellos no cumplen las expectativas en la práctica profesional.

Yo puedo decirle, que cuando era estudiante del MGIMO, yo no hacía ningún esfuerzo, al igual que en el Bachillerato, que me bastaba con asistir y atender las clases. Siempre he dicho, que quién atiende a los profesores no necesita estudiar para dar un examen. Es sólo cuestión de mirar por arriba la materia o conversar un poco sobre la asignatura para verla en su conjunto y no por temas separados. Esto permite interrelacionar tema, llegar a la esencia.

Porque Usted se lo puede aprender todo de memoria y si le hacen una pregunta de razonamiento o tiene que aplicar los conocimientos resulta muy difícil para algunos. Por ello, decía, que se puede ser estudiante con excelentes notas en todas las asignaturas y, luego, no ser un excelente profesional. Sin embargo, le digo, que los dos primeros graduados del MGIMO, que nos destacamos en nuestro trabajo en Cuba, no nos graduamos con Diploma Rojo (5 en todas las asignaturas): Moisés Rodríguez en la Dirección de Relaciones Internacionales del Comité Estatal de Finanzas (CEF - Hacienda Pública) y Yo, en el Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana, desde mi primer trabajo de investigación. Fuimos más estudiantes y menos estudiosos; disfrutamos nuestra vida de estudiantes y estoy segura, que tenemos muchos y mejores recuerdos, más qué contar de nuestro paso por el MGIMO que aquéllos, que la pasaban doblados sobre los libros y tratando de que los profesores se fijasen en ellos en  los seminarios.

Había estudiantes horribles, desagradables, pesados. En mi aula en el MGIMO, había algunos terribles, vomitivos, por ejemplo, 2 alemanes enfrascados en ser los mejores. Era penoso. No podían superar a las 2 vietnamitas y a los búlgaros, sobre todo a Le Thu Ha y a un búlgaro pequeñito, cual gnomo. Considero, que eran los mejores estudiantes de mi graduación en la Facultad de Relaciones Económicas Internacionales. ¡Le Thu Ha, la más brillante! Una de mis amigas vietnamitas, junto con Le Thi Thu Ha y An, que venían conmigo, desde la misma aula, de la Facultad Preparatoria de la Universidad de Kiev, a la que se adicionó, en el MGIMO, Shong (Rosa). Aquello era horrible en los seminarios, me desagradaba. Yo me sentaba, detrás, a mirar el panorama.

Decía, que los graduados de una universidad o de la Educación Superior o de las mejores Universidades del Mundo son la primera y principal cantera, de la que se deben nutrir los Claustros Universitarios.

CUBA ha tenido una gran oportunidad al recibir miles y miles de graduados de la URSS, de algunas universidades de un prestigio indiscutible a nivel mundial. Y, por medio de su trabajo, docente, investigativo, metodológico, la participación en conferencias científicas, las publicaciones y otras actividades, incluso, protocolares, ir creciendo en sus especializaciones y relacionándose con profesores e investigadores de otras universidades y países. En ese trabajar diario, planteándose metas, alcanzándolas y avanzando a metas superiores es que se llega a ser un Profesor en toda la extensión de la palabra.

Yo diría, que se llega a la madurez profesional a los 10 años de graduado, si se ha trabajado con seriedad. Algunas personas señalan 5 años, pero yo no coincido con ello. A los 5, todavía se es imberbe dentro del Claustro, aunque se puede ser relativamente sólido en algunos saberes. Yo no creo, que ningún graduado, por muy brillante que sea, tiene un conocimiento sólido y está formado con una sólida madurez intelectual antes de los 10 años y sin hacer un Doctorado en Ciencias. Hay algunos, que presumen de su infantilismo científico o de sus cargos imberbes por no haber otros.

P: Le molestaría, si le pido nombres, ejemplos.

R: Un ejemplo clásico, como el de la DRA. PROF. Martha Núñez en decencia universitaria, se lo puedo dar en este otro caso también. En ello, sí es clásico el Dr. (2000) Fernando Martínez, que sigue montado en su discurso de  los ’60, intentado aparecer como preclaro, genial y, para ello, habla de genialidad de grupo. Con ello, pretende contar con una base de apoyo, los que fueron sus subordinados en el Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana. Fernando no superó aquello, porque siguió comportándose, cual si siguiese en el Departamento de Filosofía (desintegrado en 1971 y con otra persona de Jefe o Directora del Departamento, la Lic. Martha Pérez Rolo). Todos muy conocidos míos.

Recuerdo, que la Dra. Elena Díaz no quería llevar al Dr. Richard de lo Buono, de la Universidad Católica de Illinois, a ver la película “Alicia en el Pueblo de Maravilla”. Y, yo insistía en ir. Además, podía conseguir entrar al cine sin hacer cola. Supe de la película por Fidelito, actualmente Dr. y Prof. de la Facultad de Finanzas de la UH. Ese mismo día pasaba frente al cine y coincidí con Fidelito, al que conozco del MGIMO, y me explicó lo controvertida, que se decía ser el film. Por supuesto, me interesó y les dije a Elena y a Richard, que podíamos entrar el primer día y sin cola, porque tenía una amiga que trabajaba en el cine Yara, Sonia, hermana de Digna Sardiñas, una amiga del MGIMO. Elena Díaz alquiló la película de los peloteros, no recuerdo bien el título, es algo de números, y pretendía, que pasásemos la noche en su casa, viendo lanzar bolas y dar con un bate. Por suerte, llegó Martha Pérez Rolo y le conté. Enseguida, Martha Pérez Rolo dijo: “Elenita, si Cary puede entrarnos al cine, vamos a ver la película. ¿Cómo se te ocurre?”. Llamé y nos sentamos en los mejores puestos, que nos reservó Sonia, 4 asientos en la parte trasera, en última fila, que es cómo mejor se ven las películas. Antes de continuar con el tema, termino la anécdota. Al concluir, nos encontramos en el lobby del Yara a Kike Pineda Barnet, el Director Cinematográfico. Y, Elena lo primero que le dijo, fue: “Kike, ¿cómo permitieron exhibir esa película?” y él le preguntó: “¿Qué tiene la película? ¿Por qué no se iba a exhibir?”. Y, ahí, va Elena Díaz de guardián de las ideas: “Eso del cartel en el muro de “Abajo quién tú  sabes”. Entonces, Enrique Pineda, haciendo gala de su agilidad mental y buen humor: “¡Ay, Elenita! Tú fuiste la que le pusiste nombre”.

Todas estas personas son amigos de la etapa del Departamento de Filosofía. Muchos de ellos son destacados intelectuales y otros, mediocres. Yo los conozco muy bien, sobre todo, a los que quedaron dentro de las Ciencias Sociales y no todos son siquiera inteligentes en la medida de un Profesor Universitario de esos que señalo, en calidad de meta a alcanzar para el Claustro de la Universidad de La Habana. De ellos, unos cuantos se destacaron dentro del Arte, ante todo, cinematográfico. Yo sigo diciendo, que los dos mejores cerebros de ese grupo lo son la Dra. Elena Díaz y Aurelio Alonso, por lo menos, de los que permanecieron o volvieron a las Ciencias Sociales. Y, de los Escritores, Jesús Díaz con esa formidable novela Las Iniciales de la Tierra, que si no me equivoco trata de algún modo aquélla experiencia y ubica su escenario en la casa del CIEI, donde Elena fue reubicada y llegó a ser Directora. Fuera de ese grupo, es decir, del Departamento de Filosofía de los ’60, entre los Historiadores, me decanto por Jorge Ibarra. Me encantan los ensayos históricos de Jorge y cómo explicó la Historia del siglo XIX, en el I Estudio de Post-grado “Desarrollo y Relaciones Internacionales”, que yo coordiné. ¡Brillantísimo! Brillantísimo su modo de acercarse a la Historia de Cuba: explicativo, no hechológico, aunque no evade los hechos. Es la primera vez que he oído a un Profesor de Historia hablar de la materia de un modo diferente, enriquecedor y meditativo.

 

Continúo con el crecimiento profesional de un profesor universitario. Un Profesor de 5 años en una asignatura debe contar con una solidez a toda prueba en esa materia específica. Pero, no se trata sólo de una asignatura o de un conjunto de temas dentro de una asignatura, sino de un bagaje de conocimientos mucho mayor, que permita salirse de los manuales y de los libros leídos; pensar los temas desde sí mismo y avanzar criterios propios, que le permitan iniciar su camino de crecimiento teórico. Quiero hacer un llamado serio a las Ciencias Sociales en Cuba: No se puede hablar, en el caso de los Licenciado en Filosofía e Historia, en esas dos vertientes de las Ciencias Sociales, como Historiadores o Filósofos. Son Licenciados en Filosofía (también los graduados con la denominación de doctores de los ’40, ’50 ó ’60). Los rusos, aunque no les guste el ejemplo a algunos de mis viejos conocidos, que eran un tanto anti-soviéticos y algunos lo siguen siendo a pesar de los años y sus contados Doctorados en Ciencias de la Academia de Ciencias de la URSS, es decir, en Rusia, pues, los rusos decían, que no era lo mismo ser trabajador de la Filosofía que Filósofo. Inclusive, es más fácil ser un gran Historiador que un Sr. Filósofo. Eso es palabra mayor, no se puede profanar. Para ser Filósofo, hay que tener teorías filosóficas propias, hay que tener un pensamiento filosófico propio, estructurado, desarrollado, distinto y, luego, llegaran los seguidores. ¿Quiénes son Filósofos? Citaré a los más conocidos: Platón, Aristóteles, Hegel, Kant, Marx, Engels, Marcusé. El Dr. Fidel Castro tiene más seguidores y un discurso más desarrollado que el Dr. (2000) Fernando Martínez y es menos presuntuoso. Hay Fidelismo, pero Fidel Castro no se atreve a llamarse así mismo Filósofo. ¿Por qué? Porque sabe, que no lo es, que él mismo es seguidor de un pensamiento filosófico, de las Escuelas de Marx, Engels y Lenín. Se sabe Político, por tanto, pudiese llamarse, en la jubilación, Politólogo. No por haber participado de la Política, sino por su capacidad de análisis de las coyunturas políticas y las relaciones internacionales. Esto no quiere decir, que no cometa errores o que tome partido en los análisis. Sería un defecto a superar en su nueva función de Politólogo y un gran reto para un hombre acostumbrado a imponerse y gozar de un inmenso poder durante cinco décadas.

Al mencionar a Marcusé, he vuelto a recordar las famosas 3 M de los ’60, al igual que la marca de consumibles informáticos, Marx, Mao y Marcusé. Bueno, yo sé, que Fernando Martínez, por haberlo escuchado a él mismo decirlo y a la que su esposa por imitación, que Chomi y Marina Mayoli eran Maoístas. Me gustaría conocer en cuál de las M se ubica Fernando Martínez, porque, por sus entrevistas, sigue siendo anti-soviético y, por tanto, anti Marxista Leninista. Es como el que muerde la mano del que le alimenta. No es un asunto de marcarlo o negarle su derecho a expresar sus criterios, sino de ubicar, con precisión, en lo posible en las Ciencias Sociales, pues él también ha sido guardián de ideas y devorador en su entorno. Es un hombre muy resbaloso, como el personaje protagónico de Carlos Victoria, que en su amasijo de palabrería hay que encontrar qué quiso decir. Por cierto, en Ciencias Sociales, se puede hablar diáfanamente, tan claro como en las Ciencias Exactas, pero de forma más comprensible para todos. No es necesario buscar una palabra francesa para decir algo tan simple como broma. Y, lo de Gramsci, no lo puedo ni leer y he hecho el esfuerzo por enterarme qué le encuentran: me parece un bolchevique trasnochado, se quedó estático en la Revolución de Octubre; rusa, por cierto.

Centrándonos, de nuevo, en el desarrollo de los profesores y los investigadores: Yo misma y muy a pesar de los magníficos resultados de mi primer trabajo de investigación, hacer 2 Postgrados en el ISRI y Entrenamiento de Postgrado de 6 meses en el MGIMO; haber dado 2 Exámenes de Minimum (Filosofía y Economía Política) y proviniendo del MGIMO, sentía, que aún me faltaba algo. No quiere decir, que no pudiese enfrentar una investigación igual a un Profesor o Investigador Titular de la Universidad de La Habana, porque yo trabajaba con ellos y sólo notaba, que tenían más malicia, más ambición y muchos años de tabla, cual bailarín en el escenario. Eso sí, habían leído a otros autores que yo desconocía o que sólo los conocía de oídas, al igual que ellos desconocían a muchos de los que yo había leído. En los dos o tres primeros años, me era difícil conversar sobre Economía con soltura. Me veía obligada, mientras conversaba a ir traduciendo términos, para que me llegasen las definiciones. Puede, que esto acontezca con los que hemos estudiado en otro idioma, en un país con otra lengua, tan fuerte como la Lengua Rusa.

Mas, me sentía más cómoda, más en grupo, me interesaban más los temas de conversación y las formas de diversión de esas personas, que habían formado parte del Departamento de Filosofía de los ’60, que con los profesores jóvenes. No fue hasta mucho más tarde, que manifestaron, puntualmente, su anti-sovietismo y me cuestionaban por ser pro-rusa, hasta Niurka me llamó ignorante por haber estudiado en la Unión Soviética (fue el 6 de mayo de 1996, cuando comíamos pollo y cerveza en Guanabo. Miriam García estaba nerviosa porque la discusión subía de tono y se preocupaba por mi corazón).

En el CIEI, éramos muy diferentes los profesores jóvenes; con los mayores tenía más afinidades. Esto puede tener una explicación, que parte de mi educación familiar, de mi cercanía a MI PADRE: un hombre mayor con una elevadísima cultura, con un conocimiento sabio y una conversación tolerante, discursiva y culta. Unos profesores de la CUJAE estuvieron en la casa conversando con él y, cuando salieron, le preguntaron a quién le llevo. “¿De qué asignatura es Profesor en la Universidad de Oriente?”. Fue Nuestro Profesor, MI MAESTRO, MI PRIMER Y PRINCIPAL MAESTRO. Estaba acostumbrada a conversar con personas mayores, con personas con experiencia e inteligencia fuera de lo normal. Por otra parte, se nos enseñó modestia y, antes, no expresaba mi saber. Era una persona tranquila, pacífica y alegre a la vez; no tenía ambición de poder. Pensaba y sigo pensando, que no hay nada mejor y superior que ser Profesor de la Universidad de La Habana en CUBA. ¡Sé es tan libre! Se puede pensar y compartir el pensamiento, dialogar sin el temor de estar vigilado. Bueno, a no ser que aparezca un guardián de las ideas, como Beatriz Díaz, que era tan guardián y en beneficio propio, que destruyó un centro élite de la Universidad de La Habana, un Centro-Asesor del Presidente, y lo llenó de personas de poca calificación en comparación con los que se vieron obligados a salir.

Ningún Profesor, incluida yo, fue castigado en el Centro de Estudios sobre Desarrollo, renombrado FLACSO, a pesar de la intención de las hermanas Díaz, expulsarme de la Universidad de La Habana.

¿Por qué querían expulsarme de la Universidad las hermanas Díaz? Sería buen tema de investigación, porque, con ello, afectaron a la Nación Cubana, la dejaron a oscuras. Curiosamente, la Dra. Elena Díaz, cuyo automóvil le receté con color y marca más de un año antes de recibirlo en calidad de regalo, un LADA ruso color beige, que se vio obligada a sacar de la Universidad, de la Plaza Cadena frente a la Biblioteca Central y aparcarlo en la calle Ronda, porque el Dr. Fidel Castro estaba de visita en la UH. Por cierto, le robaron un foco delantero, ¿el izquierdo? En espiritualidad, el lado izquierdo, por ejemplo la mano, es la femenina, la más espiritual. ¿Signos?

Elena no es tan brava y su hermana lo sabe. Eso sí, muy osada. Yo la admiraba y sé que es una persona muy buena y útil, pero depende de las influencias y de sus miedos. En contraposición, ese mismo día, me fui a comprar una caja de pasteles grandes, de esas que ponen los cakes (tarta o torta) del Día de las Madres. Entré al Edificio Varona, que sólo tenía la mitad de la puerta principal abierta y caminé hacia la escalera, en cuya pared se muestra un vitral con la imagen de la Sapiencia, justo dónde saludé a Carchedi, que venía con Bell Lara y Elena, a mi llegada de Ámsterdam, en que me dijo, que no me había conocido y yo le respondí: “Raro, porque estoy con la misma ropa. Sin embargo, tú has dejado en Ámsterdam tu disfraz de bolchevique”. Carchedi es un comunista italiano, que trabaja de Profesor en la Facultad de Economía de la Universidad de Ámsterdam.

Bien, un hombre de civil trata de cortarme el paso, elevando la voz. “Oiga, ¿adónde Usted va?”. “¿Yo? A mi oficina”- le contesto mirándolo un poco molesta, no en la voz, sino en la mirada. “Es  que el Comandante Fidel Castro está en la Universidad. Y, Usted no puede entrar y menos con esa caja”. Hice un gesto de incredulidad y “Mire, si Fidel Castro le tiene miedo a las personas de la Universidad, que no venga a la Universidad de La Habana”. Y, seguí mi camino escaleras arriba sin volver a mirar a aquel hombre de la escolta personal del Presidente. Yo siendo Elena, que por suerte no lo soy, me mandan a sacar el coche de la UH y le digo: “Ese es un trofeo más grande que esa tanqueta. No voy a sacar el carro de la Universidad, porque es un regalo de Fidel Castro”. Pues, no sólo le robaron el foco izquierdo, el femenino, hasta cambió el color del coche, y trató de sacar a “su” Doctora y Luz de la Universidad de La Habana. Parece, que su luz del foco derecho no andaba muy bien, porque no veía ni la realidad, hasta consideraba bueno los apagones y decía tontería en las Conferencias Científicas. ¡Una mujer tan inteligente! Si el Centro de Investigaciones sobre Desarrollo se hubiese sentado en serio, y respetado mi trabajo, en lugar de temerlo, porque la realidad no se teme, sino que se enfrenta, pues, se hubiese sentado aquel bellísimo Equipo Fundador a pensar CUBA a buscar Alternativas de Desarrollo. Elena temió y su temor fue manipulado, usado y trabajado por su hermana mayor en contra de los intereses genuinos de la Nación Cubana. Por cierto, el final de la ejecutoria del Dr. Fidel Castro no hubiese sido tan lamentable ni el país hubiese transitado por una experiencia tan terrible y no hubiese caído en el estado actual de las cosas, en que para levantarse se hace necesario arar las tierras hasta con las manos.

 

Bien, al regresar del Doctorado, yo sentía mayor solidez intelectual, además, sumado a la década de trabajo en Centros de Investigación multidisciplinarios, con especialistas de diferentes esferas de las Ciencias Sociales. Primero, resulta raro, más adelante, se vuelve ventaja. Considero, que esa fue una de las palancas fundamentales para crecer de profesional a intelectual. Evidentemente, que coexistíamos personas de tendencias ideológicas un tanto diferentes, pero nos complementábamos y congeniábamos. Parece ser, que de entre mis amistades, sólo la Dra. Prof. Martha Núñez creció, superó el trauma, no se quedó anclada en el Departamento de Filosofía de los ’60. Por ejemplo, Eugenio Espinosa, en la “Sesión Científica mía” para “exponer” el trabajo sobre las “Exportaciones de Azúcar Cubano…”, a principios de 1992, cuando él, mejor dicho ellos, no querían reconocer las consecuencias de la debacle del bloque socialista en la Economía Cubana, me acusa de pro-rusa y de que parecía un trabajo escrito por una rusa. ¿Fueron malos los rusos con nosotros? ¿Qué pecado había en conocer a Rusia por dentro y en amar a Rusia, a la Unión Soviética? Pues, muy a pesar de mi ronda ideológica, sigo amando a Rusia y Ucrania, los lugares por dónde pasé y fui muy feliz. Mis amores no son mutables y están por encima de cualquier otra consideración.

P: ¿Cuándo Usted se siente intelectual?

R: Bueno, desde niña, yo decía, que iba a ser intelectual. Entonces, estaba en una situación similar a la mayoría de las personas: no sabía qué era ser intelectual y pensaba que con ser graduado universitario se era intelectual.

Sí puedo asegurar, que cuando estaba en el CIEI, hasta el segundo semestre de 1985, yo estaba consciente de que sólo era una profesional de las Relaciones Económicas Internacionales con Maestría en Comercio Exterior (de hecho, con esa preparación salíamos graduados de las mejores universidades rusas: la especialidad (REI) y la súper especialidad (Comercio Exterior)]. Y tenía, además, preparación para entrar a trabajar en el Cuerpo Diplomático, en el Ministerio de Comercio Exterior o en la Dirección de Relaciones Internacionales de cualquier ministerio u organismo nacional.

Fue muy importante mi relación de trabajo y amistad con las Doctoras Profesoras Elena Díaz y Martha Núñez, en mis primeros 10 años de trabajo, consecuentemente, con sus amistades intelectuales. En este sentido, no sólo yo aprendí, sino que compartimos conocimientos y nos apoyamos mutuamente en nuestras flaquezas y trabajos. Estoy segura, que en ello Martha Núñez sería más sincera al dar testimonio. Por ejemplo, la Elena Díaz de 1981, incluso en su forma de conducirse y vestir, recibió una buena influencia de mi parte; hasta Martha, que en cuestiones de educación formal me era más afín, abandonó su indumentaria de “vieja secretaria elegante”, supongo que corresponda al estilo CAME, y se puso amplios blusones y juegos de falda y chaqueta, después de su viaje a Chile, más próximos a mi forma de vestir en aquel tiempo, elegantemente juvenil. Martha rejuveneció y sigue presentando un aire juvenil en su Tercera Edad.

Por las características antes apuntadas, yo estoy bastante cerca y muy relacionada con un conjunto de personas, que pertenecieron al Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana, como señalé. Bueno, los intelectuales sabemos de cuál grupo hablo. Ese era un grupo muy interesante y con grandes inquietudes culturales, que llevó a la mayoría de ellos a convertirse en destacados intelectuales, aunque los hay de salón, también, en ese grupo. Tienen el mérito de la noción de grupo, de la solidaridad y cohesión, aún separados. Yo conocí, en casa de Elena Díaz, a  Germán Sánchez, a Martha Pérez Rolo, Aurelio Alonso, Yoya Jiménez, y otros. También, a Esteban Morales, cuando andaba formando, con la ayuda de Elena, el DISEU, Departamento de Estudios de los Estados Unidos, aunque no creo que Esteban fuese del extinto Departamento de Filosofía. Por el trabajo mismo o mediado por Elena Díaz y Niurka Pérez conocí a otros. A Niurka Pérez y Fernando Martínez los conocí en 1982, en sus vacaciones anteriores a su regreso a Cuba de la misión diplomática en la Embajada de Cuba en Nicaragua.

En Rusia, mi Tutor, Klochkovsky, y los colaboradores del Departamento en el IAL son esos míticos  intelectuales de las Ciencias Sociales, Volski, Sheremetiev (Tutor de Elena Díaz), Bekarevich (mi Tutor inicial), Zaitzev, para sólo citar 5, que todos leíamos, citábamos en los estudios sobre América Latina, junto a otros latinoamericanistas conocidos y amigos como Theotoño Dos Santos, Raúl Previch, Pedro Vuscovik, Fernando Carmona, Alonso Aguilar, entre otros. Y otros no tan teóricos y teóricos, pero sí destacadísimos en la teoría aplicada, como Carmen Diana Deere, Mark Selden, Tilly, etc.

Más tarde, trabajé estrechamente con los DR. PROF. Gerd Junne y Alex Fernández de la Universidad de Ámsterdam, con resultados excelentes, en primer lugar el pronóstico de la crisis del Sector Azucarero Cubano y el arrastre, en la caída, de la Economía, en general; también, incursionamos en temas de Nuevas tecnologías y, en particular, de la Biotecnología y  Inserción del Tercer Mundo a la Economía Mundial ante las nuevas tecnología. Posteriormente, y debido a lo que todo el mundo sabe en la Colina Universidad, me incorporé, con Carmen Diana Deere y Niurka Pérez, por iniciativa de esta última, a la Investigación de la Mac Arthur Foundation sobre las Transformaciones Agraria en los Países Socialistas, con los resultados altamente satisfactorios y las muchas distinciones y reconocimientos recibidos en el EER por mi trabajo y el de Carmen Diana en primer lugar y por las certeras gestión de Niurka Pérez de los expedientes de la Investigación para alcanzar los Premios y consecuentes reconocimientos universitarios y dentro de las Ciencias Sociales en Cuba. Un paréntesis para decir, que la gestión se puede hacer, porque existe qué gestionar y cuenta con capacidad para ganar. El siguiente paréntesis, para agradecer a las Doctoras Profesoras Niurka Pérez de la UH y Carmen Diana Deere de la Universidad de Massachussets en Amherts, una vez más, mi incorporación a dicha investigación (Febrero-Marzo de 1993), en momentos muy difíciles para mí dentro de la Universidad de La Habana, tras  un año de presiones de todo tipo y con la intención de la expulsión de mi Cátedra Universitaria, luego, con persecuciones puntuales, en cuanto mi nombre sobresalía por algún lado. De ello, se encargaba Beatriz Díaz, aunque ponía a su hermana a dar la cara, como cuando lo del muro en la niñez, que Elenita se raspó toda su parte delantera.

Caín y Abel: Elena, buena persona, querida y admirada por sus colegas; Beatriz, con muy mala fama por su malicia, enredos universitarios, ambición, envidia y maldad. Casualmente, el Ministro de Cultura se llama Abel Prieto y Elena es la prieta de las hermanas.

También, agradezco a la Universidad de Ámsterdam y, en particular, a los Profesores, que habían valorados altamente los resultados de mi estancia de 4 meses. Pues, la Universidad de Ámsterdam rompió relaciones con la Universidad de La Habana, en carta a la Dra. Elena Díaz, por habérseme obligado a cambiar de posición (por haber tenido que salir del Centro de Estudios sobre Desarrollo y del Proyecto FLACSO CUBA) a mi regreso de Ámsterdam y basada la represión en la monografía escrita durante una parte de mi estancia, Las Exportaciones de Azúcar Cubano

Al final, voy a tener que agradecer a la Dra. Elena Díaz por haberme hecho salir de FLACSO y presionar, para que se me prohibiese ir al Congreso de Lasa de 1995, en el Washington Sheraton, y a la Universidad de Pittsburg. Estoy segura, que era Beatriz Díaz, quien tenía miedo a mi conocimiento y calificación, porque iba con un tema similar a la misma mesa y sin haber echo trabajo de campo, sin estar en contacto con la realidad, del modo nuestro, del Equipo de Estudios Rurales, que llevábamos la Investigación Internacional de la Mac Arthur Foundation y la UH, dirigida por la DRA. PROF. Carmen Diana Deere, sobre las Transformaciones Agraria; veníamos siguiendo, in situ, todas las reformas del Agro de los ’90 y con el conocimiento previo del EER en temas agrarios y de cooperativización agrícola.

P: ¿Cómo así? Me refiero, que, ahora, considera, que fue bueno no ir al Congreso y salir del Programa  FLACSO.

R: Pues sí, la vida enseña y meditar mucho más (SONRISA). Gracias a ello, no estoy completamente fláccida y débil, que es lo que quiere decir Lasa. Vamos a creer que Carmen era bruja, una bruja irlandesa, aunque Carmen significa poesía, supongo que con K. En aquellos días, andaba una profesora americana, buscando el fenómeno de las brujas del pasado en Cuba, con aquello de la Viejas Brujas. ¡Hay unas cuántas en la Universidad! (RISAS) Buenas y malas.

P: Ahora, en serio.

R: Por supuesto, que lo digo en serio. Y, continúo con mi conversión, no la religiosa que tuvo lugar, sino de profesional a intelectual. Mi paso por el Instituto de América Latina y por el CIDE, en orden inverso, fue muy importante para mi crecimiento intelectual y súper-especialización en Ciencias Económicas y Sociales, en el más amplio sentido. En el CIDE, fue un lujo el grupo de Profesores, que nos impartieron temas en el Taller sobre Alternativas de Desarrollo, dicho de forma corta, en la segunda mitad de 1988: la élite de las Ciencias Económicas de la Región, por cierto, en la Universidad Católica de Nijmegen volví a encontrarme con el DR. PROF. Isaac Millán, 3 años más tarde. La Academia Rusa siempre es una experiencia importante, más allá de los límites, por el rigor científico, además, fue mi reencuentro en una Conferencia Científica Internacional, en el  IAL, con Theotoño Dos Santos, tras nuestra noche completa de charla en Julio de 1985 en una recepción en el CIEI. Fue una gran suerte, como señalo en la trilogía, porque todos estaban ocupados en ser vistos por el Dr. Carlos Rafael Rodríguez, por Ortega y otro Comandante Nicaragüense, y andaba, como pájaro solitario uno de los más grandes Economistas de la Región Latinoamericana, un Teórico y me pidió permiso para sentarse a mi lado y compartir la noche acariciados por la brisa en la terraza posterior del CIEI, ante el gran patio oscuro y los ruidos de los Salón. ¡Fue una gran oportunidad! ¡Siempre he sido persona de mucha suerte y de magníficos encuentros con personas muy interesantes!

No sólo es investigar y escribir, sino hacerlo con rigor, con un desarrollo metodológico importante; entrar en contacto con tal volumen de literatura especializada, en experiencia sólo comparable, en cierto grado, con centros de documentación especializados, como el del Ministerio de Comercio Exterior en La Haya, la Biblioteca de Países del Este y la de Europa de la Universidad de Ámsterdam. Bueno, yo he estado trabajando en bibliotecas especializadas y generales muy importantes, como la del Colegio de México, la Universidad Agrícola de Wagenigen, el Centro de Documentación del Banco Nacional de Cuba y la Biblioteca de Ministerio de Comercio Exterior de Cuba, por supuesto, la Biblioteca Central de la Universidad de La Habana, entre otros. De todos, los más impresionantes: la Biblioteca de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de la URSS y el Centro de Documentación del Ministerio de Comercio Exterior de Holanda. Quiero señalar, que el fondo bibliotecario de mayor peso y número de volúmenes sobre América latina en Europa se encuentra en la Biblioteca del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias Rusa. En aquel momento, era el Centro de Investigación sobre América Latina más importante y grande de Europa. El más antipático de los Centros de Documentación, por su personal, uno en Holanda, dedicado a las investigaciones tropicales, que no recuerdo bien el nombre. Con el último grito de la Informática del momento, y con unas muchachas más frías y estiradas que las computadoras.

Se me hace la boca agua cada vez que veo, por la televisión, la Biblioteca de la Real Academia de la Lengua Española. Es un sueño, tanta belleza y sabiduría acumulada.

P: Entonces, volviendo a los doctorados: ¿Usted considera, que no están bien concedidos muchos Doctorados?

R: Eso estimo, porque no puede cualquier universidad o centro de estudios conferir Doctorados. Es una actividad de Centros Cumbres dentro de la Educación Superior y las Academias de Ciencias. No cualquier persona puede formar parte de un tribunal para conceder el Grado Científico de Doctor en Ciencias. Incluso, no todos los que poseen el Grado. No se trata de un acto formal, aunque en algunos casos pueda parecerlo. En primer lugar, para ser Miembro de un Consejo Científico hay que ser un Científico destacado, no un burócrata con renombre, Y, es imprescindible observar ciertas normas, como evaluar los trabajos con rigor, justicia, honestidad. No decir: “Este trabajo se evalúa con excelente, porque su tutor o tutora es fulano a fulana”.

Lamentablemente, sucede mucho. Cada Trabajo de Curso, cada Diploma, cada Tesina y cada Tesis de Grado es indispensable valorarla en sí misma, sus contenidos y cómo han sido expuestos, con independencia de tutores y notas anteriores. Por supuesto, cada miembro del Tribunal debe leer de forma íntegra las tesis. Sabemos, que no siempre tienen los participantes en un Consejo Científico tiempo para leerlo, bien por sus trabajos o porque no hay copias suficientes o porque el tiempo, en que se organiza es breve, pero, por lo menos, una mirada seria sí hay que darle.

Nosotros tenemos capacidad para evaluar un trabajo, aún sin leerlo íntegramente. Tenemos métodos para hacerlo. No obstante, yo me esfuerzo por leerlo todo por respeto a quién ha realizado tan gran esfuerzo y por lo mucho, que representa para esa persona.

Los estudiantes, los postgraduados y los aspirantes a Doctores esperan, que nosotros nos leamos su trabajo y le evaluemos con justicia. Es nuestra obligación.

Hay mucho de presentarse a formar parte de un Tribunal o un Consejo Científico sin haber hecho su tarea. Yo siempre me opuse a calificaciones superficiales. En mi práctica profesoral, jamás asistí a una defensa sin haberme leído, con respeto y esmero, cada uno de los trabajos, desde mi primer curso en el Claustro de la Universidad de La Habana. Daba lo mismo que fuesen Trabajos de Cursos que Tesis de Diplomas, Oposición, cualquier tipo de evaluación, ya fuese a Profesores o estudiantes. Es cuestión de respeto y de respetarse uno mismo. No siempre el tribunal se lee los trabajos. Eso es un error garrafal.

No puede un estudiante o un Aspirante estar trabajando varios años o un año, cerrar uno de los ciclos más importantes de la vida y no tomársele en serio. Ese es el acto más serio en los 5 años de estudios universitarios; es el primer ejercicio profesional. Es, precisamente, la  Tesis de Diploma la que dice, que eres un profesional. En el caso del Doctorado, te consagra en calidad de Científico.

Aún sin darle el Título al graduado, cuando se le estrecha la mano, tras el Acto de Defensa, no se le da al estudiante, sino al colega.

No creo, que haya obligación más importante e insoslayable para un Profesor de la Universidad de La Habana, de cualquier universidad del Mundo.

Martes, 28 de Diciembre de 2010, Día de los Santos Inocentes

“No estoy de acuerdo con el martirio ni el martirologio. Lo rechazo enérgicamente”.

 

TERCERA PARTE

P: Hemos visto Investigadores Científicos y Profesores, doctorándose tardíamente en la Universidad de La Habana. ¿A qué considera Usted que se deba?

R: Sobre ello hablaré más adelante. Primero, quiero hacer un análisis del mecanismo utilizado para desestabilizar el que fue Centro de Estudios sobre el Desarrollo, renombrado FLACSO, no hubo conciencia nacional, sino manipulación en beneficio propio de una arribista, la Dra. Prof. Beatriz Díaz, que contaba con un aval de intrigas universitarias y, por vínculos de sangre. Conocía demasiado la historia de su hermana, la Directora Dra. Prof. Elena Díaz, sus debilidades, temores y su nobleza de sentimientos, su amor hacia su colectivo de trabajo y quiénes eran los verdaderos guerreros y fundadores de aquel grupo, tan especial, en el buen sentido. Conocía con detalles toda la historia del CIEI y yo soy testigo. Si esto no hubiese afectado a un Centro tan importante y que podía influir en  los destinos de la Nación Cubana, en forma de Asesoría, no hubiese dedicado tanto espacio ni tiempo en pensar y rememorar todo el período de 1985 a 1993, siquiera hubiese leído las Memorias desmemoriadas de la Dra. Prof. Elena Díaz sobre FLACSO y su paso por la Institución Regional. Tampoco, tendría sentido, si la Economía y la Sociedad Cubana hubiese tenido un comportamiento diferente.

Esta es una familia, que yo conozco muy bien y quiero mucho con la excepción de una rama, la de Beatriz Díaz en su segundo matrimonio. Porque vi cómo abusaban de  la bondad de Elena y de su madre, Santa Pilar de Vereda Nueva. Entonces, Elena sólo lo comentaba conmigo, tal vez, con Martha Pérez Rolo, que ya no estaba en la UH; era muy amiga. Aunque no quiero inmiscuir los problemas familiares con la Universidad de La Habana, en este caso no queda más remedio, pero trataré de evadir detalles de la vida íntima de la familia de la Dra. Elena Díaz, en la cual se me recibió, cual hija y nieta; tal vez, por ello, recibí menos en la UH, porque al mirar el pasado no advierto ningún favoritismo en mi sentido, sino todo lo contrario. Esa relación de amistad era netamente afectiva de ambas partes, sin ningún otro tipo de intencionalidad.

Al producirse un acto de nepotismo injustificado en el Centro de Desarrollo y de maltrato psicológico a la Directora Fundadora, Dra. Prof. Elena Díaz, basado en vínculos familiares y supuestas ventajas, privilegios y hasta “súper inteligencias” de primogénito, no queda más remedio que analizar la niñez y las relaciones de las hermanas, antes y después, en la interioridad familiar y en la infancia. Hay una cuestión, que es un tema a investigar, un tema no despreciable, que son las primogenituras y los pactos no escritos, despiertos y dormidos, que llevan marcar el desarrollo familiar, y la percepción intrafamiliar, extrafamiliar y hasta social. La Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana tiene un buen objeto de estudio, en este sentido, en algunas primogenituras: éste no es un caso despreciable, sino modélico, en el sentido negativo.

Llevo días, pensando en los por qué alternativos del cambio de actitud de la Dra. Prof. Elena Díaz hacia mi persona, que no tiene que ver en absoluto con la Perestroika. Porque, antes que se plantease deshacerse de las Dra. Prof. Martha Núñez, Niurka Pérez y de la Lic. Aimeé Hajdú, a quién primero se le planteó la salida del entonces DES fue a mí.

Ello ocurrió, tras la cena de despedida en casa de la Dra. Elena Díaz a mi persona, en día anterior a mi salida a Moscú en Noviembre de 1988, con un  Cary, ahora vas a esta unos 2 años por Rusia. Vas a tener tiempo a pensar. A tu regreso, sería bueno, que te plantearas irte de la UH, porque el desarrollo de tu pensamiento tiende a ser divergente de los del grupo”. ¿Qué grupo? ¿Del nuevo grupo? Ya no era el centro, sino cierto grupo; grupo, que yo desconocía, que existiese.

Se estaba en una situación de plena armonía y colaboración, nos parecía. De hecho, había más que colegas. Éramos personas amigas, que sacamos a Elena Díaz, combatiendo de una guerra universitaria, que le hubiese llevado a cualquier rinconcito de la Universidad o al cuartito de criados, donde estaban metidos Cuzcó y Pedroso o a compartir la oscuridad, porque era muy oscura, la más oscura del CIEI, de la oficina de Eugenio Espinosa, Silvio Baró y Bell Lara. No tengo siquiera idea en cuál oficina o escritorio trabajó Elena Díaz antes de ser Directora en el CIEI; no se me ocurrió preguntárselo.

En el CIEI, en la Facultad de Economía, la DRA. PROF. Elena Díaz jamás hubiese vuelto a levantar cabeza bajo la Vice-Rectoría de la Lic. Oneyda Álvarez. Las personas aupadas por ella se le rebelaron, cambiaron la camisa. Ya, al mediodía, había quién se paseaba enseñando el torso, sin camisa por toda la segunda planta, sin respetar que estaba en la Universidad de La Habana.

 Yo fue la única persona, que le llamó la atención y le dije, que no podía hacerlo en mi presencia; que, en un lugar público, lo correcto, si se tiene calor,  es abanicarse o ponerse delante del ventilador; que yo, también, tenía calor, pero no me desvestía ni andaba en ropa interior; que esa no era su casa, sino la Universidad de La Habana.

Voy a comenzar por el CIEI, sin entrar a la guerra del CIEI de 1984 a 1985. Me perdonen los colegas del CIEI, pero me es necesario en el análisis, porque es el segundo Centro por dónde paso y se desestabiliza un período después de yo estar allí y con la misma Directora. Sin motivos aparentes, sin motivos en el plano humano físico, cómo lo entendemos, y dando la impresión de existir una atmósfera de desarrollo intelectual acelerado, participación en tareas de envergaduras para el más alto nivel de Dirección del país y responsable de una especialidad universitaria, que se cierra sin más y sin explicación a los profesores de la especialidad de Comercio Exterior.

Estaba yo en Moscú, tenía tiempo para ver desde la distancia y analizar la correlación de fuerza, que se venía gestando con la llegada de nuevos profesores de entre los graduados de la especialidad de Comercio Exterior, de los que habían sido estudiantes o diplomantes de algunos profesores específicos y, en particular, de Cuzcó. Me doy cuenta, que la Dra. Elena Díaz, se encontraba abocada a una guerra intestina. Por eso, le escribí desde Moscú, explicándole mis razonamientos. Ella no coincidía conmigo y no veía razón para preocuparse. A mi regreso, me siento con ella y le explico de nuevo. Todavía, no creía, que yo podía estar en lo cierto. Sólo 15 días más tarde se le dio el primer conato. Dicho desarrollo y mi capacidad para avizorar los desarrollos colectivos en grupos de investigadores universitarios eran conocidos con detalle por la Dra. Prof. Beatriz Díaz. Pero, sólo ayer, planchando con un bellísimo y elegantísimo centro de planchado, que me regalé en Vísperas de San Nikolaus, fue que me di cuenta de ello. Meditaba, en voz alta, mientras planchaba una chaqueta con el color parecido a las de MI PADRE.

Volvamos al DES, que no siempre son buenas las formas cortas ni las siglas, deberían ser sometidas a una comisión para su aprobación. Bien, ¿cuándo comienza a gestarse la tendencia hacia el nepotismo y las entradas o incorporaciones al Centro, buscando reforzar los vínculos con el poder y con instituciones, buscando relevancia? Llamo la atención, que no es malo del todo la última condición, cuando no se vuelve enfermedad, cuando el objetivo no es sólo estar cerca y gozar de ese sentimiento de invencibilidad, intocabilidad, no en el sentido del País Hindú, porque nosotros no somos hindúes, y de poder.

Se da, precisamente, en los marcos de un trabajo, que, como en el CIEI, estaba dirigido a la Cumbre de los No-Alineados, que fue lo que despertó pasiones y ambiciones desmedidas. Ahí, llegó, por primera vez, en calidad de colaboradora externa, Beatriz Díaz a trabajar un tema, en que no era especialista y siquiera tenía los conocimientos básicos para trabajar ese tipo de estadísticas; indispensables. Lo curioso es que se traen personas externas y se le hacen responsables de temas, que no son de su especialidad y, tampoco, han sido trabajados por ellos. En ese grupo llegó el Dr. Prof. Eramis Bueno. ¿Era necesario? No, porque la Dra. Prof. Niurka Pérez, fundadora del Centro era especialista en Demografía. ¿Hacía falta trabajar el tema de la Agricultura y la Alimentación por separado? No ¿Hacía falta buscar a Beatriz Díaz, especialista en Psicología Infantil y súper especialización en el campo de la Pedagogía Infantil? No. Estaba yo ahí, que bien podía sumir los temas de Agricultura y Alimentación en el Tercer Mundo, del mismo modo que los trabaja la Lic. Leonela Santana en la Unctad en Ginebra, graduada de la misma especialidad en el MGIMO Universidad, Se me asignó el tema “Agricultura en el Tercer Mundo”, que, por cierto, debía incluir no sólo la producción, sino también, la comercialización internacional, las relaciones de colaboración económica, las características étnicas y su influencia en las formas de cultivo; la división social del trabajo agrícola. El tema agrícola en  el Tercer Mundo, ya lo había trabajado en el CIEI, incluso, durante fines de semana, ayudando a los diplomantes de María Amalia Negrín, que acudían a mí para recibir ayuda profesoral. Ellos eran estudiantes míos en la especialidad de Comercio Exterior  y yo era Profesora Guía. Sus diplomas no eran los que interesaban mucho en el CIEI y se les dificultaba recibir ayuda efectiva más allá de Amalia misma. Además, tenían más problemas que los estudiantes normales, porque eran extranjeros, etíopes. Todos los diplomas de los diplomantes etíopes de Amalia eran sobre Agricultura en África. La Agricultura era el tema de Amalia en el CIEI. ¿Podíamos haber trabajado Yo y María Amalia juntas en esa ocasión? Con mil amores, porque, hasta el día de hoy, no hemos tenido ni el más mínimo roce y María Amalia había trabajado para el libro de la Cumbre anterior. Era difícil por lo de la guerra pasada, pero no imposible. Incluso, se hubiese trabajado en limar viejas desavenencias de guerras, que no eran nuestras y en las que no ganamos ni perdimos nada, ninguna de las dos.

La tercera Colaboradora externa al DES, la DRA. PROF. Carolina de la Torre (¿es ese el apellido?; se me confunde con la Funcionaria de la FMC). Bien, a Carola, se le asignó el tema de la Drogadicción. Yo ignoro su especialización más allá de la Psicología, pero sí sé de su brillantez intelectual, de su avidez de conocimientos y de su enorme capacidad de trabajo, que nos maravilló a todos.

También, fue esa brillantez, que le llevó a asumir un tema adicional, que no se había repartido inicialmente o surgió por proposición de la Presidencia. La temática en cuestión fue el Apartheid. Se puso manos a la obra y acabó antes que todos con sus dos temas. Esa fue su condena y provino de su entorno, de Beatriz Díaz.

De pronto, apareció, del modo que he señalado, el Lic. Fernando Martínez y le exigió a la DRA. PROF. Elena Díaz, Directora del Centro de Estudios sobre Desarrollo, que le diese mi tema, Agricultura en el Tercer Mundo. Yo me entero, cuando ya todo estaba cocinado. Estoy segura, que hubo más de una reunión sobre esa cuestión en la “cocina de la Universidad”. Porque, Elena Díaz entregó mi tarea de investigación sin contar conmigo, sin haber hablado conmigo, sin siquiera pedirme criterios. Me llamó a su oficina y me dio la orden, suave pero orden al fin, porque era una decisión ejecutada, de entregarle mi trabajo a Fernando Martínez. Explicación a posteriori: Fernando quería participar. La decisión se basaba en sus lazos anteriores de jefatura en el Departamento de Filosofía y la  Revista Pensamiento Propio y, además, apuntaba, que había trabajado en el Ministerio de la Agricultura. La siguiente orden, que no era su estilo de dirección, fue: “Cary, yo necesito, que refuerces a Beatriz en el trabajo de Alimentación (Yo le llamo por ese nombre, porque a mí no me gustan las palabras negativas ni los títulos de Prensa Amarilla), sobre todo, con el tratamiento y análisis de las estadísticas”.  No era reforzarla, sino no llamarla. Porque una asesoría o realizar un estudio para el más alto nivel de dirección del país y que forma parte de la imagen de un país a nivel internacional, no se puede incluir a una persona por ser hermana, por tener problemas en la Facultad de Psicología, ni por tener una enorme ambición y una alta cuota de adulonería (yo le vi la cara ante Vecino Alegret en el Claustro de Ciencias Sociales de Febrero de 1992. Yo oí, con asco, su adulonería. Nada que ver con el tratamiento, que reserva a los que les hace la guerra).

La Directora no podía invitar a su hermana a aquél trabajo. Elena no podía permitir, que su antiguo Jefe le cambiara sus decisiones para favorecerse, para acercarse al poder y a la Universidad de La Habana. No hubo un elemento de los apuntados por la Dra. Elena Díaz en la reunión para cambiarme de tema, que ella no dominase antes de asignar las tareas de investigación.

A partir de entonces, comienza a aparecer, cual satélite Beatriz Díaz alrededor de Elena, visitando el Centro y haciendo caritas de buenos amigos con todos. Desapareció la Dra. Carola, no se le mencionó más ni se le llamó a ninguna otra colaboración. ¿De todos los colaboradores externos, de necesitarse una incorporación, que no se planteaba ni era objetivo el crecimiento del Equipo de Investigaciones sobre Desarrollo en aquel momento, sino un Equipo pequeño muy calificado y con experiencia de trabajo, con colaboradores externos, que entrarían en temas específicos a reforzar, por llamadas puntuales y muy escogidos, pues, de plantearse una incorporación, a quién era más que evidente que se le llamaría? A Carola, la Psicóloga, a la brillantísima psicóloga DRA. PROF. Carolina de la Torre, Doctorada en la Facultad de Psicología de la tamaña universidad como la Universidad Estatal de Moscú, la Lomonosov. Otro desarrollo es simplemente anormal.

¿Cómo se nos explicó la decisión de la Directora? “Había que ayudar a Beatriz, porque le tenían enfilado los cañones en la Facultad de Psicología las nuevas generaciones y a nosotros nos podía ser útil para algunos temas”.

La entrada de Beatriz Díaz determinó la desintegración del Equipo de Estudios sobre Desarrollo y la suplantación de los Miembros Fundadores de FLACSO por un “grupo” flojo, fláccido, que fue creciendo con cada adquisición. También, marcó el rumbo, desconocido por Elena Díaz, de su sustitución en todos sus cargos: DES, FLACSO interno y Consejo superior de FLACSO. Beatriz Díaz tenía una estrategia: acercamiento al poder, a la Presidencia, utilizando a su hermana; inmediatamente, a través de la Secretaría General del Núcleo del PCC de Rectoría, acercamiento e influencia sobre el Rector y Vice-Rectores (cargo que ocupó en la primera oportunidad. Todavía, estaba el Dr. Rojas en la Rectoría y nuestro equipo inicial al completo).

La malevolencia de Beatriz Díaz con Aimeé Hajdú no tuvo nombre. Sabíamos, y Elena Díaz, en primer lugar, que Aimeé fue víctima de una confusión por ser rubia de ojos azules, “delatada por una negra”, cuando atravesaba el Parque de 21 e I, acortando camino; un camino que le debió haber llevado de su casa al Centro Hebreo, acompañada de su hijo de 2º grado de Primaria.

La presencia de su hijo dejaba fuera toda sospecha de participación en actividad disidente. Aimeé se caracterizaba por su honestidad y cuando tenía criterios, los exponía abiertamente, mirando a los ojos y sin segunda intención. Lo de “la negra” se lo dijeron a Aimeé los policías. ¿Acaso estaría Beatriz Díaz en las inmediaciones? Habría que averiguarlo, porque a un policía no se le ocurre en Cuba detener a una joven educada, refinada, con llamativo candor, acompañada de un niño pequeño, en la vía pública, sin haber sido delatada. Siquiera, en Cuba, se le pedía, en aquel momento el carné de Identidad a la mujeres. Las féminas no teníamos la necesidad de andar con el carné en la cartera. Estoy hablando de 1988, antes de mi viaje a México y, posteriormente, a la URSS. TODAVÍA, EXISTÍA ESA DECENCIA Y CABALLEROSIDAD EN CUBA. 

Es preciso ubicar los hechos en tiempo, porque, a mi regreso de Moscú, el 27 de Diciembre de 1990, en el mismo Aeropuerto, la Dra. Elena Díaz y Ana María, su Secretaria, que me fueron a recibir, me informaron sobre la salida de la Lic. Aimeé Hajdú sin decirme, por supuesto, los entresijos, que sólo conocí en Ámsterdam de la boca de la propia Aimeé.  Por ejemplo, aquello del Acta del Núcleo del Partido de Rectoría dejada sobre la mesa de la oficina de la Directora, justo expuesta la parte, donde estaba el acuerdo de que Aimeé Hajdú saliese del DES y, por ende, de la UH, supongo que por falta de confiabilidad. Se sabía, que Aimeé volvería a la Oficina, porque había ido a buscar alguna material de investigación para el trabajo. Yo no sé la fecha, en que esto sucede (entre Diciembre de 1988 y Diciembre de 1990).

¿Confiabilidad? A esas alturas, la menos confiable era Beatriz Díaz, que estaba trabajando en provecho propio, utilizando los mecanismos del Partido y la Seguridad del Estado o echando miedo con ella. Además, andaba con la banderita de ser la hermana de Elena por todas partes y queriendo dar órdenes, cual si fuese la segunda al mando por ello. Es difícil encontrara quién le pueda haber hecho más daño a la Universidad, ni quién le haya hecho hacer cosas más horribles a la Dra. Elena Díaz, que la han denigrado como persona. Beatriz la llevó a traicionar a sus amigos, para dejarla aislada de apoyos y para que yo no descubriese su jugada, porque sólo a mí la, Dra. Elena Díaz le hubiese escuchado ante una llamada de alerta. Por, ello, fui yo el primer blanco de Beatriz, seguida de Aimeé Hajdú, casualmente, nacidas con menos de 24 horas de diferencia, ambas con una honestidad y buenas intenciones, con una levada sensibilidad a toda prueba. Aquella pedida de carné en la vía pública y retención unos minutos la utilizó ladinamente, asquerosamente. Elena sabía, que no había ningún problema, porque Aimeé Hajdú la llamó inmediatamente y ella, con Niurka, se presentó al instante en la casa de Aimeé en la Avenida de los Presidentes, es decir, G. Supe de la persecución de Aimeé Hajdú y de lo difícil, que le resultó obtener un trabajo con las malas recomendaciones, que llegaban de las Díaz, cada vez comprobaban en su trabajo anterior. ¿Cómo era posible dar una mala recomendación de Aimeé? Tuvo, que plantearse irse del país y tuvo la oportunidad, porque un belga se enamoró de ella y su esposo anterior comprendió y la ayudó. También, trataron, por todos los medios, que no se le permitiese llevarse a su hijo.

Aimeé Hajdú no fue expulsada de la Universidad de La Habana, siquiera tuvo reuniones raras. El acoso tuvo lugar tras su salida, cual buitres carroñeros, que no se conforman con la víctima herida hasta que no pelan sus huesos. Cuando Aimeé ve aquella Acta del Partido, comprendiendo inmediatamente la intención del supuesto olvido de Beatriz, se fue a su casa ofendida. Lloró. Al día siguiente, se presentó con una carta, renunciando a su puesto de trabajo, la cual la Directora cogió sin comentarios. Era la decencia frente a la indecencia amañada y la deslealtad. Aimeé no perdona a Elena, aunque yo la justifique por los mecanismos psicológicos y con la utilización hábil de instrumentos psicológicos, por una muy calificada Psicóloga. ELENA, TAMBIÉN, ES VÍCTIMA

¿Por qué puede el Núcleo del Partido de la Rectoría cuestionarse y decidir sobre el puesto de trabajo de la Responsable de la Información Científico Técnica y pequeña Biblioteca del DES? ¿Puede un núcleo del Partido interferir en los puestos de trabajo universitarios? ¿Estaba siendo cuestionada en el DES a Lic. Aimeé Hajdú por su trabajo o por indiscreción? NO TRIPLE. Era un asunto tras bambalinas, en la “cocina universitaria”. Ésta no siempre está en la Colina Universitaria. ¿Por qué se pueden utilizar métodos de solar habanero y de gentucita para crear, tratar y ejecutar estados de opinión, serruchar pisos? Hacer moving, está de moda decir. Por cierto, el moving es jurídicamente sancionable. Trabajar contra la estabilidad de los individuos es un acto ilegal y sancionable. Este asunto de Dra. Beatriz Díaz merece ser pasado por los tribunales. ¿Cuál era el pecado de Aimée? Querer y respetar mucho a  la Dra. Elena Díaz, ser justa y fiel; haber quemado sus naves en el CIEI por honestidad, por oponerse a algo que consideraba una infamia y Beatriz lo sabía, por tanto, Aimée jamás sería una aliada para sus aspiraciones de poder, para sus aspiraciones de echar a un lado a su hermana, tras 8 años de trabajo en FLACSO. Sobre ello, hablaré, porque ninguno de nosotros sabía, que a los 8 años Elena tenía que salir del Consejo Superior de FLACSO. Eso explica muchas cosas.

Ello  me ha dado la razón al cuestionarme la presencia e influencia negativa del Partido en la Sociedad, al estar insertados en los centros de trabajo e interfiriendo en la vida laboral y en  la vida de las personas. Hay que tener mucho cuidado en la selección de los dirigentes. Y, lo más terrible es el arribismo de los aduladores, de los de mala entraña, de los que son capaces de destruir Centros, de hacer descender centros para pararse encima en calidad de Directores y crear una brecha, al modo que Cuzcó pretendía crear en el CIEI: los primeros profesores y todos los demás de asistentes; no en Categoría Docente Principal, sobre ello hablaremos, sino de ayudantes de investigación, de recogedores de estadísticas, para que los vagos se aprovechen de su trabajo. Entonces, en 1985, la Directora del CIEI, Dra. Prof. Elena Díaz, se oponía, rotundamente, y luchaba a brazo partido por conseguir becas y viajes, para que se desarrollasen todos los profesores del CIEI.

Cuando Beatriz tuvo los pies firmes en el DES, comenzó a dar órdenes al personal de oficina, que le pedía la cabeza abiertamente. Ella no nos gustaba ni a los profesores ni a las muchachas y no tan muchachas de la oficina. Beatriz fue impuesta por Elena Díaz. Y, estoy segura, que, de una forma u otra, cada profesora y Bell Lara, de este último no estoy segura, manifestamos preocupación con su incorporación.

Nosotros conocíamos su fama, su mala fama de intrigadora y su apodo de Psicología, “La Bruja de la Olla”. Se decía, que cuando se te acercaba con la sonrisita, ya venía pensando la maldad que te haría. A ese punto, era la cuestión y, al parecer, lo sigue siendo, por la estructura de FLACSO: En el grupo de investigación de la Dra. Elena Díaz, hay una sombra de Beatriz, María Carmen Zabala; el actual Director, que supongo unas de las incorporaciones sin bases en su momento, no dirige una investigación, sino que en su calidad de investigador es subordinado de Beatriz. Si alguien consolidó el poder en FLACSO, porque mientras yo estuve, no pudo, fue Beatriz Díaz. Por ejemplo, tras mi salida, llega María del Carmen Zabala, Psicóloga y burócrata desde la Comisión de Ingreso a la Educación Superior. Después, sería un ramillete desde el Instituto Superior Pedagógico, donde Beatriz impartía docencia. En fin, como diría Aimeé, comenzó a hacer equipo al modo de Cuzcó. Sólo que Elenita era tuerta y le tapaban el ojo derecho, el masculino, que era comprable, utilizable, Bell Lara, del modo que se puso de manifiesto en la reunión, en que se sancionó a Elena Díaz en el Núcleo del Partido del CIEI-CEDEM: Bell Lara, que era de los 5, que apoyábamos a Elena, 4 de ellos en el CIEI: Elena misma, Martha Núñez, Cary Torres y Bell Lara, pues, Bell, en reunión previa de a la reunión del Núcleo del Partido, acordó votar contra Elena, para que no le pusiesen una amonestación, aduciendo que era para no preocupar a su mamá. Bien, a la primera persona, que Beatriz Díaz trabaja para colocar de su lado es a Bell Lara, con una secretaría subordinada en el Núcleo del Partido de Rectoría.

Ella dominaba todos los detalles de las dos dificultades de Elena Díaz en la Universidad, Departamento de Filosofía, 1971 y Centro de Estudios sobre el Desarrollo; conocía todos los mecanismos que allí actuaron y hasta las frases, por cierto, algunas de las aplicadas a ellos me las aplicaron en la guerra- represión-ideológica. En ese momento en el DES había un mal manejo, como un doble manejo a mi regreso de Moscú, se había convertido la oficina de Elena en un cuchicheo, y entra y sale de Beatriz y Delia Luisa López (incorporada al perder su decanato, al ser expulsada de la cola de Oneyda Álvarez,  se aferró con unas y dientes a Elena Díaz y, al igual que Beatriz llegó poniendo codos y dispuesta a ocupar un lugar de  relevancia sin tener bases sólidas, que demostró con su trabajo metodológico deficiente en FLACSO). Es curioso, porque en ese grupúsculo, que utiliza al PCC en sus fines, había 3 personas del extinto Departamento de Filosofía, y dos de ellos presionaban para hacer valer su cercanía a Elena de aquella época. No siempre hay fidelidades entre ellos, porque Elena Díaz se deshizo de Martha Núñez y Niurka Pérez, que eran de Filosofía inicialmente. De hecho, la posibilidad de Bell Lara de girar y adaptarse, de traicionar y pedir perdón, argumentando infantilidades y debilidades, reconociendo, por ejemplo, su miedo a quedarse en el CIEI, que fue por lo que se le admitió en el DES, tras su traición en el Núcleo del Partido, pues, esa penosa cualidad de Bell le ha permitido sobrevivir. Yo era la única, que me oponía rotundamente a que entrase a formar parte del todavía no DES, muy a pesar que aún yo estaba en el CIEI, en las reuniones en casa de Elena Díaz y Martha Núñez. Ellas eran más maternales y estaban acostumbradas a las luchas “palaciegas”.

No menciono a Marina Mayoli dentro de estos y menos de las conspiraciones, porque ella no participaba de ese asunto, sino que era utilizada. Marina era sumamente buena y educada, un ser delicado y dulce, que a pesar de ser uno de los factores, la Secretaria del Sindicato, se mantuvo a la expectativa. Y, fue, junto con Tabares, el Embajador José Antonio Tabares del Real, los dos únicos profesores del Centro de Investigaciones sobre Desarrollo, que no me retiraron la palabra y el saludo durante aquel acoso de más de un año, que me desestabilizó emocionalmente, psicológicamente, factor desencadenante de le enfermedad cardíaca; me desestabilizó laboralmente y me marcó dentro de una sociedad totalitaria, donde el Partido Comunista tiene el control total sobre la Sociedad y usa a la Seguridad del Estado para controlar, incluso en el lugar de residencia, a los que son o suponen oponentes, mucho más, si algunas brujas se encargan de crear un expediente. Expediente, que estoy segura, está lleno de evaluaciones de personalidad psicológico sexuales.

P: ¿No cree que su lesbianismo pueda haber gravitado en su posición universitaria?

R: ¿Lesbianismo? Yo no era lesbiana en la Universidad de La Habana, sino Profesora e Investigadora. En la Universidad de La Habana, yo no mantenía relaciones de tipo sexual con ningún individuo; no he mantenido relaciones sexuales en los lugares ni con las personas, que he trabajado o han sido mis discípulos jamás. Inclusive, mientras trabajé en la Universidad fueron contadas mis parejas sexuales. Hasta hubo alguien que me dijo, que yo no llevaba la camiseta de la conquista puesta. Le respondí, que no tenía interés en conquistar a ninguna persona. Llegando, esa persona, a la conclusión de que yo era de “pareja única”. (Sonrisas) 

En la Universidad de La Habana, hay muchísimas profesoras con tendencia lésbica y muchísimos profesores, que saben dónde está el lago o lo han visitado en algún momento, como me parece haber entendido de mi conversación con un amante bisexual del pasado, que conocía a Eugenio Espinosa de los tiempos de beca; eran muy amigos. Decía él, con malicia, que Eugenio se ponía muy nervioso, cuando lo veía y no lo saludaba. El propio Germán habló, en su intervención al conferirse la Medalla por el 280 Aniversario de la Universidad de La Habana, sobre las libertades sexuales, que habían gozado en los ’60. No sé a qué se refería exactamente, pero ello me hizo pensar en el tema sexual, que no fue nunca mi fuerte en la Universidad de La Habana e incluirlo en el análisis. No lo tenía en cuenta, porque no formaba parte de mi educación el hablar ni el pensar en claves sexuales.

Ya he dicho, en otra ocasión, que la sexualidad de los individuos ha sido muy utilizada en las relaciones laborales y para ascender en posiciones en el entramado social. Es muy cuestionable, desde mi punto de vista.

Precisamente y porque no encontraba explicación a la variación en la relación de la Dra. Elena Díaz hacia mi persona me he visto obligada a valorar esa posibilidad en los marcos del proceso de desestabilización y transformación del Centro de Estudios sobre el Desarrollo adscrito a la Rectoría de la Universidad de La Habana para dar asesoría a los Organismos Nacionales y, en particular, a la Oficina de la Presidencia.

Me preguntaba Usted por mi lesbianismo. El primer chisme malévolo sobre mi sexualidad no provino del entorno de la Dra. Elena Díaz, sino de mi entorno familiar, del lugar en que yo vivía en aquel momento, de la que fue mi cuñada. Esta yo en el CIEI, en mi primer año de trabajo, y había problemas en aquel matrimonio. Esas personas al parecer en el lecho conyugal hacían planes con mi sexualidad o fantaseaban, en aquel momento no lo podía explicar, porque no sabía nada de sexualidad, más allá de haber mantenido relaciones sexuales con un hombre maravilloso, el Ing Bernardo Nieves Vega. Un día, esa mujer me dijo, que iba a ver a la Directora (ella la imaginaba rubia de ojos azules), para que me echaran del trabajo por invertida. Era curioso, porque durante años le decía a sus hijas, delante de mí, lo bien que yo me veía en mi vestido verde, verde esmeralda, que le regalé antes de irme a Rusia, por lo mucho que me lo elogiaba; que había que ver qué buena yo estaba. Puede ser, que yo le gustase o atrajese en el plano sexual y me mostraba indiferente.

Esto lo analizo en la madurez, porque se ha repetido en mi vida: personas, mujeres, que se sienten a traídas por mí. Yo les gusto de tal modo a las mujeres, que todavía me caen detrás y me abordan; me invitan  salir. No sabía por qué, hasta que, con la misma ropa, que me había sucedido recientemente, me puse a andar delante de unos cristales y observar: es el movimiento, que hago al desplazar mi cuerpo, sobre todo mis piernas y la cadera; la sensualidad de mis manos. Yo no era consciente de lo atractiva que era, la propia Elena Díaz, que se dedicaba a hacer análisis psicológicos de sus compañeros de trabajo, sabía que yo no era consciente y que no tenía intereses sexuales en mi entorno laboral. Incluso, ella se lo advirtió a Bell Lara, cuando éste comenzó a acercarse mucho a mí.

Yo, a la Universidad de La Habana, iba a cultivarme, a impartir clases, participar en sesiones científicas, eventos, en fin, a desempeñar mi Cátedra Universitaria. Y, me divertía enormemente haciéndolo. Yo disfrutaba de mi actividad laboral sin ambiciones, sin conflictos y colaborando armoniosamente con  todos los que lo necesitaban, desde la Directora hasta las oficinistas. Por ejemplo, si Marina Mayoli necesitaba confeccionar unas tablas estadísticas en la computadora, me pedía el favor; si Elena Díaz le pedía un documento a Ana María Batista, le entraba pánico y me llamaba. “Cary, dónde yo habré puesto ese documento” y yo le llevaba a la carpeta; cuando llegó la primera computadora portátil de los EEUU, donación de Richard de lo Buono, Profesor de la Universidad Católica de Illinois, la Dra. Elena Díaz me la ponía en mis manos y sólo permitía, que yo la tocase, por ello, fui la primera en aprender de forma autodidacta el Word Perfect 5.

En mi entorno laboral, estaban mis amigos, con los que yo frecuentaba cines, playas, restaurantes, teatros. Sólo hacía salidas a lugares públicos, fuera de ellos, con Leonela Santana, que era mi amiga desde 1978, año en que llegó al MGIMO Universidad. Está entre las amistades que se han perdido desde las dificultades creadas por las Díaz alrededor de mi persona; conociéndome sabían que me rebelaría y todo iría a más. Yo no soy de las que me quedo callada y menos golpeada. A mí, mis padres no me pegaban. Sólo dos veces mi mamá se equivocó, y la taché de cruel y le prohibí tocarme. 

Inclusive, he llegado a pensar y le he preguntado a una amiga común: ¿Sería Elena Díaz bisexual y por verme indiferente no tuvo aproximación, llegando a molestarse? ¿Elena Díaz tendría alguna pareja lésbica, que le hubiese podido prohibir tanta cercanía conmigo y hasta exigir sacarme de su entorno laboral? Cabe en lo posible, pero yo no tengo criterios. Elena Díaz jamás tuvo ni el más mínimo acercamiento sexual hacia mí ni yo hacia ella. Era una relación fraternal, completamente fraternal. A tal punto, que su madre me quería más a mí que a su hija mayor, y me lo decía. Si Santa Pilar de Vereda Nueva hubiese podido elegir hijas en la vejez, Beatriz no hubiese sido hermana de Elena Díaz.

Tal era mi amistad por y con la Dra. Elena Díaz, que, en el marco de la guerra del CIEI, ella salió a FLACSO Costa Rica por una semana y, sin pedírmelo, yo me atrincheré en el CIEI, para que no pudiesen hurgar en los documentos de la Dirección. Oneyda Álvarez interfirió, obligándome indebidamente a que dejase entrar a la oficina de la Directora, que, en ocasiones anteriores, no había sido ocupada en su ausencia. Yo era la Presidente de Protección Física, por tanto, tenía autoridad para definir dónde y quién podía estar en ausencia de Elena Díaz. Inclusive, sugerir a la Directora medidas, como la que apliqué: sellar su oficina, cuando ella abandonaba el CIEI y que se comprobasen los sellos. Fue una medida, que adopté en el marco de aquella guerrita universitaria. Yo dormí, me bañé y viví en el CIEI, toda la semana que Elena Díaz andaba por el Consejo Superior de FLACSO. Allí, no se tocó ni sólo archivo. La Subdirectora pudo sentarse en su asiento, pero no acceder a los documentos.

A Elena, Beatriz le trabajó en miedo a perder la Dirección, en lucha contra Martha Núñez, Subdirectora en el DES, apoyada por Niurka Pérez, más sabiendo que Bell se pliega. Posiblemente, en la lucha que desató contra Martha, basada en los fantasmas de Beatriz, se contaba con mi incondicionalidad. ¿Soy yo incondicional a alguna persona? NO. Fue un error de Beatriz. A mí, con cariño, se  me pueden tapar los ojos, pero no se me compra con amistad, con ventajas. Yo soy una persona de criterios, una persona que adoptará posiciones caso por caso y que, como norma, no guardo rencores a no ser que haya habido injusticia o maldad. Yo no perdono el desamor, la maldad y la intriga. Yo no perdono la malevolencia ni el hacerle daño a las personas a sus espaldas, ni a mí ni a otros. YO COBRO. En el pasado, sólo defendía a otros, porque no se atrevían a ir contra mí de frente. Las Díaz hicieron su trabajo a mis espaldas, mientras yo estaba en Rusia, en Moscú; fueron reacomodando las fichas. A mi regreso, Elena recogió, sin comentarios, la llave de su oficina, que yo puse sobre su mesa de centro, en su casa, en el momento que le dije, que no quería participar en los trabajos del Consejo de Estado, porque mi apreciación de la Sociedad era muy diferente, que yo no creía que esa política económica fuese la conveniente para el país.

No fue un planteamiento de la Directora, sino que al regresar y estando de visita en su casa, yo le devolví la llave y le dije, que, si ella seguía teniendo confianza en mí, podía devolverme la llave. La recogió. Sólo Aimée y Yo, en orden inverso, teníamos llaves de su oficina, siquiera Martha Núñez, siendo Subdirectora.

Marina Mayoli no participaba de las conspiraciones ni de las reuniones en casa de Elena; se le tenía al margen de cualquier enfrentamiento o negociación. Era utilizada en la relación con el poder y se le exigía poco o nada. Era una presencia pacífica, siempre dispuesta a ayudar y armonizar; era muy útil, porque nos llevaba a personalidades muy interesantes al Centro o le conocíamos en algún lugar, en que coincidiéramos, por ejemplo, la Madre Teresa de Calcuta, Frei Betto, Thor el de la Kon Tiki. Por cierto, sólo Martha Núñez y yo compramos Tiki en la tienda de la Manzana de Gómez, unos Tiki azul oscuro muy suaves. Yo fui la primera que los compré y me duraron menos, porque no tenía automóvil, pero tengo el apellido Tor, es decir, en plural, Torres, como aquel Dios de  la Mitología Nórdica.

P: No nos disgreguemos, que ustedes los intelectuales son muy dados a ello, aunque casi siempre hacen una ronda para volver al tema en cuestión, una ronda muy interesante. ¿Cuánto y cómo se da cuenta, que el Equipo original deja de existir?

R: Lo más curioso es que con cada viaje prolongado, que yo realizo al extranjero, hay una cirugía en el Centro de Estudios sobre Desarrollo. ¿Qué quiere decir esto? Con mi presencia, la influencia negativa de Beatriz, Delia Luisa López y, en parte, de Bell Lara se atenuaba, porque era más difícil acercarse a ella sin que yo estuviese presente. Ellos sabían, que si yo me daba cuenta de la jugada, se les acababa el juego.

No me gustó nada el asunto de Aimée, aún sin conocer los detalles. Conocidos al visitarme a Ámsterdam por mi invitación, a ella y su esposo, al que no conocía y me resultó agradable, ameno. Mientras estoy en Ámsterdam, se da la salida de Martha Núñez y Niurka al Departamento de Sociología. Esto implicaba un debilitamiento importante del Centro, porque no sólo se iban dos investigadoras de peso, sino que, con Niurka, se marchaba el Equipo de Estudios Rurales y la Investigación Internacional financiada por la Mac Arthur Foundation, heredera del Estudio Comparado de Hogares Agrícolas 1957-1987 y, en parte, del tema de Joven Campesino; investigaciones, en la que estábamos participando todos los profesores del Centro de Estudios sobre Desarrollo en su fase inicial.

En fin, que estábamos ante un éxodo forzoso de los fundadores del Centro, porque de cierto modo Aimée, Delfina Sánchez (Finita, la Administradora) y Eugenio Espinosa, que se incorporan en ese orden, pueden ser considerados semi-fundadores, porque proceden del CIEI, tomaron partido por la Dra. Elena Díaz en aquel momento. Y, ella fue reagrupando sus fuerzas, cada vez que tuvo oportunidad; ocurrió en el transcurso de unos 2 años. De pronto, resulta que importó la manzana de la discordia desde su entorno familiar, porque no se puede decir, que fue una adquisición desde la Facultad de Psicología, porque la adquisición, como señalé, apuntaba a la Dra. Prof. Carolina de la Torre (Carola, la Psicóloga). El estilo de Dirección de Elena Díaz comenzó a cambiar, hubo un transito de la Elena sugerente, de mirada acariciadora y maternal, de la Elena amiga de sus compañeros de trabajo y protectora a una Elena, que cada vez se encerraba más con un grupito insano, que con codos y palabras estaban echando por la borda a los dueños del buque. Delia se adueñó del Trabajo Metodológico, que era un área de la Dra. Prof. Martha Núñez, que, de pronto, dejó de ser confiable para los intereses de Elena, instigada por su hermana Beatriz, que no le gustaba la Subdirectora, que no ejercía siquiera como tal. Éramos tan pocos, que Elena nos confiaba actividades a cada uno, para complementar el trabajo de dirección. De la parte de control de Planes de Trabajo y Evaluaciones a los Profesores e Investigadores, me ocupaba yo y cuando tenía preparados los criterios evaluativos, confrontando el Plan de Trabajo con la Autoevaluación de cada profesor, me sentaba con la Directora, pues, se adueñó alguien, que nunca me he enterado, pero sí es presumible. Bell se mantuvo ayudando a Directora en cuestiones de Relaciones Internacionales y en relaciones con algunos organismos, donde tenía conocidos.

Se crea un Consejo Científico raro, estando yo en Moscú, en que se me invita a participar y se me daba la secretaría. Resultó, que no era la Secretaria del Consejo Científico, sino la Secretaria de la Secretaria. Beatriz Díaz quería tener cargo, pero que otros hicieran el trabajo. Ya me había negado desde Moscú y ratifiqué mi negativa a mi llegada a La Habana. Elena empezó a abandonar su lenguaje claro, diáfano, para entrar a la jerga de la jerigonza. Eres Secretaria de Consejo Científico, pero no exactamente. Su hermana la usaba cómo quería y ella fue el arma de su hermana,  para serrucharle su propia silla de dirección, antes, el piso a cada uno de los Fundadores del Equipo de Estudios sobre Desarrollo.

¿Elena Díaz tenía que perder la dirección a los 8 años de permanencia en el Consejo Superior de FLACSO? Sólo si se renombraba FLACSO. Cuestión, que ocurrió, inmediatamente, después de mi salida del Centro de Estudios sobre Desarrollo. ¿Quiénes podían estar interesados en renombrarlo? Dos personas: Beatriz Díaz y Delia Luisa López, porque Bell sólo lo vería como un paso estratégico frente a FLASCO Costa Rica, al igual que Elena Díaz.  Por la mente de ambos, no pasó, que implicaba la salida de la Dra. Prof. Elena Díaz de la Dirección. Beatriz y Delia Luisa López, ambas si las condiciones adecuadas, ambicionaban FLACSO y hacerse de un puesto de dirección.

Conmigo en el Centro de Estudios sobre el Desarrollo, en el Edificio Varona, seguiría existiendo el Centro de Estudios sobre el Desarrollo, adscrito a la Oficina del Rector, y la Dra. Elena Díaz seguiría siendo la Directora del Centro. FLACSO no sería más que la unidad docente del Centro, del DES, trabajando así de forma subordinada, el Director de turno, a la Directora, para ser el Subdirector, que atiende la labor docente de FLACSO y Miembro del Consejo Superior. Renombrar el Centro no cumplía los objetivos de calmar a la Sede Principal de FLACSO, que se cuestionaba su ubicación dentro de la Universidad de La Habana. El truco del teléfono y el cartelito era completamente infantil, no era serio y no engañaba ni a un niño pequeño. Elena perdió el control y se colocó en mano de un grupo de servidores infieles, que le sonreían, mientras trazaban su camino a la Dirección y, con ello, al Consejo de Estado, a la Oficina de la Presidencia y a los viajes internacionales.

Para terminar con el mecanismo desestabilizador de múltiples personas y centros universitarios, quisiera decir, que en el DES se utilizó la misma combinación, que en la Facultad de Psicología (María Elena, Decana, y Beatriz, Secretaria General del Partido, había dos piezas más pero yo no tengo información para ubicarlas. Maria Elena al perder es enviada a la Dirección de Postgrado. Con Elena María, es decir Elena Díaz, había, que aislarla de su sano entorno para poder llegar a una relación maquiavélica. Esa fue una labor de varios años, donde se utilizó la experiencia de la Facultad de Psicología y la del CIEI; en menor grado, la del Departamento de Filosofía. Sólo a mí se me aplicó la terminología, que se les aplicó a ellos en su momento, pero con una enorme diferencia, lo de pro-rusa.

Para concluir, sobre este tema, que puede lastimar, y no queda otro remedio, a una persona a la que he querido mucho, diré, que cuando en la Universidad de La Habana comienza una guerra de poder o se comienzan a tergiversar las relaciones personales-laborales y existe un comportamiento anormal, como los apuntados, es indispensable, que el Rector ordene una intervención del Centro y que una Comisión de Psicólogos y Sociólogos especializados en relaciones de grupo realicen un estudio y emitan conclusiones. Había que intervenir el CIEI, que estaba generando enfrentamiento en la cúpula universitaria y alineación de los Centros de Estudio; había que intervenir al DES.

No podía el Rector del momento, Dr. Armando Pérez, aunque le conviniese el debilitamiento del Centro de de Estudios sobre el Desarrollo, permitir la actividad desestabilizadora de Beatriz Díaz. Yo siendo Rector, la hubiese enviado para el Instituto Superior Pedagógico, a ese era el Varona, que ella tenía que ir y no al de la Colina. En el Pedagógico, era dónde tenía su docencia y realizaba la mayor parte de su actividad. No al Centro de Desarrollo, sino al Pedagógico, que era su lugar. Esa mujer, en 3 años, tuvo 9 temas de investigación y ninguno era de su especialidad. Cada vez, que llegaba un libro se lo robaba y se lo llevaba a su casa; lo sustraía sin permiso y sin el conocimiento siquiera de la Responsable de la Biblioteca, sin que estuviese registrado. Hasta algunos de mis libros se perdieron de la oficina de Elena Díaz, donde tenía un librero designado para los libros de mi propiedad (fue Marina Mayoli, quien me ayudó a llevármelos para la casa a mi salida del Centro). Cada vez que llegaba un trabajo de investigación, sin importar tema y calificación, Beatriz Díaz se sentaba, como el que más, y asumía sin responsabilidad. ¿Corte y pega a los casi 60 años, en su Tercera Edad?

No al oportunismo intelectual en la Universidad de La Habana. No a la ambición desmedida. No a la falta de escrúpulos. No a la utilización de los mecanismos políticos para alcanzar metas laborales. No a la sexualización de las relaciones laborales. No al chantaje afectivo. No a la suplantación de la decencia por la indecencia.

¿Elena Díaz quería enviarme a limpiar baños en la beca universitaria? Pues, lo que hay que limpiar es la Universidad y el entorno rectoral. Hay que limpiar la reserva de Cuadros.

Jueves, Día de Reyes de 2011

 P: Antes de ir a la Categorización Docente en la Universidad de La Habana y más ampliamente de la Enseñanza Superior en Cuba, me gustaría conocer: ¿Por qué Usted se ha virado y comenzado a lanzar a Home, al modo del base-ball, con líneas rectas de strike?

R: En mi caso, yo había decidido abandonar el tema de Cuba y las noticias, en general. Ello ha hecho bien a mi obra artística y literaria, ante todo, a mi corazón.

Cuba es un asunto muy particular, porque va más allá de lo que yo, humanamente, deseo. Yo tengo tranquilidad relativa por acá y hago una labor creativa, que me satisface en el plano de realización personal; llena ese espacio, que dejaron las Ciencias Sociales y  mis fuerzas físicas me permiten afrontarlo.

Vuelvo al tema de Cuba, porque el Archipiélago de Cuba lo necesita. Siento, que ha pasado mucho más tiempo del necesario para iniciar una recuperación. La crisis económica debió haberse dejado atrás hace mucho y haberse sumado el país a los países de la Región Latinoamericana, que, a pesar de la crisis económica mundial, iniciada en los Estados Unidos en Julio de 2008, han tenido importantes ritmos de crecimiento, demarcándose de la tendencia mundial y aprovechando las oportunidades, que, contradictoriamente, deja la propia crisis.

El Archipiélago de Cuba y su Gobierno patinan sobre el mismo terreno sin avances, al contrario, con un deterioro sostenido de la situación económica y social del país, que nos hace cuestionarnos la responsabilidad de un Gobierno para con la Nación, para con sus pobladores, para asumir sus responsabilidades hacia una situación creada por su ineficiente ejecutoria.

Yo, en mi carácter de Cónsul de la Misericordia Divina en Día de la Sagrada Familia de 2007, solicité la salida del Dr. Fidel Castro del poder y, así, se produjo, coincidentemente, el CVII Aniversario del Natalicio de MI PADRE, el SEÑOR DON JUAN ANTONIO TORRES GARCÍA, ILUSTRE SEÑOR FERNÁNDEZ SANTA MARÍA.

En ese momento, me parecía, que el actual Presidente, Gral. Raúl Castro, no estaría en capacidad de realizar las reformas de fondo necesarias, para que funcionase efectivamente la Economía Cubana. No es sólo cuestión de mantener el poder, sino de mantenerlo con progreso, con dignidad para la Nación, los nacionales y las autoridades mismas. Observé unas pocas de sus apariciones públicas en el transcurso de uno o dos meses y percibí, que le gustaba desempeñar la Presidencia, que se sentía cómodo en ella. No es sólo gustarle ser Presidente, sino tener capacidad para serlo, capacidad para romper con la línea económica de un Gobierno, en el que él mismo había sido la segunda figura. Esto de las figuras en un gobierno totalitario es muy parecido a las competencias deportivas, que todo el mundo sabe quién es el primero, pero, pasado un  tiempo, es difícil recordar al segundo. En Cuba,  el carácter histórico de algunas figuras ha permitido no diluir a todo el aparato de gobierno en un  solo nombre: Fidel.

Por otra parte, era muy necesario pensar y amar a Cuba; a los ciudadanos, que no han tenido la oportunidad de vivir mejor durante tantos años, que, con serias dificultades, consiguen los alimentos para el día, que cada día de su vida se convierte en un “¿qué comeremos hoy?”. En Cuba, la cuestión central es lograr el despegue económico a toda costa y el Equipo Asesor no está en capacidad de hacerlo. Por eso, abandoné mi reposo, mis libros y cuadros, inclusive, no pisé las arenas de El sardinero, como tenía planeado para cantarle a la mar, a la vida veraniega de Santander en un poemario en elaboración, y me puse a pensar la Economía Cubana, sin contar con toda la información necesaria. Esta es una asesoría sui géneris, como le gustaba decir a MI PADRE, porque no me ha sido solicitada. Aunque, yo puse precio.

P: ¿Precio?

R: Sí, la casa que construyó mi ABUELO TUTOR, el SEÑOR DON ANTONIO TORRES FLOTACH, en el Reparto Vista Alegre de Santiago de Cuba, una de las primeras casas de Vista Alegre. Mi Abuelo paterno fue Fundador de Vista Alegre. Es una casa, que tiene ocupada el Estado; no sería muy complicado. La casa no pertenece a mi familia desde 1926 ó 27. Yo pretendo obtenerla en calidad de pago a mi Asesoría para hacer la Fundación “ANDRÉS TUTOR” para el rescate de su figura, pues, hubo intereses en hacer desaparecer su paso por la ciudad, intereses económicos y, posiblemente, varias fortunas favorecidas. Sé, que mi Abuelo tuvo cierta importancia en el nacimiento de Vista Alegre y en los estudios de arquitectos sobre la etapa inicial de Vista Alegre no se le menciona. Sería conveniente conocer su relación con el Ing. Chivás y con Gastón, quien fue, con posterioridad, Presidente del Banco de Colonos de Cuba. Constituye una curiosidad científica conocer la verdadera autoría de las tan tardías “novelas de Emilio Bacardí”. Por cierto, la relación de mi Abuelo Tutor con los Bacardí era muy estrecha y cordial y, en particular, con D. Pedro Lay, amigo íntimo y padrino de sus hijos nacidos en la ciudad. Por ejemplo, por mucho que se afirme, que Vía Crucis está ambientado en el siglo XIX, yo digo, que no. Puede ser que se retocase, porque esa novela trata de los amores de D. Pedro Lay con Silvina Cabrera, cuya familia todavía vivía, en 1999, en calle Tercera del Reparto Sueño, en Santiago de Cuba. Por cierto, el gallego tendero, del que habla la novela, es el abuelo materno de Geraldine Torres, Pepe Guerra, en cuya tienda se detenían en el movimiento del Centro de la Ciudad a Vista Alegre o antes de desviarse para entrar por Tercera de Sueño. Geraldine es la esposa del Maestro Jesús Ortega, el Guitarrista, cuya hija se llama Guiomar. ¿Inspiración o soplo de las Musas?

Pues, en esa casa, haría, con la ayuda del Gobierno, una Fundación y reservaría 2 habitaciones para mis visitas a Santiago de Cuba: una oficina y un dormitorio.

P: Continuemos en los por qué de tan espectacular giro.

R: Ante todo por Cuba. Cómo dice la Dra. Prof. Elena Díaz, malintencionadamente, pero que, en cierto modo, a veces coincide con la ejecutoria real: “Nunca se sabe qué hablará Cary Torres”. Ciertamente, ella es más predecible y reconocible. Incluso, si usa a un tercero.

No se trata de que no se sepa, sino que yo no mantengo una posición dogmática. A mí, no me gustan ni los dogmas de la Iglesia. Desde mi punto de vista, la única verdad absoluta es que estoy aquí con ustedes, que estoy hablando a la Universidad de La Habana, y que quiero lo mejor para Cuba y para la institución, que le sirve de punta de lanza. Eso sólo se construye con verdades, con honestidad y con valentía.

Vi la oportunidad, ahora hablo en calidad de Economista y Socióloga, de trabajar por el cambio, por el cambio de la inmovilidad al movimiento, desde el deterioro destructor a la reconstrucción de la Sociedad Cubana. Del modo que he expresado, hace falta un gobierno fuerte, semi-militar, sin militares en el poder. Los prefiero vestidos de civil, para que no lleguen, por el traje, influencias nefastas, sino que se acaricie con mano suave, a la vez que hay necesidad de apretar. Cuando escuché la parte referida a la leche, del discurso en Camagüey del actual Presidente, me dije: “No está lejos, por lo menos en esto, de mi línea”. Cada cual debe decidir cuánto y cuando tomar leche. No es incumbencia de ningún gobierno decidir a qué edad la persona debe o no tomar leche. Me pareció entender, que se estaba dispuesto a trabajar y hacer todo lo que fuese necesario para mover a la Economía y la Sociedad en sentido positivo, volverse a montar en la senda del desarrollo.

Es evidente, que el actual Gobierno, cueste lo que cueste, no está en la disposición de abandonar el poder, de dejar el camino libre a otros. Me pregunté: ¿Por qué no hacerlo con Raúl Castro, si esa sería su posibilidad de brillar como Estadista? Además, por sus características personales, es un hombre que ama a su familia, a sus amigos, por tanto, con capacidad de amar y hacer un último esfuerzo por su país, por la nación, que le vio nacer y de la que comió de sus frutos en abundancia, ya fuesen los trabajados por sus padres o por la alta responsabilidad, que le permitió gozar de privilegios; privilegios, que necesitan para su trabajo y para estar al nivel de sus homólogos internacionales.

Creo, que con esto he contestado, de forma clara y precisa, mi decisión de colaborar desde mi retiro santanderino, aún a costa de mi trabajo literario, ofreciendo ideas y señalando detalles, que me parecen importantes; no para trazar líneas, sino para decir cómo hacerlo, qué hay que hacer, hacia dónde es necesario avanzar y cómo potenciar los recursos, donde no hay recursos. En ese sentido, fueron diseñados los dos Capítulos del Modelo Económico Propio (MEP), que fueron enviados a CEPAL, MGIMO, IAL, UH y, por supuesto, al Sr. Presidente de la República de Cuba. En todos los caso usé ese instrumento tan moderno, que me ha permitido estar vinculada desde Santander, Internet y el e-mail.

De hecho, un llamado de la CEPAL  a mi e-mail por una cuestión más general, fue la señal de sentarme a avizorar potencialidades de desarrollo subyacentes en la Economía Cubana. No hay tiempo que perder, porque ya se ha perdido muchísimo tiempo. No es hora de seguir repitiendo qué hizo mal el Gobierno del Dr. Fidel Castro, por ejemplo, cortar los aguacates y mameyes de Provincia Habana, sino que hace mucho era hora de que los nuevos aguacateros y frutales estuviesen en plena producción. Hay cosas que no pueden esperar, porque los seres humanos necesitan comer todos los días, como mínimo, 3 veces al día.

Viernes, 7 de Enero de 2011.

CUARTA PARTE

P: Volvamos a la Universidad al asunto de los Procesos de categorización Docente, que tanto preocupan al Claustro Universitario.

R: Considero, que dentro de una universidad es esencial llevar a efectos con regularidad Procesos de categorización Docente, pues el Claustro y cada uno de los profesores tiene un desarrollo dentro de él; su categoría docente debe responder a ese desarrollo, a los resultados de su trabajo y jamás a la una estructura piramidal deforme. Esta deformidad ha estado dada, en que Profesores de mayor nivel docente y de investigación han ostentado categorías inferiores a otros de menor nivel, por el simple hecho de ser más jóvenes o haber llegado, con posterioridad, a la universidad de La Habana. Tampoco, las categorizaciones pueden llevar un patrón fijo de años, porque los desarrollos son dispares y dependen mucho del esfuerzo de cada profesor, de las oportunidades y cómo se aprovechan por unos y otros, también, de las coyunturas. Eso sí, de modo orientativo, se deben respetar los períodos, para la mayoría, para la media. No obstante, una rigidez en este sentido sería una injusticia para aquéllos profesores, que han tenido un desarrollo brillante o la oportunidad de saltar etapas sin islas, cumpliendo con los requisitos de esas etapas en uno u otro sentido. Por tanto, pueden existir procesos excepcionales siempre que se justifiquen y no violen el proceso necesario de crecimiento y desarrollo dentro del profesorado.

Mi cuestionamiento más fuerte va dirigido a los nombres de las Categorías docentes de Profesores Principales , a saber: Instructor, Asistente, Auxiliar y Titular, que obligatoriamente deben ser antecedidas por el término Profesor, es decir, Profesor Instructor, Profesor Asistente, Profesor Auxiliar y Profesor Titular. De hecho, se hace necesario renombrarlas, porque ha habido una malsana práctica de, cuando se quiere hacer la guerra o bajar la autoestima de un Profesor por uno u otro motivo, se comienza a omitir la palabra “Profesor” para que parezca que es un ayudante menor, alguien sin rango e importancia.

Por ejemplo, un asistente o participante es alguien que asiste a un Evento Científico o a una actividad cualquiera; un asistente puede ser alguien que asiste a otro, ayuda a realizar una tarea o un espectador; nunca trasmitirá idea de Profesor. Lo propio pata un Instructor, nos da la idea de monitor de una asignatura o de promotor de una actividad practica.

Considero, que los que imaginaron dichas denominaciones, y no sé quiénes fueron, lo hicieron con alevosía, pues en ese primer proceso docente. ¿En los ’70? Se marcaron diferencias notables entre unos y otros profesores, que no siempre respondían al trabajo; más propias y cercanas a la antigüedad, y a las relaciones de poder. A partir de aquel proceso inicial hubo contadísimos procesos entre 1981 y 1997. Contadísimo, puntuales, con plazas sacadas para profesores específicos, incluso, plazas de Profesores Asistentes, donde primaba más la amistad y la sumisión al poder que las capacidades de los profesores:

P: ¿Puede poner un ejemplo específico?

R: Sí, el mío propio. Yo fui llamada al CIEI, a la Universidad de La Habana, en Noviembre de 1981. Había llegado de Rusia, de Moscú, graduada del MGIMO Universidad a finales de Agosto o principios de Septiembre de ese mismo año. Llegué sin conocer a nadie y fui presionada para incorporarme al Claustro. Yo no quería ser Profesora, pero rápidamente me di cuenta de las grandes oportunidades y ventajas, que implicaba ser Profesora de la Universidad de La Habana. En Cuba, era lo más próximo a ser Profesor del MGIMO Universidad o de la Universidad Lomonosov, salvando la diferencia. También, se gozaba de una libertad inmensa, tanto en horario, en temas de investigación como en el plano social. Una libertad muy necesaria para el desarrollo del intelecto, para el desarrollo de la intelectualidad, de la investigación científica, el crecimiento profesoral y para lanzar ideas de progreso a la Sociedad.

·        Yo fui receptora de ese espíritu no más entrar al Centro de Investigaciones sobre Economía Internacional y, mucho más, cuando estaba en La Colina Universitaria, en el Centro de Investigaciones sobre el Desarrollo, adscrito a la Oficina del Rector. Imbuida con este espíritu y con mis características particulares, enfrenté cada uno de los trabajos investigativos y la docencia: con responsabilidad y libertad, siempre tratando de hacer lo mejor posible mi trabajo, con la única limitación de mi conocimiento en el momento dado. Nunca pensé: es adecuado decir o escribir esto o lo otro, siempre expresé mi criterio, según mis conocimientos profesionales, en cada momento dado y en cada tema tratado.

P: Pero, en Cuba, no hay libertad de expresión. ¿Ejerció Usted esa libertad?

R: Sí. No le pregunté a nadie qué podía decir o qué no podía decir. Siempre he dicho cuÁnto HE pENSADO y de forma directa, sin subterfugios. Yo puedo asegurarle, que yo ejercí mi derecho a la libre expresión en los marcos de la Universidad de La Habana y en la Sociedad Cubana, en cada lugar que me he encontrado, pública y abiertamente.  Sin miedo.

Las primeras personas, que, por intereses malsanos, manipulan al stablishment  para lograr sus propósitos con relación a mi persona y PARA ASEGURAR su posibilidad de jugar y hacerse del poder TOTAL en el DES, son las hermana Díaz, sobre todO, la MÁS VIEJA de las hermanas.

 

 

La menor en edad, Dra. prof. Elena Díaz, mujer muy hábil, tiene una capacidad extraordinaria de negociación, de convencimiento y manipulación. Dicha capacidad, en los 10 años de amistad y trabajo conjunto, bajo su dirección, la vi mayoritariamente dirigirla en buen sentido, EN el desarrollo del Centro, de los centros: ciei, hasta 1985, y des, hasta 1988; EN el desarrollo de la Universidad, y no con fines propios ni de agacharse para sobrevivir. Yo insisto, que ella fue utilizada, al igual que sus miedos, por su hermana, que fue eliminando obstáculos. No quiero repetir; sí, puntualizar, en que la Dra. Elena Díaz puede negociar e insistir hasta conseguir sus propósitos y, en esa negociación, puede tomar malas decisiones e, incluso, hacer planteamientos deshonestos.

Este fue el caso de mi primera categorización docente. Se abrió una Plaza en 1984. era un apaño entre la Dra. Elena Díaz, entonces Directora del CIEI, y la Lic. Oneyda Álvarez, Vice Rectora para el Área de Ciencias Económicas.

Oneyda había abierto la plaza para la Lic. Silvia garcía, que se había incorporado al CIEI, DESDE EL ENTORNO DE ONEYDA, sin ser especialista, SUPONGO desde su Cátedra de Inglés. Silvia era Profesora de Inglés, según recuerDo, aunque periodista por graduación, y tenían que transcurrir muchos años para considerársele Investigadora de las Ciencias Económicas.

No había pasado un año desde la incorporación de Silvia García, a la cual me une una linda amistad, y se abrió la plaza. Yo cumplía todos los requisitos, incluso, el de tiempo y solicité la Categoría principal de Profesor Asistente a finales de 1983, que se me concedió en febrero de 1984. Si me equivoco en las fechas, que cito de memoria, por favor, alguien con los documentos en la mano, puede señalarlo con exactitud.

Pues, la Dra. Elena Díaz, me llamó a su oficina del CIEI y me planteó retirarme del Proceso de Categorización para Categoría Principal de Profesora Asistente, argumentando que la plaza se había abierto para Silvia García y que Oneyda Álvarez me garantizaba abrir otra, con posterioridad, para mí.

Yo me negué. y dije: “Esta plaza es mía, porque yo reúno más requisitos que Silvia para obtenerla. Si Oneyda puede abrir otra más tarde, que se la dé, entonces, a Silvia García”. No hubo más conversación al respecto. Yo no sé, si Silvia se retiró del Proceso de Categorización Docente. Esas cosas no deberían suceder en una universidad. El planteamiento de la Dra. Elena Díaz y de Oneyda Álvarez, mediado por ella, fue inmoral, irrespetuoso y cometieron abuso de poder. Yo no se lo permití. 

No fue la única vez que la Dra. Elena Díaz me desfavoreció en el CIEI, tampoco, en el DES. Elena es mujer de negociar influencias y, en ello, ha sacrificado, a veces, a algunos de los Investigadores de los Centros, que ha dirigido. También, puedo decir, que me apoyó en diversos momentos de mi ejecutoria profesional. Y, en la aprobación y salida a mi Doctorado, fue indispensable la negociación de la Dra. Elena Díaz, su habilidad para mover influencias.

A veces, me perjudicó y otras, me favoreció. La balanza se inclina a lo primero, pero yo no lo notaba mucho, porque la quería mucho y no reparaba en suspicacias, salvo en casos específicos, cómo aquel Proceso de Categorización y mi primera evaluación docente, en que favoreció a Timossi por los vínculos conocidos de su padre con el Che Guevara y por ser Vicepresidente del Instituto Cubano del Libro. También, cuando podía concederme, es decir, elevar mi plaza, mi categoría docente principal a profesora titular (1991), cuando a todos los profesores, que no la ostentaban en el des se le concedió, incluso, concedió las plazas a profesores con menor nivel científico: Lic. José Bell Lara y Lic. eugenio espinosa. En el caso de timossi en la primera mitad de los ’80, No quiero decir, que Timossi no fuese bueno, pero era un recién graduado con trabajo similar al de Tony Romero de su misma graduación, que no recibió evaluación excepcionalmente positiva de forma adelantada. incluso, con timossi se hizo una excepción, si mal no recuerdo, de evaluarle en su primer año de trabajo, haciendo una excepción, que no es la práctica habitual y viola el tiempo establecido para un recién graduado, a no ser que existan circunstancias excepcionales por la calidad o envergadura del trabajo, quer así lo indiquen. A mí, me correspondía, por llevar más tiempo trabajando y por haber recibido la felicitación del Jefe del Departamento de América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, dirigida al Ministro de Educación Superior, por mi primer Trabajo de Investigación. Aún el anño anterior, la dra,. elena días, entonces directora del ciei, debió valorar la posibiliadad de hacer la excepción con mi persona y se escudó en el tiempo reglamentado. yo presenté autoevaluación. abro un paréntesis para señalar, que la Dra. Elena Díaz no nos dio copia de la carta a mí, entonces Lic. Cary Torres Vila, y al Lic. Alfredo González, posteriormente en el CEA. Supongo, que Oneyda la tenga, aunque yo escribí las dos terceras partes, la introducción y las conclusiones. cómo he señalado, las escritas introducción y las conclusiones, con Oneyda y bajo su dirección, en casa de Oneyda, la Dra. Elena Díaz las rechazó y me pidió escribir unas mejores. elena díaz, solamente,  nos lo informó sobre la alta valoración de nuestro trabajo de investigación de forma oral. yo ahora veo la malicia y la mala intención, antes éramos imberbes, sanos y, de ello, se aprovechaban. Por ejemplo, la Lic. Oneyda Álvarez, la dra. elena díaz mandó ponerla en calidad de autora principal, lo propio quería con un  trabajo sobre came, escrito por mí, que aureliano león, presidente repuesto dela anec, presentó en calidad de ponencia en méxico, pero ya mis colmillos estaban más afilados y no lo acepté. Risible: león me retiró la palabra y no me invitó al congreso economista de américa latina. se asombró al verme en el congreso, en calidad de invitada, yo fui lo saludé. hay mucahs cosas turbias en la ciencias y muchos curriculum vitae inflados con trabajos de otros, cuando se tiene un puesto burocrático o se lleva muchos años en la universidad. no es sólo cuba, es asqueroso.

Lo curioso de esto es que algunos van de listos y figurando con el trabajo de otros, pero los otros, los jóvenes y no tan jóvenes, fuimos trabajando más, asumiendo mayor cantidad de investigaciones, de docencia algunos y, con ello, fuimos creciendo, participando menos de los negocios turbios, del cabildeo y del rejuego de poder. Eso se expresa y vemos cuántos temas y desarrollos he alcanzado, antes y después de jubilarme, se expresa en doctorados a menor edad, mucho antes que algunos presumidos y presuntuosos, que sdiguen pavoneandoes, cual gigantes de pies de barros. Ellos, los listos, nos dieron su lugar en las ciencias, pensando que nos chuleaban. Por ejemplo, yo escribo 2/3, de un trabajo de 4 ó 5 personas, con la colaboración, en calidad de ayudantes, de asistentes, de otros profesores y, luego, quien se sentó a mover papeles o, incluso, no movió papeles aparece en el lugar de autor principal, por sus ovarios. Cuando esto sucede, yo aprendí y crecí muchísimo más como intelectual, muy a pesar de lo que diga carmen diana deere, que es necesario dejar tiempo para la diplomacia, que no es sólo trabajar, sino hacer relaciones, trabajar las relaciones dentro de las ciencias. De hecho, tiene razón, pero sólo parcialmente, porque cuando miro la universidad, mediante su web, cada vez conozco menos personas y sólo encuentro a mis conocidos en primera fila, incluso, a los que yo di clase; me escribe Fidelito, el Dr. Fidel de economía y resulata, que es rector de una universidad en américa latina.

cuando veo a pons, a las díaz, me da risa, pero siguen aferrados al poder y si lo tienen que dar, lo pasan a una generación, que no tiene la calificación para competir con ellos y ellos suponen, que no les superan o que no tendrán tiempo a superarles; a una generación,  que todavía pueden tratar “maternalmente”. Es tragicómico para las ciencias y para la sociedad. una asquerosidad. se podía llegar a presidente a los 33 años, ser jefe de departamento recién graduado y nosotros seguíamos siendo jóvenes con más de 40 años. a lo mejor elena, beatriz, niurka y otros sienten, que soy joven para regañarles, para colocar los puntos sobre la íes. nunca he visto mayor descaro.

 volviendo a la primera evaluación, porque desde entonces estaba presente el fenómeno, sólo que nosotros no lo notábamos, tal vez, me interase poco por esos asuntos, del mismo modo que nunca me preocupó sacar 5 en las asignaturas; no tenía voracidad ni pensaba en la competencia y cuando alguien asumía esas actitudes, me era repulsivo. ya en el bachillerato me molestaban, me daban rechazo las personas que competían y que vigilaban la nota de otros, que ambicionaban malsanamente. Hasta puedo pensar, que por esas carácterísitcas personales de entonces mi posición, fue tan abiertamente en contra de los que ambicionaban posiciones en el CIEI y hasta la silla de la dirección.

Yo no estuve de acuerdo con la evaluación, mi primera evaluación en mi segundo curso de trabajo. Además, en mis primeros 6 meses de trabajo, no se consideró excepcional ni constituyó una excepción en el proceso evaluativo, la importancia del trabajo, al más alto nivel para trazar la política exterior del bloque soviético hacia el tercer mundo y, en particular, hacia américa latina, documento de trabajo base de la delegación cubana para elaborar y aprobar el documento estrella del came y lo bien valorado desde las altas instancias del poder en cuba. La Dra. Elena Díaz, me chantajeó, cuando yo iba a apelar al Rector la evaluación: puso su amistad como precio. Yo preferí su amistad. no obstante, en la evaluación, no dejé de señalar mi inconformidad. sólo no apelé. Por cierto, cuando me reprimió, me prohibió, cual si me pudiese prohibir, porque estos individuos están muy equivocados: niurka le prohibe a miriam; elena trata de prohibirme a mí hacer o decir ciertas cosas, incluso, se cuestiona, que yo pueda pensar y tener criterios propios. Es más, me prohibe, elena díaz, de que hemos sido amigas. estoy hablando de 1992, en el marco del proceso a mi persona de 1992, con los pies en 1988. quién coño se creen esas viejas que son. y digo malas palabras, porque elena díaz le cogía miedo a niurka pérez, cuando se las dijo en medio de la plaza cadena; elena díaz no se atrevía no darle 5 puntos a un trabajo de una estudiante de niurka o de uno de ellos, aunque no los tuviese y hasta me decía, cuando yo estaba en tribunal: “no te atrevas a no dar 5 puntos a un trabajo de diploma de una alumna de niurka pérez”. yo no las entendía. ahora tampoco, por inmorales. yo sólo pensaba, que no quería que niurka se enfadase por su mal genio. Yo recuerdo, que cuando polemizábamos el embajador dr. prof. taberes del Real y yo, la dra. elena díaz me llamaba a su oficina y me decía: “cary, no discutas con tabares, porque él fue operado del corazón. hubo que llevarlo de hungría a berlín, cuando era embajador en hungría. ha estado muy delicado”. tabares y yo nos llevábamos muy bien, sólo a veces teníamos criterios diferentes e intercambiábamos criterios, opiniones y polemizábamos.

eran muy suceptibels con su generación y los mayores a ellos, e insensibles con las generaciones, con las que ellos compiten, sin aparente competencia. “en el socialismo, no hay competencia”. nosotros crecimos de forma más sana, sin competencia, sin rivalidades. y si hace falta, se asusta a los amigos con que pueden buscarse problemas de apoyar o tratar a determinada persona; si hace falta, surgen las dádivas, los puestecitos para unos, que pueden venderse contra otros o mejor, si son ingenuos y no hay que darles nada, porque fueron educados en la pureza; si hace falta, se nos enfrenta unos a los otros para que no haya cohesión; cohesión, ante  una generación, que no nos supera, a no ser bailando sucio, whith the durty dance, pero que, en cuba, por lo menos en las ciencias, en la uh, lo hicieron suave, muy suave, suavecito, del mismo modo que se cambió el título de la película.

No es un asunto de pasar cuentas por el pasado, sino de, en base a los errores y aciertos del pasado, recomponer el presente, incluso, enderezando el pasado, que no es manipularlo, sino ver qué se hizo indebidamente y qué se puede enmendar, rehacer, hacer mejor. y, avanzar.

Pienso que en la Universidad de La Habana, como en cualquier otra universidad, existen muchísismos casos de situaciones similares o parecidas. Una universidad no se puede permitir tales cosas, aunque es muy difícil evitarlas, porque están en la naturaleza humana, la condición humana. Repito: fue el título del primer libro, que me prestó la Dra. Elena Díaz, LA CONDICIÓN HUMANA. Recuerdo sólo la oscuridad de una habitación. Era, cual si todo el libro fuese oscuro y un hombre, que no entendía qué sucedía. era un hombre. estaba rodeado de chinos por todas partes; chinos sigilosos, susurros, cuchicheos y la sensación de peligro. Muy oscuro libro, que no me gustó. Por cierto, las díaz tenían una abuela china o hija de chino.

A mí, no me gusta absolutamente la oscuridad ni lo oscuro. Por suerte, se limpió Elena con su siguiente préstamo, EVA LUNA, una bellisima novela, rodeada de un paisaje bellísismo, aunque, también, una tanto rara. Fue la Dra. Elena Díaz, quien me presentó a Isabel Allende,  tras uno de sus viajes a Costa Rica. y, yo quién la abordó y la intrigó, logrando que leyese mi novela en su versión original “manuscrita”, que le encantó, porcierto, el tema, el tratamiento de los personajes y el estilo, calificándolo de “abrumadoramente receptible”.

Aunque no viene en su pregunta, porque he mencionado el asunto en más de una ocasión, quisiese precisar, que yo estoy en contra del nepotismo en la Universidad de La Habana, y siempre que sea evitable. No siempre es evitable, porque dos personas pueden enamorarse dentro de un Centro o una Cátedra y contraer matrimonio; no por ello, tendrán que cambiarse de trabajo, pero sí deberán cuidarse de actitudes y relaciones de nepotismo, porque, entonces, sí tendrá, obligatoriamente, el Rector, que pedirles la separación laboral o, simplemente, cambiar a uno de ubicación. No sólo en el DES o FLACSO la Universidad ha presentado tal deficiencia de forma sostenida e injustificada. No es entro aquí a mi hermana para que viaje al extranjero; para que me sustituya, cuando tenga que salir de FLACSO o para que con los viajes tenga mayor solvencia económica, pueda traer cosas de extranjero deficitarias en Cuba o se empuja a los otros y todo es para el grupo, después de las dos. ¿El grupo? Bueno, quienes queramos meter el grupos. Empieza el saca y mete. Y el mete y saca. Suena a baile.

Insisto en la necesidad de renombrar las Categorías Docentes Principales de la Educación Superior en CUBA y de saldar algunas cuentas del pasado con algunos Profesores de la Universidad de La Habana. Y, en particular, con la Dra. Prof. Cary Torres.

YO he decidido ostentar la Categoría Docente Principal de Profesor Titular, que me he ganado con mi trabajo universitario, tanto docente como de investigación, con el prestigio que le ha sumado a la Universidad de La Habana mi quehacer, se muestren remisos o no. Yo he decidido, que ninguna bruja, por influencias que tenga, va a negarme lo que yo me he me ganado con mi trabajo. Pues, YO tengo nivel científico, autoridad y moral para evaluarlas a ellas. Precisamente, esa fue una de las cosas, que le molestó a la Directora, cuando coordiné el primer y mejor Estudio de Postgrado de UH-FLACSO “Desarrollo y Relaciones Internacionales”, en que, en mi evaluación, no salieron muy bien paradas las clases de 3 profesores del DES. A Elena, no le gustó e intentó pasarme la cuenta, de forma inmediata, diciendo que yo era estudiante del Curso y no tenía ninguna otra prerrogativa. Lo mismo hizo, a mi regreso de Ámsterdam, al informarle sobre las opiniones, existente, y expuesta en una reunión por el Director de Relaciones Internacionales de la Universidad de Ámsterdam, con relación a  2  profesores, sus respectivas estancias y sus escasos resultados, haciendo mención explícita ala falta de resultados concretos del intercambio y sucesivos viaje de los Carchedi y Bell Lara; así como la imagen de poca profesionalidad dejada por ambos profesores cubanos. En aquélla reunión en Ámsterdam, donde yo sólo era Observadora y no abrí la boca, porque el invitado a la reunión de trabajo era el Dr. Prof. Gerd Junne, que dijo, que mi trabajo no guardaba relación con los anteriores profesores y que gracias a él, asumía la continuidad de la relación y propuso ampliar la colaboración con mi persona, además, contemplar la cuestión económica para subir el rango de mis visitas programadas, en lo económico y profesoral, incluso, que se preveía mi inclusión en la docencia con temas concretos y, según avanzase en mi dominio del Inglés, pudiese valorarse la impartición de un curso completo.

A  la Directora del DES le molestó, que señalase, que su hermana tenía mala reputación en la Universidad Ámsterdam y que no dio buenas clases en el I Estudio de Postgrado “Desarrollo y Relaciones Internacionales”. No digo quiénes son los otros profesores, que debían elevar el nivel de sus clases en el Programa FLACSO; la Dra. Elena Díaz lo sabe y lo ha ocultado.

Entre las cosas, que no se deben hacer, está el aferrase a las donaciones a la Universidad de Habana para financiarse viajes propios al extranjero, por ejemplo, a los Estados Unidos de América, como sucedió en el DES, a propuesta de Beatriz Díaz. Fueron favorecidas con viajes a Estados Unidos juntas: Elena, Beatriz y Delia Luisa. Yo vi cómo Beatriz presionó a Elena, que no quería hacerlo. Luego, la Directora me pidió, que le pasé la carta a máquina, porque no se quería que se enterase siquiera Ana María Batista, entonces, Secretaria de la Directora, que explicaba y justificaba la llegada y uso del dinero, cambiando los fines o intención de la donación; se guardó el dinero para el viaje.

¿Por qué lo digo ahora y no cuándo me estaban reprimiendo? Han pasado más de 20 años y no se guarda el secreto ni en los archivos de los Estados Unidos de América. Además, por qué voy a cuidar a los que me hicieron daño y son responsables de mi enfermedad cardiaca en un grado muy importante. Por qué voy a cuidar, a los que, aún estando lejos, estando jubilada, han continuado ensuciando mi nombre y mi trayectoria inmaculada por la Universidad de La Habana, por todos los lugares me ha seguido su malevolencia y han ido lanzando al Universo frecuencias negativas con relación a mi persona, del mismo modo que la han lanzado hacia CUBA otros y, en otra dimensión, han afectado al Archipiélago de Cuba, a la Nación Cubana. Por cierto, he insistido en la necesidad de estudiar Esoterismo, Simbología, interpretación del Lenguaje Onírico y otros muchos temas; salirse de los libros y ser creativos, buscar la verdad y las intervinculaciones, que están actuando, que han actuado. Negarla es estupidez científica; aceptarla, sin más, es ligereza. Pero, lo peor es no andar. Unas Ciencias, que no se permite la investigación de todos los fenómenos, sin tener en cuenta ideologías, no es ciencia.

P: ¿Pero Usted no tiene la Categoría de Profesor Asistente? ¿No se jubiló como Profesor Asistente?

R: NO, YO OSTENTO LA CATEGORÍA DE PROFESOR TITULAR DESDE 1991, aunque la Dra. Elena Díaz y sus compinches hayan trabajado para mantenerme oficialmente en una categoría inferior. Incluso, Yo tengo mayor nivel profesional que la propia Dra. Elena Díaz en la actualidad, y cuando llegué del Doctorado. Esto no quiere decir, que la Dra. Elena Díaz no sea brillante, porque he insistido en que es uno de los cerebros más brillantes de la Ciencias Sociales en Cuba y que, a mi regreso a Cuba, me encantaría, que la Dra. Elena Díaz trabajase conmigo.

YO HE SOLICITADO AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE CUBA EL RECONOCIMIENTO, CON CARÁCTER RETROACTIVO DE MI CATEGORÍA DOCENTE PRINCIPAL DE PROFESORA TITULAR, así como el reconocimiento del GRADO CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS SOCIOLÓGICAS, por Decreto del Consejo de Estado de la República de Cuba y todas las Distinciones de la Universidad de La Habana, que me corresponden y son consecuencia del Premio Nacional en Ciencias Sociales y Humanísticas por GUINES, SANTO DOMINGO Y MAJIBACOA. SUS HISTORIAS  AGRARIAS, EN QUE YO, DRA. PROF. KARY TORRES, escribí las dos terceras partes, en calidad de AUTORA PRINCIPAL. Y ÚNICA PROFESORA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA, QUE ESCRIBIÓ, QUE REDACTÓ. Solo Ernel González presentó 20 páginas, que la Dra. Niurka Pérez me pidió rehacer por la baja calidad, las 20 páginas iniciales de la Historia del Municipio Güines.

 

Esto lo diré hasta el infinito, porque en la Universidad de La Habana, cuando un Profesor ha cometido plagio, se le ha castigado, aún siendo Decana de las Facultad de Derecho. Hubo el caso de la Decana de la Facultad de Derecho, que fue castigada por utilizar, como trabajo propio, la Tesis de Diploma de su estudiante. Por ejemplo, yo escribí parte importante de la Tesis de Diploma, incluso, el Tercer Capítulo completo y las Conclusiones de Gloria Zaragoza, mejor estudiante de Sociología de su promoción, que debería ser la que estuviese en la Universidad de La Habana, y no soy capaz de utilizarla en calidad de propia, siquiera lo escrito por mí, que llevó en el Acto de defensa a la Dra. Carmen Diana Deere a exclamar, cuando estaba leyendo las conclusiones: “¡Cary, cómo se nota tu pluma! ¡Me voy a llevar esa Tesis para entregar a la Mac Arthur Foundation en calidad de resultado de la Investigación Internacional”. ¿Por qué escribí un capítulo, las conclusiones y retoqué algunos párrafos del Segundo Capítulo, y revisé palabra por palabra la Tesis de Gloria? ¿Por qué estudié Yo la bibliografía de la Tesis de mi Diplomante? Simplemente, porque era una Tesis no de Diploma, sino de Maestría; porque la Estudiante había escogido un tema de Tesis, que estaba más allá de lo posible para una excelente estudiante de Sociología, como Gloria Zaragoza; un tema, que no había ningún Profesor en el Departamento de Sociología capaz de tutorear y se me confió a mí. Todos los Profesores, en la Reunión del Departamento de Sociología para la distribución de los temas de Tesis de Diploma de ese curso (1996-1996), tratamos de desestimular a la estudiante e insistimos para que escogiese otro tema. ¿Se me hubiese dado a mí la mejor estudiante de la carrera de Sociología sin ser Profesora de Plantilla del departamento de haber algún Profesor del propio para que fuese su Tutora? No. Inclusive, Yo tenía preocupación. Yo le dije, que aprenderíamos juntas muchísimas cuestiones nuevas, necesarias para abordar tan complejo tema; conocimientos, que escapan a las Ciencias Sociales y deberían ser aplicados para explicar, adecuadamente, algo muy difícil de explicar: la relación tipo de propiedad y modo de utilización del suelo, consecuentemente, impacto ambiental, según forma de explotación.

Por iniciativa mía, se incluye a Niurka Pérez, como cotutora, aunque no tuvo presencia en la Tesis, en su elaboración, tampoco en su redacción, y sólo se le pidió revisar los instrumentos metodológicos. Al yo revisarlos, le dije a la estudiante: “No, esto Niurka no lo revisó. Vamos a rehacerlo”.

Pues, si con un estudiante no se pudo admitir el apoderarse del trabajo ajeno en la Universidad de La Habana, ¿CÓMO ES POSIBLE LA DESVERGÜENZA UNIVERSITARIA Y DE LOS DIRIGENTES UNIVERSITARIOS, LOS DIRIGENTES DE LAS CIENCIAS EN CUBA Y DE LA EDUCACIÓN SUPERIIOR DE PERMITIR, QUE UNA PROFESORA INMORAL Y DESPIADA, CRUEL E INHUMANA ABUSE DE OTRA PROFESORA Y USURPE SU AUTORÍA PRINCIPAL DE 2 DE LOS 3 CAPÍTULOS (PARTES) Y SE LE CONCEDAN LOS HONORES, simplemente, PORQUE HA ENFERMADO DEL CORAZÓN LA AUTONA PRINCIPAL POR LA PARTE CUBANA Y SE HA VISTO EN LA NECESIDAD DE JUBILARSE? SIQUIERA ME ENCONTRABA CON CAPACIDAD FÍSICA PARA DISCUTIR, CUANDO ME ENTERÉ DE HABER SIDO RELEGADA AL TERCER LUGAR. PERO, SÍ HUBO UNA LLAMADA TELEFÓNICA DE MÁS DE UNA HORA A LA DRA CARMEN DIANA DEERE A SU CASA DE AMHERTS, MASSACHUSETTS: No nos pusimos de acuerdo, pero tampoco podíamos ponernos de acuerdo, porque ella pretendía que aceptase su reconocimiento oral de lo valioso de mi participación y su alta valoración, pero que Niurka Pérez tenía, que estar en el segundo lugar por ser la Jefe del Equipo de Estudios Rurales y Segunda Responsable de la Investigación Internacional. No se atrevió poner al Ernel Gonzáles por Jefe del departamento, como en otros trabajos. Una cosa es lo que negociase la Dra. Deere por diplomacia, por mantener posiciones en la UH, en busca de contactos e influencias en Cuba y dentro de las Ciencias sociales y otra es la realidad, otra es la concesión de autorías y puestos de otros. ¿Quién coño se cree que es carmen Diana para repartir Autorías de los Profesores de la Universidad de La Habana y establecer criterios inmorales y negociadores, donde hay Ciencia y trabajo? ¿Quién coño se cree Niurka Pérez para andar diciendo, que es Autora Principal de la GUINES, SANTO DOMINGO Y MAJIBACOA: SUS HISTORIAS  AGRARIA, cuando siquiera se sentó seriamente a revisar el libro con la editorial Ciencias sociales? De haberlo hecho, no habría algunos errores de redacción, que responden al cambio de forma de redacción en medio de la oración, quedando algo de la redacción anterior, cuestión frecuente cuando se escribe en computadora de forma directa y no se revisa sobre papel todo el texto; cuando en algunos lugares dice. Nota de la Autora y en otros Nota de los Autores, que se debe a un lapsus mentis, porque era una sola autora la que escribía y no tiene ninguna otra intención, pero sí debió ser arreglado por los que dicen haber revisado el texto.

A ELLO, Niurka Pérez HA SUMADO LA MALDAD ANTERIOR DE LAS HERMANAS DÍAZ, APROVECHÁNDOSE DE DICHA SITUACIÓN ANTERIOR Y CREANDO OTROS ESTADOS DE OPINIÓN ADICIONALES, DE ASUNTOS QUE DESCONOZCO, con excepción de su prohibición a Profesora Miriam García de conversar conmigo o visitarme o el decirme a mí en mi cara, que Miriam garcía yo la había enfermado psicológicamente y ella la había llevado al Psicólogo, por el daño hecho por mí. ¿Cuándo y dónde? ¿Le diría Niurka a Miriam, lo que ella decía de Miriam a mí? Yo sabía, que Miriam García era y es una excelente y responsable trabajadora, pero no tenía la calificación y desarrollo necesario para ella misma redactar y elaborar, sacar los resultados científicos de ese enorme caudal de información, que, como ninguno otro, ella tocó, transcribió y conocía hasta la saciedad. No todos los profesores universitarios son ensayistas. Miriam no lo es, pero yo nunca le exigí que escribiese, mientras Niurka Pérez Rojas sí le exigía, y yo le decía, que la función de Miriam García era otra dentro de la investigación y que hacía bien y muchísimo trabajo; se esforzaba mucho. Yo he pedido al Gobierno de Cuba, en más de una ocasión, conceder a la Lic. Miriam garcía Aguiar, aún estando jubilada, el Grado Científico de Doctor en Ciencias sociológica. Petición, que vuelvo a ratificar hoy.

Niurka me protegió con carmen diana, de cierto modo, llamándome a la Investigación de la Mac Arthur Foundation, pero iba más allá de sus respectivos propios deseos, es un asunto que escapa a  los humano. Pero, en el plano humano, yo lo agradezco profundamente, pero ello no la hace ni a la una ni a la otra propietarias de mi trabajo intelectual. El negocio entre Carmen y Niurka, sea el que sea, no tiene que ver con mi trabajo ni yo he sido partícipe de relaciones turbias, de relaciones de otro tipo que no hayan sido de compañerismo, de orden laboral.  ENCUBRIR AL MAL Y LA MALDAD ES DE MALVADOS.

LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA Y TODO SU CLAUSTRO SE ENNEGRECE, SE ENVILECE Y LLEGA AL FONDO DE SU EXISTENCIA. MUESTRA UNA CARA DECADENTE AL IGUAL QUE LA SOCIEDAD. LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA NO TIENE ESE DERECHO, LA SOCIEDAD CUBANA NO LE HA CONCEDIDO EL DERECHO A LA INCOMPETENCIA, EL DERECHO A LA INDOLENCIA, EL DERECHO ALA MENTIRA, EL DERECHO A LA MALA CONCIENCIA. LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA ES RESPONSABLE Y DEUDORA DELA SOCIEDAD CUBANA EN MUCHÍSISMOS ASPECTOS, ES RESPONSABLE NO SÓLO DE LO INADECUADO QUE SUCEDE ENTRE SUS PAREDES, SINO TAMBIÉN EN  LA SOCIEDAD.

LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA, CONJUNTAMENTE CON EL RESTO DE LAS UNIVERSIDADES DEL PAÍS, PERO, EN SU CALIDAD DE UNIVERSIDAD RECTORA Y POR SU ANTIGÜEDAD, ESTÁ OBLIGADA A SER LA DECANA DE TODAS LAS INSTITUCIONES CUBANAS, AL IGUAL QUE SUCEDE CON EL CUERPO DIPLOMÁTICO: EL EMBAJADOR, CON MAYOR ANTIGÜEDAD EN EL CARGO, ES EL DECANO DE LOS EMBAJADORES EN UN PAÍS Y ELLO LE DA PRERROGATIVAS.

DE LAS INSTITUCIONES CIVILES, NO RELIGIOSAS, ES, PRECISAMENTE, LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA LA MÁS ANTIGUA, LA DE MAYOR ANTIGÜEDAD, Y CON MAYOR AUTORIDAD Y PRESENCIA NACIONAL. ESTO HACE A LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA RESPONSABLE DE LOS DESTINOS DE LA NACIÓN CUBANA. NO SÓLO COMO INSTITUCIÓN, SINO QUE A CADA UNO DE LOS PROFESORES DE SU CLAUSTRO LE CORRESPONDE LA RESPONSABILIDAD DE, AÚN SIN SER LLAMADO, DIRIGIRSE A LOS RESPONSABLES GUBERNAMENTALES, NO PARA ADULARLOS, SINO PARA EXIGIRLES QUE LO HAGAN BIEN EN EL ÁREA DE SU CONOCIMIENTO, AL TIEMPO QUE LE EXPLICAN Y PROPONEN EL CAMINO A SEGUIR, LA MEDIDA A TOMAR Y DICEN: “AQUÍ ESTOY, PORQUE EL PAÍS LO NECESITA CON INDEPENDENCIA DE USTEDES, DE IDEOLOGÍAS, DE POSICIONES PERSONALES E INTERESES PERSONALES. PERO, SIN ELUDIR LOS INTERESES PERSONALES, PORQUE LA SITUACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL DEL PROFESORADO DEBE SER MEJORADA CON CRECES POR SU RESPETABILIDAD Y PARA ELEVAR SU RESPETABILIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL, Y PARA LIBERAR SU TIEMPO Y SUS FUERZAS PARA REALIZAR ACTIVIDADES DE MAYOR VALOR EN TODOS LOS SENTIDOS.

P: Habla, Usted, muy fuerte. ¿No le preocupa?

R: En lo absoluto. No hablo fuerte, sino con palabra de verdad, con palabra de justicia. Es penoso que Yo haya tenido que ver cómo son los hombres y mujeres, la bajeza de la condición humana. Es vergonzoso para los que fueron mis amigos y colegas, que yo me haya jubilado en paz, con un grato recuerdo de todos, en general, y  haya tenido que ver cuán ruines son, cuán deshonestos son y que, en tantos años, no hayan sido capaces de recapacitar.

¿Cómo van a poder asesorar? ¿Cómo van a sacar al Archipiélago Cubano del pantano dónde lo han metido? Lo primero es ser honesto, respetable y respetar. Quién no respeta no merece ser respetado, siquiera merece permanecer.

Los destinos de la Nación y de las Ciencias no se componen de ¿quién me pagó la cerveza? o ¿quién me ayudó a llegar a mi primer carguito? o ¿quién fue mi Tutor de Diploma o de Tesis de Grado? Los destinos de una nación, de la Intelectualidad y de las Ciencias, también de la Formación Profesional y de las generaciones, que en definitiva es el factor que marcará el futuro de una nación, depende de su Profesorado, de su Magisterio y de la decencia de estos, de la formación y constante crecimiento de su profesorado, de sus maestros, del prestigio de estos y de la calidad del Sistema de Enseñanza. No se trata de pasividad, sino de calidad.

No hablo fuerte, sino con palabra de verdad, con palabra de justicia. No se puede justificar a la Universidad de La Habana y a los Profesores e Investigadores de la Universidad de La Habana y de la Academia de Ciencias, muy en primer lugar, ante la situación de la nación Cubana, de la situación económica y social existente en Cuba, de la prolongación de la crisis económica y social cubana. Llegan palabras negativas y hay que contrarrestarlas con acciones positivas y palabras positivas. La Universidad tiene responsabilidad y debe actuar con responsabilidad. Hay que salir de la crisis económica en CUBA, aún,  en presencia de crisis económica en los países desarrollados. Hay que hacerlo con un modelo verdaderamente propio sin evadir copiar experiencias positivas y desarrollos a muy bajo costo, que aumenten el bienestar de los pobladores y sean el algodón húmedo, con agua, que moje los labios del enfermo sediento.

Todavía, veo, desde la distancia, medida por la Mar Océano, la mano de la Dra. Elena Díaz, cuando Hugo Pons, en una de sus acostumbradas payasadas, pretende burlarse del mi Modelo de Desarrollo sin decirlo, refiriéndose a los abedules de Siberia. No sé, si en Siberia Occidental hay abedules. Y mira, que conozco Rusia, inclusive Siberia. Por lo menos, en Siberia Oriental, en las inmediaciones del río Angará, no hay abedules, no coincidí con ellos. Eso sí, crecen maravillosamente, los abedules, en un clima suave, bañado por la Corriente del Golfo, en Santander; embellecen su habitad, sus calles y parques, sus aceras, junto con los ciruelos y olivos; en los jardines crecen los naranjos y hasta en las aceras de Sevilla, según he escuchado decir. Pons, no fue de Siberia, que envié 1 000 000 de semillas de abedul al Presidente de Cuba, sino de 3 plantas, ubicadas frente a la Urbanización de “Los Maestros” en Santander y, para ello, usé varias jornadas de trabajo. Esto me permitía pensar en Cuba y esas potencialidades de mi Modelo de Desarrollo Económico Propio, diseñado para ser implementado en lugar de las políticas rancias y consabidas, que han prolongado la crisis agrícola, económica y social por más de 20 años. Ese período le llamaron, Los Mayas, el Tiempo no Tiempo, pero el tiempo jamás deja de transcurrir, el tiempo no se detiene, no deja de ser tiempo. Entretanto, la generación mejor preparada ha enfermado, está envejeciendo y ha perdido fuerzas e influencia positiva la Sociedad por el cabildeo de más viejos y más jóvenes, que han querido castrar a la mejor generación formada por la Revolución Cubana: la mejor y más honesta, la de principios éticos más elevados, la que tuvo mejores maestros y profesores, pero sin las desviaciones de la educación capitalista de los ’40 y los ’50; sin las desviaciones, en que han caído muchos individuos de las generaciones mayores a la mía, mi generación. La generación, que comenzó la Escuela con la Revolución, la Generación del 59; la generación, que no estudió en la Escuelas en el Campo, marcadas por el promocionismo, el fraude académico y la promiscuidad; sin las desviaciones, de los que han ejercido poderes pequeños y medianos, algunos grandes.

ESA GENERACIÓN,  LA GENERACIÓN DEL 59 ES LA ÚNICA, QUE ESTÁ EN CAPACIDAD DE SALVAR A LA NACIÓN Y DE COHECIONAR A TODAS LAS GENERACIONES SIN FAVORITISMOS GENERACIONALES, SIN COMPROMISOS HISTÓRICOS, PERO CON UN PATRIOTISMO SINCERO, SIN POLITEQUERÍA, DONDE PRIME EL SABER Y EL DEBER. ES LA GENERACIÓN MENOS AMBICIONSA, LA MÁS CONSCIENTE.

DIGAMOS: AQUÍ ESTAMOS. ALCEMOS A CUBA.

Hugo es muy simpático, pero poco serio. Yo nunca lo he tenido en calidad de Profesor, sino de un burócrata, que va de puestecito en puestecito. Esos son ejemplos negativos, pero utilizables en calidad de lo que no hay que repetir. Es un hombre simpático, pero con poco coraje e incapaz de enfrentar a la Dra. Elena Díaz, aún cuando toma decisiones más allá de su competencia, decisiones en el Área del Director de Postgrados (entonces, Dr. Hugo Pons) y del Rector de la UH (Dr. Armando Pérez). El Dr. Hugo Pons no se atrevió a decirle a la Dra. Elena Díaz: “No, sin Resolución Rectoral, no se puede prohibir a ningún Profesor de la Universidad de La Habana  impartir un Postgrado”.

Ya digo, Hugo es un hombre, que va haciendo chistes, metiendo cabeza y dejando caer sonrisitas, por aquí y por allá. No es más que eso. Yo lo conozco desde principios de 1982, cuando ya había salido del CIEI y estaba de Director en la Revista Economía y Desarrollo. Supongo, que fue uno de los apaños de la Dra. Elena Díaz y la Lic. Oneyda Álvarez. Yo me divertía cada vez que Elena Díaz decía, que Hugo le podía vender un refrigerador hasta a un esquimal. Sería bueno, que trabajase en Comercio Exterior, promoviendo exportaciones cubanas y, así, lograr una mayor inserción. Parece, que se desperdician sus aptitudes en ese recorrer la Isla, dando charlas proselitistas y apologéticas.

 

Yo soy una especialista seria y de muy elevada calificación para discutir con HP, como a veces le decíamos jocosamente, o para que mi trabajo se le dé a Pons o que sea Hugo Pons, quien haga un comentario disimulado sin mencionar la parte del Modelo Propio, presentado al Presidente de Cuba, Gral. Raúl Castro. Se puede ser tonto, pero no tanto. Ya el ex-Profesor de la Universidad de La Habana (CIEI) Orlando Martínez, desde la Florida,  me mencionaba, que lo calificaba de tonto en el CIEI y, al leer su reciente divulgada entrevista, lo ratificó. La Dra. Elena Díaz sí puede comentar mi Modelo de Desarrollo Propio en las ramas trabajadas, pero lo debe hacer de forma seria, responsables y sin temor “a portarse mal”, porque ya la vida y más 20 años de crisis se han encargado de demostrar, que, en Economía Cubana, yo tengo la palabra y no, ella. La vida en el Archipiélago de Cuba, a muy alto precio, se ha encargado de demostrar cuán equivocados y farsantes son todos aquéllos, que siguen vigilando el discurso oficial para amoldarse a los tiempos, para mantenerse en sus puestecitos y para no cumplir con el deber sagrado, que le vincula a su nación: de guiarles, de buscar salidas y progreso.

En este discurso fuerte, voy a hacer una excepción aclaratoria, porque cuando, supongo, se le dio a la Dra. Oneyda Álvarez mi monografía sobre las “Exportaciones de Azúcar…” de Febrero de 1992, en que se hacía el pronóstico certero, y verificado en la práctica, dio una opinión seria y especializada: no veía ningún problema desde el punto de vista profesional, que técnicamente el trabajo era impecable (el Dr. Mario Luis, Vicerrector Primero, en aquella reunión de Junio de 1992, no dijo qué especialista lo había leído y dictaminado, pero sólo podía hacerlo, con toda autoridad, la Dra. Oneyda Álvarez dentro del Claustro de la Universidad de La Habana). Oneyda fue seria y profesional, todo lo contrario que el entonces Lic. Eugenio Espinosa y los restantes integrantes del DES, que intervinieron en la “Sesión Científica”, en aquella farsa, en aquella comedia, en aquella encerrona: Dra. Elena Díaz, Dra. Beatriz Díaz, Dra. Delia Luisa López y Lic. José Bell Lara. También, quiero destacar a otros Profesores e Investigadores Científicos, que merecen respeto por aquel momento de 1992: Dra. Niurka Pérez, Lic. Aurelio Alfonso, Lic. Julio Carranza y Lic. Jorge Hernández; la mayoría de ellos, hoy, Doctores en Ciencias. Incluiré a la Dra. Martha Núñez Sarmiento, que disentía de mi planteamiento, pero, 2 años más tarde reconoció, desde su puesto de Consejera de Cultura y Prensa en la Embajada de Cuba en Moscú, haber estado equivocada al apuntar: “No sé de qué modo Cary pudo saberlo. ¡Estaba mirando por una bola de cristal!” en carta personal a la Dra. Niurka Pérez, que me hizo participe del comentario moscovita de nuestra amiga común.

A pesar que digo cosas fuertes y señaló con autoridad a algunos, no puedo dejar de quererles, porque son personas muy queridas para mí; son personas que forman parte de mi vida, la que no puedo pensar sin ellos. Son personas, que han estado muy cerca de mí y me gustaría poder decirle:A pesar de sus infidelidades, yo los he amado y considerado amigos; no colegas, sino amigos. La amistad para mí es sagrada y he visto cómo la profanan”.

P: Una última pregunta, mejor la penúltima: ¿Qué no puede hacer un Profesor universitario, en esta caso de la Universidad de La Habana?

R: En primer lugar: Mentir, crear estados de opinión falso alrededor de otros profesores y de estudiantes. Un profesor no puede preconcebir la nota de sus estudiantes, cuestión que, en algunos profesores y maestros, es práctica habitual: “Fulano es de excelente y Zutano de aprobado” o “Este trabajo es de un estudiante de tal Profesor, por tanto es excelente”. Ello ha llevado a muchos profesores a dejar de esforzarse, a en cada trabajo superarse, incluso, ha llevado a Tribunales y Profesores, incluso, a tutores a no revisar en conciencia los trabajos de sus estudiantes. Yo tengo una experiencia muy positiva de mi Tutora de Tesis de diploma del MGIMO, la cual revisó cada palabra y m exigió hasta lo imposible para justificar algunos datos, que yo conocía hasta de memoria sobre los descomunales créditos concedidos a Cuba por Argentina.

Había, pensado sobre el acoso sexual en primer lugar, pero estos temas incluidos arriba son más generales, más frecuentes dentro de la Educación Superior, no sólo en Cuba, sino en el Mundo. Y, sé, que las entrevistas concedidas a mí misma, en este doble juego de Periodista Entrevistadora, en que me ayuda enormemente mi experiencia en encuestas sociológicas, y de la Profesora Universitaria e Investigadora Científica, aunque me he esforzado en cargar la entrevista hacia el Profesorado, inclusive, sólo concentrándome en una parte del papel de la intelectualidad, la parte que corresponde, sobre todo, a la Universidad de La Habana y, además, he forzado mi personalidad, lo vengo haciendo hace algún tiempo por motivos obvios, en un símil a esas películas, que nos sorprenden con una misma actriz desempeñando dos papeles, el propio y el de su hermana gemela, pues, las dos entrevistas concedidas en el tema de la universidad de La Habana, una en 2008 y la presente, pueden ser de interés y ayudar en la formación del profesorado universitario desde el punto de vista ético, y para los profesores jóvenes es indispensable su lectura. Es una experiencia de años dentro de la enseñanza superior en diversas condiciones: estudiante universitaria y Diplomante, Profesora e Investigadora, Postgraduada, Aspirante a Doctor en Ciencias, Tutora, Cotutora, Consultante, etc.

Hay cuestiones muy reprobables, imperdonables y que a veces suceden ante nuestros ojos y la mayoría no le da la importancia necesaria, siquiera algunos comprenden la gravedad de la situación, la inmoralidad: el fraude y el acoso sexual; el acoso laboral y violar el orden de las autorías

Acosar sexualmente a sus estudiantes es una de las mayores inmoralidades, en la que caen, con frecuencia profesores, sobretodo, del sexo masculino. Un Profesor debe controlar sus enamoramientos y no abusar de su posición de superioridad para obtener favores sexuales. No, un Profesor no puede acostarse con sus estudiantes, con sus alumnos, con sus discípulos. Puede enamorarse, pero debe respetar su condición y la institución; no dar lugar a una relación, mientras esté esa  persona en su aula o en sus manos; mientras sea su Diplomante o su Alumno Ayudante.

Hay múltiples profesores universitarios, que han caído en esa aberración, por lo menos desde mi punto de vista altamente ético. Este es un punto de vista, que sostengo desde el Bachillerato, en que vi a un Profesor de Física acosar a sus alumnas para aprobarles, cuando le gustaban. Incluso, siendo casado se paseaba y acostaba con una estudiante de su aula.

Voy a poner un ejemplo de la Universidad de La Habana, porque no me gusta hablar genéricamente en asuntos tan serios, ni por oídas. Estando en el CIEI, una de mis estudiantes, yo era la Profesora Guía de esa Aula, se sentó a mi Escritorio del CIEI para pedirme, que le informase a la Dra. Elena Díaz, la Directora, que el Lic. Reynaldo Fuentes Plasencia, su tutor de Tesis de Diploma, le estaba presionando para que se acostase con él, y ella, la estudiante de 5to Año de la Especialidad de Comercio Exterior, no quería acostarse con él. Yo accedí a acompañarla a la oficina de la Directora, pero la estudiante cogió miedo a que él tomase represalias y no poder graduarse. Yo me negué a interceder, si ella no lo acusaba ella  misma ante la Directora. Este sujeto era el Secretario General del PCC del Núcleo del CIEI, CEDEM y Revista Economía y Desarrollo; posteriormente, se fue del país con el bombo de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba.

Cuando sucede algo semejante, hay que expulsar al Profesor del Claustro Universitario y el único responsable es el profesor, que debe saber guardar distancia educada de sus estudiantes.

En segundo lugar, ser Agente de algún Servicio de Inteligencia, de forma pública, denigra a la institución, la hace no confiable, si se le vincula, y no se deja al nivel de asunto personal y responsabilidad personal.

P: ¿Se ha planteado Usted trabajar para algún Servicio de Inteligencia? ¿Algún Servicio de Inteligencia le ha tratado de captar o ha trabajado usted para alguno?

R: Yo considero, que todos hemos trabajado para alguno, porque cualquiera de los individuos del Mundo puede haber dado información utilizable por el Servicio de Inteligencia de uno u otro país. No necesariamente hay que ser agente de un Servicio de Inteligencia para dar información. Por ejemplo, mientras yo doy esta entrevista, casi estoy segura que hay varios Servicios de Inteligencia siguiéndola y utilizando dicha información. No puedo dejar de dirigirme a la Universidad de La Habana, a los intelectuales y a todo el que me quiera leer, porque pueda ser que sirva a algún Servicio de Inteligencia. Yo les digo, pudiese ser el caso de que hasta ventosidades estén grabadas en algún o algunos Servicios de Inteligencia, pero no por ello dejo de hablar todo lo que quiero y, desde que lo supuse o me pareció, que existía la probabilidad, no salí a buscar micrófonos, sino que pasé a ser Locutora, como los Comentaristas Deportivo, porque si fuese cierto, sería ilegal y no existen motivos reales para no llamar a mi puerta y preguntarme qué se quiera saber.

Yo no he sido captada por ningún Servicio de Inteligencia y no he tenido contacto consciente con ningún Agente de la inteligencia más allá de los que atendían al CIEI y al DES en la UH. No obstante, hubo un momento, en que yo firmé, en 1974, un juramento o algo así, no recuerdo cómo se llama el documento, con Ministerio del Interior de Cuba, que me concedió la beca para estudiar en Rusia. Por mi coeficiente de inteligencia, medido en varios test mental al concluir el Bachillerato, se me contactó en Rusia y se pretendió entrenarme, pero como mismo se acercó se alejó, y al llegar a Cuba todos los de mi grupo, los que firmamos juntos, fuimos liberados del compromiso con el Ministerio del Interior sin explicación; sólo que no nos darían trabajo y que éramos completamente civiles al igual que cuando firmamos. Nunca se nos dio entrenamiento militar, Eso sí, un estipendio en la facultad Preparatoria, en La Habana y unos pagos en los meses de vacaciones en Cuba. No se nos pidió nada a cambio.

Los contactos con la Seguridad Cubana dentro de la Universidad de La Habana, en mi caso, no fueron más allá de lo considerado normal. Justo los inevitables. Solamente una vez me vi precisada a dar opinión sobre un colectivo de postgraduados extranjeros: todas mis opiniones fueron buenas y halagaron cada virtud de los miembros de ese colectivo. Parece ser, que formaba parte de una práctica, no pudiese afirmarlo, porque había personas muy especiales en el grupo. Para mí, fue molesto, que se me pidiese visitar la Embajada en México y no quiero hablar de ello, porque no contribuye al objetivo de la entrevista y hubo alguien, que me fue muy desagradable, un maltratador que conoce la Dra. Elena Díaz muy bien, que fue Agregado Cultural de Cuba. Por cierto, una estudiante del Estudio Internacional de Postgrado UH-FLACSO tuvo que ir varias veces al aeropuerto antes de llegar a La Habana, por ineficiencia de ese funcionario, mientras un profesor del DES-FLACSO, había esperado en vano con una visado volante, en mano, a esa postgraduada. Este individuo, un escritor cubano conocido, Cossío o algo así, y muy aburguesado, que terminó quedándose en México al concluir su Misión Diplomática, al llamarle la atención por el descuido. Más bien, le pregunté cómo era posible, qué había sucedido, si se sabía que tenía visa volante en La Habana (yo me ocupé, desde México, mantener el contacto telefónico con el DES-FLACSO, también, con la Embajada para la llegada de los postgraduados desde México). Pues, ese impresentable y soberbio resultó ser un vulgar individuo, que se molestaba al señalarle una dificultad en su ejecutoria y fue con el cuerpo, empujándome hasta el borde de la escalera. Entonces, el Dr. Arturo Rodríguez, Vice Ministro de Educación Superior, intervino y lo paró al decir: “Un momento, un momento. Cary explícame qué sucede”. Ese sujeto envió un telegrama a La Habana, que me antecedió, para que Elena Díaz, que había sido su amante, me castigase, porque no pudo empujarme escaleras abajo. Entonces, lo intentó de otro modo. Elena me preguntó y desestimó aquel telegrama, supongo, que lo conocía mejor que yo. Cossío era ineficiente, soberbio y estaba chupando en México, me parece a mí. No regresó a Cuba, cuando, todavía, no había crisis económica. Era confiable y de confianza (sonrisa). Hay muchos de es tipo y como Reynaldo Fuentes, como Beatriz Díaz. Sinvergüenzas hay en todas partes. Al final, conté cuestiones no gratas de mi estancia en México, pero me permitieron ver el lujoso y bello edificio de la Embajada Cubana en Polanco.

Nunca he trabajado para la KGB, para la CIA, para la Stasi y siquiera sé cómo se llaman los Servicios de Inteligencia españoles, tampoco sé cómo se llama la KGB ahora. Sí tengo conocidos, que son de la Seguridad Cubana y les quiero mucho. En la Universidad de La Habana, no conozco a ningún Profesor, a parte de Hugo Pons, y porque salió diciéndolo por televisión, a ningún Profesor o Profesora, que sea de la Seguridad del Estado Cubana. Bueno, Alfonsito presumía de ello o lo daba a entender, pero no pudiese asegurarlo al 100%, como es el caso de Pons. No digo, que no los haya, sería anormal de no haberlos. Inclusive, yo puedo sospechar de uno o dos profesores, pero no lo sé a ciencia cierta. Tal vez, algunos de los que me rodeaban en mis respectivos centros de trabajo lo fuesen, pero yo no lo sé. Ellos sólo eran mis amigos y colegas, luego, sólo colegas. Decía, que nunca he trabajado para los Servicios de Inteligencia de esos países, pero tampoco me lo han propuesto, del mismo modo que tampoco he sido Agente Cubana. Yo me alegro de ello, porque no me gusta ese trabajo. A mí, me gusta tener amigos y confiar en las personas, hasta que no demuestren lo contrario. Los amigos no me son imprescindibles, pero sí soy muy sociable. Ahora, menos que antes.

Por cierto, los amigos, aunque puedan querer impresionar con algún trabajo o si ellos mismos forman parte de alguna “Agencia”, no deberían implicar a sus amigos. Yo recuerdo, que unos muy buenos amigos o yo lo era más de ellos, me pidieron recoger y analizar agua contaminada, de los desechos de laboratorios y fábricas cubanas; me lo planteaban, como algo fácil, casi ingenuo: escribir en el margen de un libro o entre líneas en un artículo de periódico, los resultados de los análisis de laboratorio y, a mí, se me pedía el favor de pedirle a un Profesor de Química analizar en un Laboratorio de la Universidad de La Habana los frasquitos, que ellos me pedían el favor de recoger. Ni que yo fuese comemierda. Yo jamás colaboraría con los Servicios de Inteligencia en contra de un país en que yo viva: ni en Cuba contra Cuba; ni en España contra España; ni en Rusia contra Rusia. No me gustan los Servicios de Inteligencia. Tampoco, tengo nada contra ellos, porque sé que son necesarios, aunque excesivos en todos los países. Por cierto, aquella petición irrespetuosa de la amistad y de mi inteligencia, indolente ante mi seguridad física, me llegó en una carta, que dio muchas vueltas hasta llegar a la Oficina del Rector de la Universidad de La Habana. Angélica, la Jefe Despacho del Rector, me llamó para entregármela. A lo mejor, por eso, tenía cola en La Habana, a lo mejor por eso entraban en mi casa. Y, mis amigos estaban saludables, gorditos, paseándose por los Estados Unidos y dando clases en universidades de ese país.

Recientemente, leí las Memorias de Juanita Castro, una mujer que ama mucho a sus padres y familia, que tiene todo el derecho de pensar cómo quiera y que parece ser una señora muy noble. Juanita cometió un error grave en toda su vida, a lo mejor más de uno, pero sólo uno grave: entrar a la CIA, siendo de la familia que era. A Juanita la embarcó una supuesta amiga, a la que le debía un favor, la esposa del Embajador de Brasil en Cuba, también amigos de Dr. Fidel Castro. Esa señora era de la CIA y captó a Juanita Castro. En realidad, la Señora de Embajador no respetó a su “amiga” y le pidió algo, que ningún ser humano debe pedir a otro, menos aprovechándose de la amistad. En mi caso, yo no le debía ningún favor a esos amigos cubanos, sino todo lo contrario: yo les había hecho 3 grandes favores y alguno de cierto riesgo: yo, con una amiga rusa, recogí un paquete con regalos para su familia en Cuba y lo entregué en Cuba, cuando se fueron de Rusia. Eso suponía un riesgo, porque me podía costar mi Doctorado.

Yo creo en la libertad de movimiento y de pensamiento. Por tanto, consideraba, que tenían y tienen derecho a escoger país de residencia y a pensar del modo que estimasen conveniente. Eso sí, no tienen ni tenían derecho a pedirme semejante barbaridad. Es tonto considerar, que yo sería capaz de correr semejante riesgo. Hay agua contaminada en todas partes y muchos países, que han tenido que instalar purificadoras. Posiblemente, con lo dicho, deje de tener un capítulo en las Memorias de un amigo, un capítulo prometido, por lo mucho y positivamente que le impresioné en Rusia con mis análisis sociales y cómo yo veía la solución de CUBA.

Es sabido, que los Servicios de Inteligencia de todos los países reclutan dentro de los recintos universitarios a estudiantes y Profesores, que llevan a cabo una labor de Inteligencia y Contrainteligencia. Esto, en la práctica, se suele considerar normal. No obstante, yo considero, que debe ser una actividad muy discreta, casi íntima. No es aceptable, que un Profesor de la Universidad de La Habana se pare o se siente en la Televisión Cubana o en otro país a alardear de ser un Agente, que ha penetrado a las personas o a las instituciones, en las que se ha presentado en calidad de Profesor de la Universidad de La Habana. Yo vi con pena, vergüenza e indignación las declaraciones del Dr. Hugo Pons por Televisión. No es un asunto personal, porque me llevaba muy bien con Pons, hasta que me jubilé, y no le he visto más hasta su entrevista en la Prensa, que Orlandito me reenvió. Por cierto, ha envejecido. Es hora de seriedad.

Pues, cuando vi a Hugo, en el show televisivo, me indigné y dije: ¿Cómo es posible que le eche ese sucio a la Universidad de La Habana? ¿Puede un organismo internacional, una embajada, una universidad extranjera confiar en los Profesores de la Universidad de La Habana en lo adelante? ¿Se sentirán cómodos con nosotros o cuestionarán a todos los profesores y los ubicarán en calidad de Agentes de la Seguridad del Estado? Yo lo vi ridículo y sin información importante. Sólo le daba un hálito de superioridad el ser Profesor de la Universidad de La Habana, que, por cierto, fue el hecho que le dio acceso al Jefe de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba, a la casa de éste. ¿Podía ser Hugo Pons de los Servicios de la Inteligencia o la Contrainteligencia Cubana? Sí, pero no hacerlo público, mientras fuese del Claustro de la Universidad de La Habana. Jubilado hubiese podido escribirlo en unas memorias y hasta alardear de agente y decir más de lo que hizo.

Muchas de las memorias de los Agentes Cubanos están salpicadas de cuestiones, que sólo conocen de oídas o que exageran el orden de su importancia. Muchos de esos cuentos yo me los sé, sin nombres, y  van de boca en boca en Cuba, pero que no tienen cabida en las páginas de un libro de memorias, de testimonio. Porque para dar testimonio, hay que ser testigo. Si no aparecen en la Revista Forbes las Casa de Visita de la base de la Loma de la Cruz, en Holguín, cual si fuesen propiedad personal del Dr. Fidel Castro, tres de las cincuenta y tantas, ¿57?, casas de Dr. Fidel Castro. Por cierto, yo no conozco personalmente al ex–Presidente y estuve allí varios días. Fuimos 2 Profesoras de la Universidad de La Habana por cuestiones de trabajo, también había funcionarios del Comité Central del PCC (Noviembre de 1985). En una de esas casas, se hospedaba el Dr. Fidel Castro, cuando visitaba la provincia de Holguín en viaje de trabajo. O aparece la casa del Dr. Miyar y de Dra. Prof. Marina Mayoli, que no era mexicana, como se dijo en Forbes, si no italiana, entre las 57 casa del Dr. Fidel Castro. Entre esas cosa hay verdades y mentiras, verdades exageradas y mentiras repetidas por desconocimiento o mala intención, por buscarse un lugar en el exilio, por salir por la televisión en Miami. Hay que salir con verdades, sin aspavientos, sin prensa amarilla. Cualquier testimonio sólo debe pretender fijar una verdad histórica, una aproximación personal a un hecho dado, en que puede haber diferencia de enfoque, pero no tergiversación de los hechos.

Decía, cuando me refería al Dr. Hugo Pons o a cualquiera que haga lo mismo, que todo esto es un doble juego de Servicios de Inteligencia; aprovecharán todas las fichas disponibles, y que se pongan a su disposición. Esto no le da derecho a ningún Profesor a, públicamente, insisto, a realizar una labor, que pueda cuestionar a la Universidad de La Habana y a su Claustro, que pueda ser impedimento para el desarrollo de las investigaciones y el intercambio cultural.

 

P: ¿Qué opina del nuevo Rector? ¿Le conoce? El ex Profesor Ichikawa preguntaba desde su blog quién era. ¿No era de los medios universitarios?

R: Sí, le conozco desde niño. Es hijo de un Profesor de la Universidad Politécnica de La Habana, ISPJAE o CUJAE. Yo era estudiante del MGIMO, cuando le conocí a él y a su padre, por ello, me cuesta no decirle el diminutivo, cuando veo alguna foto o lo menciono. Es Ingeniero Civil y demasiado joven comenzó a ser Rector el Dr. Gustavo Cobreiro (hijo). Fue Rector el Instituto Superior Politécnico de La Habana (ISPJAE). Yo no lo veo desde que yo vivía en Altahabana y él pasaba por la calle de mi edificio en bicicleta. Todavía no era Rector y andaba en bicicleta. Siempre nos saludábamos amigablemente.

Un día, entré a la Web de la Universidad y vi que lo habían nombrado Rector. Me alegré, porque lo conocía. Me alegré por él, pero no por la Universidad de La Habana. Me parece, que le queda grande, aunque no sé nada de su ejecutoria. Yo conozco a los ingenieros desde un entorno muy próximo y, en particular, a los Ingenieros civiles de la CUJAE, y sé que no suelen tener la amplitud de pensamiento necesaria para ser Rector de la Universidad de La Habana. Es diferente ser Rector de otra Universidad a serlo de la Universidad de La Habana.

Desde los tiempos del Dr. Rojas a la Universidad le falta un buen Rector. Por eso, propuse a la Dra. Prof. Martha Núñez. Un Rector de la Universidad de La Habana no manda mucho. Y, muchos rectores se creen, que su asunto es mandar en la Universidad. Yo nunca vi al Dr. Rojas, al que conozco desde que entró a la Rectoría, dar una orden en la Universidad de La Habana; hablar sacando el pecho o adoptando poses de “Jefe”. El Dr. Rojas era dulce, muy dulce y suave; cariñoso y respetuoso con todo el Profesorado. Me parece percibir que esa era la clave de su éxito y que permitía poner a flote la iniciativa; hizo avanzar la Investigación y creció el prestigio universitario. El Dr. Rojas es el modelo de Rector: educado, refinado, diplomático y magnánimo.

Yo considero, que, siempre que se pueda, un Rector debe serlo desde su Claustro. Sin embargo, “importar” al Dr. Rojas fue muy positivo para la Universidad de La Habana. En su caso, la designación fue un éxito; no así con el Dr. Eustaquio Remedios. Aunque su actividad sólo la conocí de oídas, porque coincidimos sólo en mi primer año de trabajo; no creo que más. Siguió el Dr. Prof. Armando Pérez al Dr. Rojas en la Rectoría. Era una sucesión natural, además, Armando dominaba el quehacer universitario y el trabajo de dirección por haber sido Vicerrector-Primero por muchos años. También, era un Rector cercano, aunque menos que Rojas, a pesar que comía en el Comedor Universitario y saludaba a todos. Definitivamente, la Universidad de La Habana perdió con la salida de Rojas al Ministerio de Educación Superior (MES), se decía que a Ministro y, luego, se demoró, no se fue y, cuando se fue, lo hizo a Director de Relaciones internacionales del MES. El siguiente fue un desastre para la Universidad y su sucesor creo, que no fue mejor. Tenían mala fama; eran guardianes de ideas en el mal sentido: represivos. Fue muy bueno, que los destituyeran de sus puestos de Ministro y Rector para la Educación Superior en Cuba y, en particular, para la Universidad de La Habana. Si es bueno para la Universidad, es bueno para la Educación Superior y para las Ciencias en Cuba, consecuentemente, para la Sociedad Cubana.

Decía, que me había alegrado por Gustavito, por lo que le escribí un email cariñoso, efusivo, felicitándole por tan alto nombramiento, muy diferente a ser Rector de la CUJAE. Considero, que él mismo no estaría consciente en ese momento. Se comportó maleducadamente y ello me hace cuestionármelo cómo Rector. Fue el primer síntoma negativo de su persona, que percibí. Gustavito no tiene que pedir permiso para agradecer una felicitación o el recibir un libro. Si no puede hacer eso, sin consultar, no es Rector. Si no puede ser educado y diplomático, no es Rector de la Universidad de la Habana. Tal vez, sea el Administrador General. Además, le aconsejaría, que, estando de pié, se cierre el chaqueta del traje.

Hay un asunto en la Universidad, que me preocupa y aprovecho este espacio para hacerle llegar mi inquietud al Rector de la Universidad de La Habana, al Ministro de Educación Superior y al Presidente del país. Me parece observar una desproporción en el Claustro de la Universidad de la Habana, en una visita por varios lugares de su Web, por facultades y centros, en los que conozco más personas: hay más jóvenes que profesores maduros y en la Tercera Edad, además, ha surgido una nueva categoría de Profesor Titular Consultante, a quienes supongo en la jubilación  sin retirarse totalmente de la Universidad. Hay otra subcategoría: reserva científica. ¿Suplentes o cola para plazas?

UNA UNIVERSIDAD ES SU CLAUSTRO

Una universidad sólida está obligada a tener un Claustro sólido. No tiene que ver con la matrícula. Una universidad sólida necesariamente tiene que presentar una pirámide invertida, muy diferente a la noción de pirámide invertida, que se ha puesto de moda. En momentos importantes de renovación del Claustro, sólo es posible pensar en una pirámide no piramidal, sino rectangular. Estoy utilizando el instrumento demográfico, mejor dicho, la gráfica, con que se representa a las poblaciones y que nos permite de un solo vistazo caracterizar una población dada.

La Universidad de La Habana está obligada a llevar una política permanente de selección de su Claustro; de observación de especialistas y captación exquisita de profesionales, que se destaquen de forma extraordinaria, tanto en los Institutos de la Academia de Ciencias como en los Centros de Estudio y en la práctica laboral. Estos últimos son los más difíciles de ver, además, que reúnan las características óptimas, aun siendo relativamente jóvenes, pero que hayan demostrado una capacidad extraordinaria, todavía, estén en etapa formativa; puedan, en un corto período rehacerse a la Universidad  y no hacer fuerza para que la Universidad de La Habana se parezca a un organismo estatal.

La Universidad está obligada a preservar a sus Profesores destacados, a sus Científicos más brillantes, a los Intelectuales salidos de sus entrañas, y a los Sabios y Genios, aún a elevadas edades, siempre que puedan hacer acto de presencia en un conjunto de actividades y dar conferencias magistrales. Siempre será saludable ver en las primeras filas del Claustro a esos ancianitos y no tan ancianos de cabellos blancos o no, aunque no puedan dar muchas clases y hagan de vez en cuando un discurso.

La Universidad es una institución docente y de investigación, pero es, en el caso de la Universidad de La Habana, el más alto Centro de la Cultura Cubana y de las Ciencias en Cuba. Ello se debe garantizar con asignación de recursos, organización de actividades tanto de tipo docente como científico; actividades tanto de tipo editorial como cultural selecto en calidad de práctica cotidiana.

LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA CLAMA POR UN MAGNÍFICO O MAGNÍFICA Y VENERABLE RECTOR O RECTORA. SE `PERCIBE, TAMBIÉN, LA NECESIDAD DE APERTURA Y LA ENTRADA DE OXÍGENO. ¡O2!

¿Cómo Yo me imagino a la Universidad de La Habana? ¡Magnífica!

Continúo con lo que no puede hacer un Profesor de la Universidad de La Habana o la institución. Pues, tampoco, se puede hacer algo, que ya no es práctica, pero está presente en la Historia no escrita de la Universidad de La Habana. En los ’60, no se respetó a FLACSO Chile y a la Universidad Católica de Santiago de Chile. Espero, que no haya sido un fenómeno generalizado, sino hechos puntuales. Eso espero.

La Universidad de La Habana está obligada en el pasado, presente y futuro a respetar a sus homólogos, del mismo modo que se respeta el protocolo entre los Estados Nacionales. Hizo mal, y es reprobable, la Universidad de La Habana en mandar a la actual Dra. Martha Núñez a cursar una Maestría en FLACSO sin haberse graduado de la Licenciatura, aunque fue Instructora no Graduada y diese clases de Filosofía en la Universidad por falta de Profesores Graduados. Martha era joven y brillante, pero no cumplía el requisito elemental: ser graduada universitaria. En ese mismo Departamento de Filosofía, había muchísimos Profesores Graduados, que no eran Master of Sciencies; creo, que ninguno de ellos. Es raro que ninguno de ellos estuviese interesado en hacer la Maestría, más allá de Niurka Pérez, que acompañó a Martha. Ni el o la Jefe del Departamento era Master. No sé cómo lo pueden explicar. Fue una gran oportunidad para las dos escogidas, pero huele raro. No fue correcto, aunque yo me alegre por Martha Núñez, que siempre ha sabido aprovechar las oportunidades de superación al igual que Niurka Pérez, que sin complejo, sin una arrogancia sin bases, ha asistido a Cursos de Postgrado de otros profesores; no se han sentido inferiores por ir a un aula después de su graduación universitaria.

En el mismo período, llegan a Chile, en calidad de Profesores de la Universidad de La Habana, dos estudiantes, que habían sido escogidos, sacados de sus respectivas carreras universitarias, recibido unos cursillos de preparación, para impartir la asignatura de Filosofía a las especialidades universitarias: José Bell Lara y Germán Sánchez. Eran Instructores no graduados. No era admisible, que se presentasen a una universidad extranjera a intercambiar con los Profesores de esa universidad. Eso es irrespetuoso. No tiene otro nombre y no se debe repetir en la Historia de la Universidad de La Habana.

Por último, no se puede admitir, que un Profesor de la Universidad de La Habana se le conceda una beca para realizar un Doctorado en Moscú y, después de su primera estancia u otra cualquiera, regrese y diga que no quiere seguir, que no le gusta estar en Rusia. Es el caso de Eugenio Espinosa Martínez. Podía haber ido cualquier otro Profesor

del CIEI, inclusive Yo más temprano. También, podía haber ido al Doctorado en Moscú, la Lic. Hilda Puerta, que había estado en un estudio de Postgrado en la universidad de Ámsterdam un curso completo y lo había vencido satisfactoriamente.  Hilda se hubiese Doctorado en Moscú y en fecha temprana. Y, se le escogió a él por sus años en la Universidad, por su supuesta súper especialización, porque se lo merecía o había que escoger a uno y él quería y/o era el más apropiado en ese momento para los parámetros del CIEI.

Eso fue un irrespeto a Rusia y a la Institución Rusa, que lo recibió. Ello llevó a desperdiciar una beca, financiada por el Gobierno Soviético para un Doctorado. ¿Cuánto piensa Eugenio Espinosa que cuesta un Doctorado en Ciencias en una de las instituciones de mayor ranking mundial? No menos de medio millón. No pagó ni un centavo por su indolencia y debilidad. Un curso entero de salario de Profesor Auxiliar, liberado para aprender Ruso en la Facultad Preparatoria; un pasaje de ida u vuelta a Rusia, una estancia larga de estipendios y otros gastos, más salario en Cuba. ¿Cómo llegar y decir, que le fue difícil, que extrañaba mucho a la familia, y se sintió solo y triste en su estancia moscovita? Peor aún, posteriormente, la propia Dra. Elena Díaz le gestionó otro Doctorado, esta vez en Brasil, desde el DES.

En cuanto a los Doctorados y creo haber escuchado, que con algunos estudiantes de ciudades específicas también, es cuestionable la Política, que llevó a cabo el Gobierno de Cuba en los años de la Perestroika, y  no me sorprende el deterioro ulterior de las relaciones de Rusia y Cuba, en que retiró a los Aspirantes a Doctores de las Ciencias Sociales de sus becas. Cuando viajaban de vacaciones a Cuba, no les permitían regresar. Yo misma tomé la medida de no realizar mi viaje de vacaciones y permanecer todo el tiempo en Rusia, en Moscú, y me vi obligada a realizar el Doctorado en 2 años de un período mínimo de 3. Ejemplos: Enrique Weits de la Universidad Agropecuaria de Bayamo y varios Profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana con becas en la Universidad Lomonosov: el Chato, Fidelina me vienen a la memoria. Ello constituyó no sólo una pérdida económica para Rusia, para la URSS, sino, y ante todo, para la misma Universidad de La Habana y para las universidades cubanas, que no puede ser justificada con ninguna consideración política. Los rusos no retiraron ninguna beca y cumplieron sus obligaciones al pié de la letra, a pesar de la crisis y los tiempos revueltos.

Por otra parte, aunque escapa a los límites de la Universidad, quiero señalar, que un Profesor de la Universidad de La Habana tiene que ser íntegro, inmaculado; no puede participar de negocios, negociaciones o asuntos turbios desde el punto de vista moral y legal. Aunque es un señalamiento genérico, quiero poner como ejemplo negativo a la Dra. Idania Urrutia de la Facultad de Matemáticas, que ha permitido y sido cómplice en el robo de lo único que quedó de la herencia de MI ABUELO TUTOR, SEÑOR DON ANTONIO TORRES Y FLOTACH, DE LOS TORRES VENDRELL DE ARAGÓN, DE LOS CATALANES DE CARIÑEDA, DE LOS PINTORES CATALANES DE FINALES DEL SIGLO XIX, RADICADO, EN ESE ORDEN, EN LA HABANA, CIENFUEGOS Y SANTIAGO DE CUBA.

Por este asunto, me he dirigido al Dr. Fidel Castro, aún estando en el retiro, por ser Abogado y por haber conocido a MI PADRE en su juventud, además, por su enorme influencia. La casa en cuestión es de los Torres García, comprada con parte del dinero de la venta de la Casa de Tutor, casa de los Torres, de Vista Alegre, Santiago de Cuba por 1927. Hasta que yo viví allí, 1992, estuvo a nombre de MI ABUELA, SEÑORA DOÑA MARÍA HERMINIA PANTALEONA GARCÍA FERNÁNDEZ VIUDA DE TORRES. Documento, que mi tía Sra. Ma. Caridad Feria García, me mostró y explicó, que su madre les advirtió a los no Torres, desde que tenía uso de razón, que no era dueños de la casa ni herederos, ni de la de Vista Alegre, primero; ni de la de Santos Suárez, al regresar a La Habana; que la casa era de sus hermanos mayores y, en particular, decidía el Jefe de Familia, que los había criado a todos, su hermano mayor, MI PADRE, SEÑOR DON JUAN ANTONIO TORRES GARCÍA, quien no fue a  la Universidad de La Habana, a los 15 años, por educar y mantener al nivel acostumbrado a sus hermanos y SU SEÑORA MADRE . No trabajaron hasta la mayoría de edad los varones y, nunca, las mujeres de la Familia, por ser ILUSTRES.

La Dra. Idania Urrutia, a quién conozco desde que era niña, desde el Verano de 1969; creo, que todavía no iba a la escuela. Pues, Idania y su familia, los Romaní, conocen a mi Familia paterna por muchos años, de los tiempos de MI ABUELA. Y, sabían, porque hemos sido familias muy relacionadas y con grado elevado de intimidad, de la situación de usufructo indefinido (sin que mediase documento alguno, porque dentro de personas decentes no hacen falta documentos, en realidad, mientras todos lo son), en que se encontraban los habitantes de la vivienda, sin ser propietarios y sin tener derecho moral ni legal a la herencia, por no ser Torres. No pretendió mi tía ni su hija derechos hereditarios sobre la casa de su padre en Cuevita, Santiago de Cuba, cuando falleció.

Mi tía, la Sra. Ma. Caridad Feria García,  no quería poner la vivienda a su nombre; su familia la obligó. Yo soy testigo de las presiones y ella decía, que era necesario que todos sus sobrinos Torres estuviesen de acuerdo en cederle los derechos, que a ellos correspondían. Cuestión, que nunca se llevó a efecto. Mi tía me decía, en las largas conversaciones en las tardes, sobre todo los sábados por las tardes, que MI PADRE había sido muy bueno al decidir, que ella permaneciese en su casa tras haber fallecido Su Madre, protegiéndola tras su divorcio, del mismo modo que la protegió desde niña; hasta de Su Madre, cuando no quería, que se casase con el que fue su marido y resultó un maltratador (hijo de uno de los secuaces del Gral. machado, de las fuerzas paramilitares, al que llamaban Colinche). Idania y su familia Romaní conocían y conocen a los herederos y legítimos dueños de esa casa, marcada con el Nº 2 de la calle San Francisco de Asís en Santos Suárez. Es inmoral, éticamente inadmisibles, que una Profesora de la Universidad de La Habana trate y, de hecho, se haya adjudicado el derecho sobre una casa, que no le pertenece y es de otra Profesora de la Universidad de La Habana y su familia.

Incluso, a una heredera, la Lic. María Rosa Torres Ribeaux (reside en La Habana), hija de MI PADRE, graduada de la Universidad de La Habana de la Facultad de Historia y Filosofía y de la primera graduación de Profesores de Ruso a inicios de los ’60, le dijeron, que habían comprado la vivienda. En Cuba, no se pueden vender viviendas, por lo menos, no se ha podido hasta 2009. Yo sé, que es una transacción apañada, porque estas personas abandonaron el país, por invitación a los Estados unidos en 2009, en la seguridad de no regresar y contando con que mi tía era muy anciana y no soportaría el viaje y el cambio de ubicación geográfica, unido a las bajas temperaturas de New Jersey. Efectivamente, el 10 de Diciembre de 2009, tres días antes de cumplir los 96 años, falleció la Sra. Ma. Caridad Feria García en el Hospital de New Jersey.

¿Cómo pudo darse una transacción de este modo en Cuba? Es fácil, imaginar, que a una Señora de 95 años, completamente dependiente, su hija la obligó a delinquir, a ser infiel a su hermano y padre a la vez, a su memoria, robándole a su descendencia. No sólo 10 años antes, aproximadamente, le hicieron hacer un acto ilegal al poner la vivienda de los Torres a su nombre (según tengo entendido, por mediación de Antonio Hernández, quien les consiguió un Abogado tramposo al igual que él, que quiso garantizar una propiedad a una  de sus hijas, nieta de mi tía y a quién yo solía querer y malcriar muchísimo, quien me admiraba sobre manera, cuando yo estudiaba en Rusia y era Profesora de la UH. Incluso, intentó estudiar en Rusia, al igual que yo). Mi tía violó el respeto, que ella tenía por SU MADRE Y HERMANO MAYOR. Parece lógico y fácil de suponer, que se hizo un testamento a favor de Idania Urrutia Romaní. Mi tía no podía, legalmente, testar sobre un bien que disfrutaba, pero no le pertenecía. Y, es muy posible, la existencia de un acuerdo oral de amigas, entre la madre de Idania (Úrsula Romaní)  y Dania B. Hernández Feria: son amigas desde niñas o jovencitas,  fueron juntas a la escuela y compartieron juegos; salidas, noviazgos; supuesto acuerdo,  mediante el cual los que están en Estados Unidos podrán disfrutar de la casa en sus vacaciones cubanas.

Yo he solicitado, tanto del Dr. Fidel Castro como de dos Señores Profesores del a Universidad de La Habana, que el Dr. Profesor Bulté se encargue de investigar y derogar la transacción ilícita de mediados de los ’90 y la testación ilícita a favor de Idania Urrutia Romaní.  Idania no podía caer en un asunto tal, porque me conocía y  porque es Profesora de la Universidad de La Habana, y porque es militante del partido comunista de Cuba. Estas dos últimas condiciones ponen límites sociales y éticos en Cuba. Pido a la Universidad de La Habana tomar medidas drásticas contra la inmoralidad. Ruego al Dr. Prof. Bulté, en mi nombre y en virtud de la decencia, hacerse cargo de los trámites legales desde la excelencia de su Cátedra.

Quiero, además, ratificar, que mi tía, la Sra. Caridad Feria, me quería muchísimo y me mimaba muchísimo. Además, tenía más confianza en mí que en el resto de las personas, que vivían allí, aunque les quisiese más a ellos y estuviese atada por ellos, por esas ataduras que van más allá de lo aparente, de lo físico. Yo viví en paz y armonía con todos durante 7 años en la casa de MI ABUELA y, por respeto a mi tía, nunca hice alusión a mis derechos legales, para que mi tía no se sintiese incómoda. Jamás, ni en la Universidad, hice mencioné tal asunto para no lastimar ni un con una plumita a mi tía paterna, a la única hermana de MI PADRE viva. No obstante, ella misma, mi tía Tita (Caridad Feria), me decía: Cary esta es tu casa. Tú tienes todos los derechos. Te tienes que sentir con esos derechos. Cada vez, que me decía algo por el estilo, su hija, Dania Rodríguez Feria, se revolvía, le gritaba y la irrespetaba: “Mami, no hables mierda. Esta casa es nuestra”. Cuando aquello, mi Tía todavía estaba montada a caballo entre los ’60 y los 70; pensaba que fallecería a los 72 años, como es usual en  la FAMILIA FERNÁNDEZ SANTAMARÍA. Mi tía tenía 78 años, cuando yo me fui de la casa de Santos Suárez y comencé a vivir en Altahabana. El único desencuentro, que tuve con mi tía, fue estando en el Hospital Galigarcía bajo fuertes somníferos, en que le dije, que si no le daba vergüenza, porque en su casa su hija hizo un trabajo de magia negra y, como secuencia, falleció MI HERMANITO. Hicieron un trabajo, porque soñaron, que se iba a morir en un accidente de bicicleta su nieto. Yo fui testigo y no le di importancia, porque no creía en la posibilidad real de que lago así pudiese interferir con el mundo físico, con el desarrollo de los eventos en el mundo material. Por cierto, la Lic. Rosa maría torres Ribeaux, que sí conocía sobre ese tipo de cuestiones, decía que yo era la única que podía llegar a la verdad, a investigar las circunstancias, que condujeron a l accidente y la defunción de MI HERMANITO. Ha sido un camino muy duro e incierto, pero ya concluyó la búsqueda.

Son cuestiones privadas, que quiero aclarar públicamente, porque han afectado mi imagen con habladurías en el contexto universitario y hay personas, que se han encargado de que me sigan por dónde quiera que haya ido y, aún, en mi ausencia. Además, tras aquélla cuestiones tuvieron lugar los estados de trance o estados de gracia (comencé a tener comunicación con un plano o dimensión que desconocía), que no tienen que ver con mis estudios y mi vida pasada. A partir de 1992, comienzo a caer en trances espirituales y en el único lugar, que yo he estado, y se ha hecho magia negra, es, precisamente, allí, por un hombre llevado por la hija de mi tía, Dania Bárbara Hernández Feria. También, he sido yo, por mi entrenamiento universitario, quién ha podido llegar al fondo de toda la verdad, la verdad espiritual. Ellas fueron usadas por el mal, que yo conozco personalmente, aunque también influye el pasado; el pasado no se va completamente. Es difícil explicar esto, por lo que sólo lo enuncio. No tienen la culpa totalmente, pero sí actuaron conscientemente.

 

Por último en esta pregunta, le diré, que los Profesores universitarios nos sentimos un tanto raros, por no decir agobiados, por el medalle’o a los mismos por los mismos méritos. Hemos sido testigos y, en mi caso, un ejemplo excepcional, de cómo las generaciones, que nos antecedieron devoraron a una generación, a la mejor generación educada por la Revolución Cubana, a la más honesta, limpia y pura. Una generación, que creció con la verdad, con la palabra y la acción de ser ejemplo, predicar con el ejemplo; una generación, que creció y se educó con los más puros principios de la Revolución y que no recibió dádivas y, por lo general, no se corrompió. Recuerdo a la Leonela Santana, en los días del MGIMO Universidad, en nuestros maravillosos días moscovitas, decir: “Cary es la única que no se va a corromper”. Yo no le daba importancia, pero al analizar el pasado, ya entonces, sabía que había arribado, en Verano de 1978, otra generación, al oír sus vivencias; tan distintas a las nuestras.

Mi generación no conoció el fraude; consistía una excepción indecorosa. Mi generación, que, jamás, será “la generación perdida”, como comenzaron a llamarle los “viejos” a nuestra salida de las aulas universitarias, yo lo escuché por primera vez en 1988 de labios de Milagros Cabrera, hoy, en el exilio, ha sido la mejor preparada, con los excelentes Maestros Normalistas, que nos enseñaron un Castellano más puro y elevado, que el que puede ostentar hoy la Real Academia de la Lengua Española. Por ejemplo, yo no soy Lingüista, sino Escritora y Ensayista, por ello, me hice llamar con un término más genérico, tomado de la III Conferencia Internacional de Hispanistas de Moscú, un término que nos permite codearnos e intercambiar criterios con los estudiosos de la Lengua, a los que somos usuarios favoritos de ella, a los que creamos Cultura y, por tanto, Lenguaje. Pues, para mis CUADERNOS DE HISPANÍSTICA, la base fundamental la constituyó mi observación de la Lengua Española en base a los conocimientos adquiridos de MI PADRE, de mis Maestros Normalistas y de las extraordinarias Pedagogas, que eran mis Profesoras de Gramática de la Escuela Secundaria Básica de Espino Fernández y Profesores de Literatura del Bachillerato, con entradas puntuales a los materiales de la Real Academia para comparar el tratamiento dado por ellos. Estimo que puedo hacer este trabajo, que es un desarrollo y una necesidad ante la edición, también, para un más correcto uso del Lenguaje escrito, pues, puedo hacerlo gracias a esa escuela eminente, que tuve la oportunidad de disfrutar. No sólo yo, sino mi generación, la mejor éticamente; la generación, que puede salvar a CUBA; sacarla de la crisis y del subdesarrollo.

Hay otras cuestiones, que no deberían tener lugar en una universidad, con independencia del sistema político o la ideología de las fuerzas en el poder, que deben respetar el quehacer universitario, en las que no me detendré, sino que sólo enunciaré: expulsar o dar de bajo a un profesor sin motivos suficientes o buscando excusas menores (caso de  Bárbara Jorrín: ¿querían deshacer de la profesora por motivos docentes? No lo sé. Pero, sí había que hacerlo de forma decente); no se pueden adoptar medidas rígidas y absurdas en la Universidad con su Claustro, ni poner fechas a las salidas al extranjero, cual pasase de Servicio Militar Obligatorio (SMO), como sucedió con la DR. Prof. Martha Blakier al regreso de su viaje a Italia, que fue expulsada, luego, gracias a la brillante actuación jurídica del DR. PROF. Bulté fue repuesta en su Cátedra, ganándole sendos juicios laborales a la Universidad de La Habana; no puede cuestionarse ni decidir sobre los viajes al extranjeros por invitación personal a sus profesores, por ejemplo, a los Congresos de LASA, ni el Consejo Científico de la UH ni un núcleo del Partido y, mucho menos, 2 viejas brujas, como las Díaz y compañía. 

P: ¿Usted cree que sea realmente posible colaborar con el Gobierno de La Habana, con el actual Presidente?

R: De hecho, Yo he venido haciéndolo y con resultados concretos. El Gral. Raúl Castro, actual Presidente de Cuba, sí me escucha. En temas concretos, Yo he podido observar cómo ha variado su posición pensada. Una cosa es la posición pensada y otra la expresada emotivamente. Esto es válido para todos los seres humanos. Yo misma, en privado doy riendas sueltas a mi emotividad, luego, me siento en serio a adoptar una posición.

El Presidente mantiene un discurso viejo con algunas ideas nuevas asomando. A veces, sus medidas no se corresponden con su discurso, y viceversa. Necesita renovar el discurso y llenarlo de ideas frescas. Aunque no sólo es el discurso, sino la forma de hacer y gobernar. Debe hacerse su propio estilo, porque es un nuevo Gobierno, de un mismo Partido, pero otro gobierno. Cada gobierno tiene su impronta y las tareas deben corresponder a la coyuntura específica, que vive un país. El ‘funcionariado’ se ajusta a las nuevas expectativas del Presidente de turno y se acomoda, tras un período de mutuo reconocimiento y conocimiento. Si el Presidente no define una línea o se mantiene en la posición de heredero o segundo, nunca será primero y, de ello, se dará cuenta el ‘funcionariado’, que le impondrá el cómo actuar o lo amarrará con camisa de fuerza ante cada una de sus iniciativas y acabará haciendo sólo lo que la burocracia le permita. Hay que ser osado. Hay que adelantarse a los desarrollo en influir en el desarrollo.

Un Presidente no puede permitir, que los funcionarios tracen su política, aunque está obligado a escuchar sus criterios y tomarlos en consideración a la hora de decidir. Hemos visto incoherencia entre el discurso del Presidente y los Lineamientos Económicos, que ha presentado el Ministerio de Economía, supongo, para que sean discutidos antes del Congreso del Partido Comunista de Abril de este año. Desde mi punto de vista, esos Lineamientos no sacarán al país de la crisis, sino que le harán patinar. En ellos hay más necesidad de control que de avance.

Estimo, que no hay que temer a perder el control, aunque es una preocupación presente en todo grupo gobernante, porque por mucho control que se tenga, no se está a salvo de explosiones populares. Estas se dan, con más frecuencia, en pueblos con largos años de control excesivo. Hemos sido testigos de los sucesos de Egipto y, ahora, de Libia. Bueno, ha sido una franja de explosión social en el mundo árabe.

Yo me atrevería a aventurar a que fue muy importante para el actual Gobierno Cubano, que el Sr. Presidente me haya escuchado en asunto tan delicado, como la liberación de los presos políticos y mi intervención ante él por las Damas de Blanco, que dejaron de ser reprimidas tras mi carta al Presidente con relación a ese tema, así como mi llamado a Fariñas, para que cesase en tan absurdas huelgas de hambre. Yo no estoy de acuerdo con los métodos violentos ni con las contramedidas extremas, ni de uno ni de otro bando.

Por ejemplo, yo tenía diferencias en mi forma de ver la sociedad con la línea oficial del Gobierno, pero jamás realicé una acción ilegal ni tuve contactos con la disidencia. En realidad, yo decía, que yo era el mejor caso para condenar al Gobierno por violar la libertad de expresión y de pensamiento propio, porque, a mí, me reprimieron por mis enfoques, incluso, profesionales y diagnósticos verídicos, pero que yo siempre había hecho uso de ese derecho universal con el que había nacido. También, le puedo decir, que mis trabajos fueron publicados en Cuba sin ningún problema. La mayor dificultad para publicar no era de contenido, sino generacional.

P: ¿Usted, conocedora de la Sociedad Cubana y con una preparación muy importante, ha pensado alguna vez en la posibilidad de alcanzar la Presidencia?

R: ¡Jamás!

P: ¿Por qué? ¿No se cree capaz?

P: No es cuestión de capacidad, porque preparada estoy al más alto nivel. Además, siempre he contado con una enorme capacidad de trabajo y de hacerlo sin que ello resulte tensionante. Yo nunca he tenido stress laboral. Más bien daba la impresión, que yo no trabajaba, del mismo modo que parecía, que no podía saber, porque no estudiaba en el MGIMO. Recuerdo haberle dicho a mi Alemana, cuando ella no comprendía la Ley del Valor: “¿No se te ocurre, que puedo saber, porque presto mucha atención a los Profesores en clases?”. Pues, sí sé, que soy mejor que muchísimos presidentes actuales y que lo haría mejor. Yo los veo y me pregunto: “¿Qué sucede en el Mundo?”.

Decía, que jamás me he planteado ocupar cargo político ni ocuparme de la Política, mucho menos, alcanzar la Presidencia.

P: Insisto. ¿Por qué?

R: Quién me conoce sabe por qué. Siempre lo he dicho públicamente. Yo sería peor dictadora que el Dr. Fidel Castro.

P: ¿Qué dice? No lo creo.

R: Pues, sí. ¿Por qué? Yo gobernaría en solitario y sólo me rodearía de los mejores cerebros del país, en calidad de consejeros consultores. Yo no sobre valoro la democracia. A mí, no me gustan las agrupaciones, los gremios, los sindicatos, asociaciones; los Colegios Profesionales, etc. Absolutamente nada de eso. Parece, que hacen falta o se está acostumbrado a que existan. Considero, que los gobiernos deben gobernar y que el máximo responsable es el Presidente. Los gobiernos largos suelen acabar mal o su ‘funcionariado’ tiende a corromperse. Esto es general para todas las sociedades. Aunque la corrupción es menos frecuente en gobiernos de corta duración, no los excluye. En 6 años los presidentes de México tienen tiempo para pasarse, sin embargo, hay otros gobiernos que en más tiempos pueden mostrar sus manos limpias y salir con su prestigio inmaculado. ¿Es buena la reelección? MI MAMÁ decía, que nunca segundos gobiernos eran buenos, refiriéndose a Cuba (1919 a 2005). Por su parte, el Lic. Desiderio Torres Ribeaux decía, que el impondría una limitación a los orientales para llegar ala Presidencia por su tendencia hacia los gobiernos dictatoriales.

Yo me imponía dicha restricción antes de que él llegase a tal comprensión social. No creo, que dependa de ser oriental, cual si de una tribu se tratase. Habría que preguntarse por qué tantos presidentes de Cuba han sido de la provincia de Oriente, lo mismo cabría para intelectuales destacados. Eso sí, hay una condición: no quedarse a involucionar en la provincia de Oriente; no permitir ser asimilado por el campesinado o por los que intenta halar hacia el fondo a los que se destacan. En el lugar de Cuba dónde más cuesta aplaudir es el Oriente. Fidel ha sido la única excepción, en cuanto a cantidad de aplausos recibidos.

Ya le digo, jamás, me he planteado ser Presidente. No sé de Política. Yo soy profesional de las Ciencias Sociales y la Economía. Yo estudio la Sociedad y, por ello, tengo opinión calificada sobre la Sociedad. Por eso, no puedo estar de acuerdo con la democracia: mi opinión no puede valer un voto, como la de cualquier otro ciudadano.

Desde mi punto de vista, el voto debe de ser cualificado para ser responsable.

Continuando con la idea anterior. A veces, condenamos al gobierno, cuando hay algún caso de represión, pero no siempre es el Gobierno. No obstante, en gobiernos, como el cubano, que lo controlan todo, sí tienen una cuota de responsabilidad. Por ejemplo, en mi caso, el Gobierno y sus mecanismos represivos fueron utilizados por algunas personas para alcanzar sus fines, por mis enemigos. ¿Por qué pudieron usarlos? Porque existe la posibilidad, porque hay palabras y asuntos, que el gobierno les teme y, además, existen mecanismos y métodos para presionar a los opositores, que no siempre son sanos.

Yo pensaba, que no tenía enemigos. Incluso, siempre me había ufanado de ello. Pueden decírselo mis amigos del MGIMO. En el siglo XXI, imagínese, me enterado, que tengo enemigos y hasta puede ser que, desde el extranjero, por rivalidades sentimentales, utilizando vínculos anteriores a la caída del Muro de Berlín, puede ser que haya influido en entorno. En realidad, he tratado de indagar al respecto, pero la Comisión encargada de ello en Berlín, hace unos años, no ¿encontró mi expediente de la Stasi y no encontró mención a mi persona? Yo digo, que es mentira. Creo, que no es seria esa comisión y no respeta el derecho, que le reconoce la propia Ley Alemana a los extranjeros de conocer qué se escribió sobre ellos en los Archivos de la Stasi. Me estoy yendo de tema, sólo en apariencia, porque conozco los vínculos de personas de la alta jerarquía de la Stasi con oficiales de la Seguridad del Estado Cubana, altísimos oficiales cubanos. Tan altos, que no les digo. De personas, que me trataban, que escribían informes sobre mi persona y de  los que tuve conocimiento en la misma casa, en que estaba de visita en Berlín, la casa y un edificio de oficiales de la Stasi, que trabajaban en el edificio del Ministerio de la Stasi. Esa persona me odiaba y no dudo, ante su falta de escrúpulos, que haya utilizado a sus amigos para el contacto y pasar información elaborada por él. Es una intuición con bases sólidas y que a decir de los clásicos antiguos, de los grandes Filósofos de la Antigüedad, la Intuición es la más elevada forma de la Ciencia y madre de los más grandes hallazgos científicos, así como la presencia en el soma de enfermedad indica que ha sido perturbada la armonía y estabilidad.

No es paranoia, porque siquiera en mi mente cabía la posibilidad de que una cosa tal pudiese estar influyendo en mi trabajo universitario. Sólo especulo ante la posibilidad y cómo pudieron las Díaz manipular los mecanismos cubanos. Tenía que haber algo más y ellas llegaron a ese conocimiento. La misma aplicación del nivel 4 de un Estudio Psicológico de la Stasi; nivel, que se le aplica a los intelectuales sin que yo haya estado en contacto con la oposición, ni realizado ninguna acción considerada subversiva, siquiera negociar en el mercado negro, habla de manipulación.

En mi casa de Altahabana, que la ganó MI HERMANITO RAÚL TORRES VILA, con 9 años de trabajo en la Microbrigada de la ISPJAE, a pesar su asma y del reumatismo cardíaco, se me molestaba con reiteración: Ramsés, el hijo del Dr. Prof. Guillermo Miró, fue el que puso la mano sobre el gargajo, que me lanzaron contra la puerta; MI MADRE encontró una tira de tabletas, que yo no utilizaba, que no había en la casa, tras haber limpiado, al regresar de las compras; en mi casa entraba un vecino y lo hacía en el tiempo, que yo salía a hacer los mandados o a pasear a mi perro o a hacer los ejercicios cardiovasculares (es evidente, que me vigilaban 2 personas de una misma casa, posiblemente, mis vecinos del frente); se me arrancó al reja de la puerta de entrada con reiteración. Y, un día, tuve que dormir con la puerta abierta, en el sofá de la sala con un machete, después de gritarle, que lo haría y lo estaba esperando; dos veces se trató de entrar a mi casa conmigo dentro y me vi obligada a pasar los pestillos (por cierto, me los mandó a poner un Teniente Coronel, Edecán o Secretario del Gral. Acevedo, el hermano de mi amiga y colega Dra. Martha Núñez, que, por casualidad, estaba en la acera de enfrente y me habían robado las llaves). Sólo enumero algunas de las molestias, que se me causaban, además, de los rumores, que echaban a correr por el barrio para crearme un estado de opinión, aún estando jubilada, muy enferma y débil en mi casa, para que mis opiniones no tuviesen credibilidad.

Yo le conozco el rostro a la maldad, a la bajeza humana. Se lo he conocido en varias latitudes y puedo asegurar, que no depende de gobiernos, sino de calidades humanas. En ello, no puedo coincidir con el Marxismo Leninismo, en que se  dice que los hombres son fruto de sus circunstancias; también, Ortega y Gasset hablaba del “Yo y mis circunstancias”. Pues, no hay forma de coincidir con tales planteamientos, aunque sé que influyen las circunstancias de forma importante, cuando no determinantes, más en unos que en otros o más rápidamente en unos que en otros. No obstante, en iguales circunstancias, hay diferentes calidades de hombres, mejor dicho, de personas. 

Hay personas que se regocijan de ver cómo a otros se les hace daño: yo vi cómo le brillaban los ojos a la Dra. Beatriz Díaz, cómo se reía y regodeaba, cuando se tomaron medidas con los estudiantes de periodismo en 1987. Llegó a nuestra reunión en el edificio Varona, con sus malévolas nuevas, que, según ella, le había comunicado el Psicólogo del Minint, que estaba atendiendo la Facultad de Periodismo después de la reunión con el Presidente Fidel Castro. Además de ser un defecto profesional, porque el DES fue quién hizo el estudio sociológico de esa reunión a petición de la Presidencia, en el que se cometieron errores profesionales, como mencionar a estudiantes por sus nombres, lo que señalé a la Directora y en la reunión de los profesores del DES. Se me excluyó a última hora, mientras se  me tenía esperando la llamada, incluso, yo viajé de Machurrucutu en las afueras de La Habana, donde estaba por la coordinación del Estudio Internacional de Postgrado, y me presenté en el edificio Varona y no encontré a nadie, tampoco las pude localizar por teléfono. A Beatriz Díaz no le gustaban mis evaluaciones sociales y ya había puesto sus dos pies en el DES, 1987. Por cierto, eso tampoco lo puede hacer un Profesor de la Universidad. No puede un Profesor de la Universidad sentirse cómodo ni satisfecho si la Universidad es intervenida, si la Universidad y sus estudiantes están sometidos a vigilancia y represión. A lo mejor se calla, pero no cabe el regocijo.

Eso no tiene otro nombre que maldad.

Por cierto, a la única persona de mi entorno universitario, que yo pudiese perdonar, es la DRA ELENA DÍAZ, PORQUE, CUANDO YO ESTUVE INGRESADA Y MAL DIAGNOSTICADA EN 1992, ME FUE A VISITAR Y ME REGALÓ UN BOLÍGRAFO NUEVO; CUANDO ME OPERARON DEL CORAZÓN Y ELLA SE ENTERÓ, ME LLAMÓ POR TELÉFONO Y SE INTERESÓ EN MI SALUD. No por morbosa, sino porque ella, a pesar de sus manejos, me tiene un gran aprecio y sabe, que necesita mi perdón para poder llegar a ser quién le corresponde. Ella fue la persona, que me invitó el 27 de Abril de 1982 a comer en el Monseñor por mi cumpleaños, a un lujoso restaurante habanero, frente al Hotel Nacional, que, casualmente, es algo oscuro y se come con velas, que se encuentra bajo el nivel de la acera. Gracias a Dios, iba Anna, su hija, con nosotras, que significa Luz.

No quiero desviarme de las preguntas. Por lo que le diré, que el Presidente tiene la posibilidad de cambiar la situación económica y social del país. Le diré con toda honestidad, en el momento actual, lo que menos me preocupa a mí es la democracia ni el cabildeo político, sino el estado de la Economía y dar un giro hacia la prosperidad. Es una decisión del Presidente y, para ello, hay que tomarla. Hay que imponerla y hay que tener coraje para decir: ¡Basta de desidia! ¡Basta de indolencia! ¡Basta de descaro profesional! Y preguntar: ¿Dónde están los profesionales graduados en Rusia? ¿Dónde están los profesionales graduados en Alemania? ¿Dónde están los profesionales de mi generación? Y sentarse a discutir con nosotros los nuevos rumbos. Nosotros podemos trabajar con los dirigentes históricos, siempre que se dejen guiar, que sepan escuchar y se sienten a meditar. El Gral. Raúl Castro ha señalado, que le quedan 5 años, a lo sumo, de poder. No queremos, que sean otros 5 años de barca a la zozobra, sino poner al país en sus pies, colocar al país en la senda del crecimiento económico con desarrollo y mejoría social.

No se pueden echar a la calle medio millón de trabajadores, que se sumen al millón que ya le habíamos oído, desde la tribuna decir que estaban en situación de desempleo, y cruzarse de brazos. El Estado es responsable de la situación. También, es responsable de esos trabajadores y de sus familias, porque ellos no tienen instrumentos de trabajos ni existen todos los mecanismos necesarios para desarrollar la iniciativa privada. No es siempre fácil saber qué hacer. Sino que se lo pregunten al mismo Presidente, a cualquier presidente del Mundo.

¿Cómo resolver la situación de empleo? Hay que crear nuevas ramas, hay que crear puestos de trabajo, aún con la necesaria emisión de Moneda Nacional. No importa la forma de organización productiva ni el tipo de propiedad. Hay que crear empleos de los más diversos tipos, aunque a nuestros queridos y amigos economistas les parezcan ilusas algunas de mis propuestas. Hay más posibilidades de empleo en Cuba, que economistas graduados en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, donde he transitado en calidad de Profesora de Economía Mundial (Geografía Económica Mundial), Transporte Internacional de Mercancías del Comercio Exterior y Economía Política del Capitalismo, además, Profesora Principal de Transporte Internacional, de derecho Internacional y de organización y Técnica del Comercio Exterior. Por ejemplo, no puede estar sucia y abandonada la Universidad  de la Habana, habiendo brazos desempleados. No puede estar abandonado el campo deportivo universitario,  habiendo brazos desempleados.

Es todo. Gracias.

Santander, España, 21 de Febrero de 20011

 Universitas Lux et Sapientia Est

 

Archivo:University of Havana.JPG

La UH tiene encima una lechuza, símbolo de la sapiencia; no, un búho.