CORALINA EN FESTIVAL

Schola Cantorum Coralina

 

 

Por ANDREA TUTOR[1]

 

 

 

       La Música, Arte entre las Artes, estrella y guía de las Artes; Rectora de Escritores, Pintores y Artistas; caricia del alma, ante todo, la clásica, y medicina para el corazón

                                                                                     ANDREA TUTOR

 

 

Para una amusicalísisma, expulsada de un coro por desafinar en sus días de Secundaria, nada más y nada menos, que por la Maestra Dulce María Ferrá[2], mi Profesora de Música, constituye un reto escribir un comentario sobre la Schola Cantorum Coralina, a no ser por el importante desarrollo de mi gusto y apreciación musical, el cual ha ido en aumento en los últimos años. Esperé, con ansias, el 57 Festival Internacional de Música de Santander, el que ha alcanzado un espacio y reconocimiento merecido entre los eventos de su tipo a nivel mundial. Pues, desde Miami, la maestra jubilada, Sra. Carmen Gamoneda, una de mis fans más entusiastas y amiga cibernética, me impuso sobre la próxima visita de la Schola Cantorum Coralina y, de inmediato, me puse en contacto con la Sra. Rayna Carmona, Encargada de Relaciones Pública de la Agrupación, quien amablemente me envió el Programa de la Gira Europea de Coralina 2008: Alemania, Dinamarca, Portugal, España. 

Schola Cantorum Coralina, un nombre que me sonaba conocido, pero tenía entre mis recuerdos pasivos. No obstante, con  la mención de la Maestra Alina Orraca, vino a mi mente el Coro de la Plaza, el impresionante y excelentísimo coro de 420 voces, dirigido por Alina Orraca, para honrar y acompañar a Juan Pablo II en su visita a Cuba, en el Año del Espíritu Santo, 1998, que tanto impresionó a Su Santidad, a la nación cubana y a los televidentes de todo el Mundo. Ello provocó dos visitas al Vaticano, con sus respectivas actuaciones, por invitación de Mi Buen Papa.

     Cantos Corales - La Habana 1998 - Misa del Papa

 

 

Schola Cantorum Coralina, es una agrupación vocal, que se aparta del formato típico de una coral,  lo  que  fue  previsto  desde  su  concepción,  en  los  marcos  de  la  otrora   Fundación  Pablo Milanés, con sede  en Calle 11 de El Vedado. Ciertamente, el 11 indica Maestría, todos los proyectos culturales, de la Fundación del famoso Cantautor cubano, gozaron del sello de la excelencia. 1993, en lo más profundo de la crisis cubana, Pablo Milanés, en un gesto altruista, financia a lo mejor de la Cultura Cubana. Entre sus proyectos de punta, destacan   La  Camerata   Romeu,  dirigida  por  la  Maestra Zenaida Romeu, en una formación única y exquisita de instrumentos de cuerda y arco, integrada, en su totalidad, por mujeres jóvenes, y la Schola Cantorum Coralina de la Maestra Alina Orraca. La vida en los límites de la Fundación y su cosecha de éxitos en cada actuación, la maestría de sus integrantes, pero sobre todo  la excepcionalidad divina de sus Directoras, las han hecho trascender más allá de la vida del proyecto inicial, y  permanecer  en  el  tiempo,  con identidad  propia

La Música Sacra y Sinfónica Coral son unas de las especialidades de la Schola Cantorum Coralina, que le colocan en su más alto punto profesional y la hace merecedora de ocupar el estrellato entre las corales cubanas. No obstante, se pasea con riqueza vocal, gracia, versatilidad, humor, emotividad, notable sensibilidad artística y elevado tecnicismo por los diferentes géneros de la Música, desde el Renacimiento hasta la actualidad, y piezas de diversas procedencias culturales, bajo la maestría de la batuta de Alina Orraca. Esta eminente Profesora de Música Coral, con una excepcional carrera, tanto en el Magisterio, cuya labor, desde la Jefatura de Cátedra en la Escuela Nacional de Arte, ha sido reconocida a través de las más altas distinciones de la Educación en Cuba, como en la Dirección Coral, con un número importante de premios nacionales e internacionales, es orgullo de la Cultura Cubana

La Maestra Alina Orraca, Fundadora de varios coros y de un Proyecto Coral, sui generis, que involucra a once coros infantiles, comenzando con niños de tres años, y varios orfeones de adultos, incluido el Coro Juan Pablo II de la Arquidiócesis de La Habana, rindió, con su dirección y la ejecución de la Schola Cantorum Coralina, integrada por Profesores, estudiantes y profesionales de Música Coral, a la multitud de espectadores, que desbordaron la capacidad de la Iglesia de Santa Lucía de Santander. Templo, ubicado en la parte más céntrica de la atractiva capital del Norte de España; cuidad, que cuenta con una de las más extensas y bellas bahías del Mundo, envuelta en paisaje y clima excepcionales.

La actuación llegó a su punto más alto, al clímax, al acercarse las once de la noche de un día de suma importancia para todos aquellos, que siguen el Movimiento de la Nueva Era, en Jueves, Día de Júpiter y  de Santo Domingo, 8 del 8 del 2008; día, en que se estaban celebrando en todo el Planeta, múltiples encuentros de grupos espirituales; en España, 89 más el particularísimo de Santa Lucía.

Pues, en Santander, en la Iglesia de Santa Lucía, mientras cantaba, la Schola Cantorum Coralina, hasta mover los cimientos, en su interior, en el anonimato de la multitud, un muy selecto grupo de santos vivos estaba rogando por Cuba, por la prosperidad de la nación cubana. Con el público de pié, aplaudiendo, ante la magna interpretación del “Sanctus y Agnus Dei”, me encontraba con lágrimas en los ojos y las manos elevadas al Cielo, repitiendo: “Mi Hermanito, te pido por Cuba”. “Santa Madre de Dios, ruega por Cuba”. “Papá, ten piedad de nosotros”.

Santa Lucía fue mi encuentro, personal, con Coralina, y un amistoso y cordial intercambio con la Maestra Alina Orraca,  Rayna Carmona y con los integrantes de la Coral, que me dio la oportunidad de obsequiarlos con ejemplares de mi novela Vals para Karla, que da inicio de forma pública al nuevo Movimiento del siglo XXI, el Neo Realismo Romántico, a la vez que Alina y Rayna me regalaban el último disco grabado por Coralina, el que, amablemente, me dedico la Maestra Alina Orraca. Hacía mucho no compartía con una intelectual de ese nivel y con personas de la Cultura Cubana, lo que me llenó de dicha, así como verles triunfar, envueltas en ovaciones, que les obligaron a salir en más de una ocasión e interpretar cinco piezas adicionales, repitiendo “La Bien Aparecida, Luz de Cantabria”. En Iglesia de Santa Lucía, sólo tuvo lugar  uno de sus tres conciertos de Cantabria, Comunidad del Norte de España, en el marco del 57 Festival Internacional de Música de Santander. Curioso, Alina Orraca nació en 1957, al igual que la modelo de Karla, protagonista alemana de mi novela.

En su gira Europea de 2008, la Schola Cantorum Coralina, comenzó a cosechar éxitos, unas veces en concierto y otras compitiendo, en Baviera, Alemania, para, luego, desfilar por los escenarios alemanes de Schneeberg, Elsenfeld, Großostheim, Wuppertal, Düsseldorf y Berlín; seguidos de los de Copenhague, en Dinamarca. Para más tarde, deslumbrar a Valladolid con el virtuosismo de sus interpretaciones vocales en los más variados estilos y el dominio de los movimientos en el escenario, ya sea la sobriedad, por ejemplo, rayando con el carácter fúnebre de la pieza de entrada a la Iglesia de Santa Lucía, o en las excelsas ejecuciones de sus sopranos, en unos solos que han quedado grabados en las mentes de los espectadores y, todavía, son comentados, con una semana de diferencia, a pesar de la prodigalidad de entregas culturales de los veranos santanderinos; ya sea en las interpretaciones de la música cubana de prestigiosos compositores, muy conocidos dentro y fuera de Cuba, que, por momentos, contaron con la gracia de una semi danza, que impresionó a los santanderinos, tan acostumbrados a las corales en un formato rígido, así como el hecho de  que la Maestra Alina Orraca tuviese la capacidad de dirigir bailando, en esas canciones de marcado sabor cubano o la picaresca canción para coro de Guido López-Gavilán o la belleza interpretativa del poema vocalizado de García Lorca, “Iré a Santiago”, escrito en su visita a Cuba.

Tras Valladolid y antes de su participación triunfante en el 57 Festival Internacional de Música de Santander, desfiló por escenarios en Portugal: Moledo, Arcos de Valdevez, Ponte de Barca, Caminha. En Cantabria, los Conciertos de la Schola Cantorum Coralina tuvieron, como marco, la espiritualidad de sus añejas iglesias: en Isla, Iglesia de San Julián y Santa Basilisa; en Comillas, famosa localidad por la presencia de la Universidad Católica, orgullo de la largueza de los indianos para con su tierra de partida, Iglesia de San Cristóbal, y la ya mencionada Iglesia de Santa Lucía, en Santander. A continuación, fue Burgos, en el Monasterio de San Juan.

 Cierra su Gran Gira Europea  de 2008, con  broche  de  oro, en la capital del  Reino  de  España, en la capital de la Hispanidad, en Madrid, precisamente, en la Víspera de la Celebración de la Asunción de la Virgen, la que se celebra en grande en la Península, teniendo en calidad de escenario, precisamente,  la  Iglesia de  Nuestra Señora de la Asunción

¡Sobre la Schola Cantorum Coralina sopló el Espíritu Santo!

España, 18 de agosto de 2008

 

© ANDREA TUTOR, CARY (KARY) TORRES VILA, MARÍA CARIDAD TORRES VILA, 2008



[1]  Cónsul de la Misericordia Divina, Doctora de Ciencias Económicas y Socióloga, Profesora e Investigadora Jubilada de la Universidad de la Habana; Premio Nacional de las Ciencias Sociales en Cuba; Escritora y Ensayista, Poetisa e Ilustradora, Editora. Fundadora del Neo Realismo Romántico

[2] La Maestra Dulce María Ferrá, además, de poseer una excelentísima voz, que le llevo a la cúspide del Empire State, fue una excelente Directora y Profesora de varias especialidades de la Música. Fundadora y Propietaria del Conservatorio de Santiago de Cuba. Creó y dirigió la Banda de Música de Espino Fernández, la más famosa de la ciudad, Capital Primada de Cuba.