UNIVERSIDAD DE LA HABANA

 

Rescate de la vida, nombre y figura del MAESTRO ACADEMICISTA 
DON ANTONIO TORRES I FLOTATS, alias ANDRÉS TUTOR FERNÁNDEZ

 

 

Artículo ensayístico: Introducción del Primer Automóvil a Santiago de Cuba[1]

 

  

 

 

 

SIN REPETIR LA MATRACA ORIENTAL

    

Autora: Dra. Prof. Kary Torres-Flotats, Profesora Titular e Investigadora de la Universidad de La Habana, Premio Nacional de las Ciencias Sociales y Humanísticas de la Academia de Ciencias de Cuba, Premio al Mejor Libro Científico Publicado en la Universidad de La Habana. Profesora Emérita de la Universidad de La Habana. Escritora y Ensayista; Poeta y Pintora, Hispanista, Editora e Ilustradora; Prologuista, y Crítica Literaria y Cultural. Creadora del Neo Realismo Romántico, s. XIX.

 

 

Introducción:

La creación de artefactos automovilísticos o los diversos intentos y crecimientos hacia el objetivo de sustituir al caballo en la transportación a distancia y en los movimientos dentro de ciudades, que, cada vez, se hacían más distantes, data del siglo XVIII, más exactamente, de 1769, relacionado con el nombre del Ing. N. J. Cugnot. No obstante, su antecedente más remoto se remonta a la invención de la rueda y su amplia utilización en calidad de medio de transporte y en implementos agrícolas; la existencia de animales domesticados permitió sustituir la fuerza humana en el tiro; de la carreta y los carromatos se saltó a las diligencias, que, en las distancias largas y transportación masiva de carga, recibieron un respiro con la llegada del ferrocarril, en la forma que lo conocemos con tracción por locomotoras. Es indudable, que el trabajo de ingeniería previo, impulsado por el descubrimiento de la máquina de vapor y fabricación, por el mismo inventor en 1769, del primer prototipo de locomotora movida por un motor de vapor, constituyeron el incentivo a la búsqueda de una solución, y aplicación tecnológica y técnica, que diera el resultado de un automóvil: un medio de transporte capaz de moverse por sí mismo sin el auxilio de fuerzas externas. El mismo término locomóvil indica ser un subproducto de la locomotora. Su otro antecesor es la bicicleta, principalmente, los triciclos.

La combinación de la locomotora de vapor, con capacidad de moverse por sí misma, y de la bicicleta, en un crecimiento experimental de más de un siglo, dio un impulso decisivo a la aparición y desarrollo de uno de los selectos distintivos de la Era Moderna; planteó un antes y un después en el modo de vida, y fue el complemento necesario en la esfera económica, en la creación de redes socio-económicas. (Ver: Cronología en anexos)

No obstante, el gran inicio de la Historia del Automóvil en calidad de mercancía,  de bien utilitario y signo de distinción, de lujo, posteriormente de uso común, se encuentra en el cruce de los siglos XIX y XX, con la aparición de las firmas productoras en Inglaterra, Francia, Alemania, los Estados Unidos e Italia, en lo fundamental. En un primer momento, Europa contaba con la supremacía en la producción automovilística. En el siglo XX, superada por los Estados Unidos, convirtiéndose, en símbolo, Henry Ford y el automóvil homónimo.

Henry Ford, piloteando uno de sus primeros modelos

 

 

A Cuba llega de Francia, de París, el primer automóvil, La Parisiene, aunque en alguno texto se utiliza el Parisien, con sólo 2 años de diferencia de la fundación de la Fábrica Peugeot en 1896. A la llegada del “Locomóvil” a Santiago de Cuba, eran contados los automóviles, que circulaban por el país y las máquinas estadounidenses no gozaban de preferencia en el limitadísimo, hasta el momento, mercado cubano.

Richard Schweid en su libro CHE’S CHEVROLET. FIDEL’S OLDSMOBILE, citando a Fernando López Ortiz en su ensayo “50 años del Automovilismo” aparecido en El Automóvil de Cuba (Mayo, 1951)[2], es quién mayor información ha ofrecido en este tema de entre todas las fuentes consultadas por esta Autora. La Habana, pionera en la introducción de nuevos elementos del transporte[3], tras la llegada del primer automóvil al país en 1898, en ello coinciden todas las fuentes o la información primaria es la misma, pues, arriba el segundo en 1899, también de fabricación europea importado por el Farmacéutico Ernesto Sarro (ver anexo). Hay que esperar 1900 para la llegada del tercero, un pequeño camión de La Parisienne, destinado a la distribución de cigarrillos y tabacos; el cuarto y quinto automóviles de la marca Locomobile son importados en 1901 por Rafael Arazoza, Editor de La Gaceta, uno de los cuales estuvo destinado a su uso particular. El otro no se menciona, aunque cabe la posibilidad de haber sido utilizado por un corresponsal de la propia Gaceta. Precisamente, son estos dos artefactos automovilísticos los llegados de Nueva York. Todo indica, que son los 2 primeros vehículos automovilísticos importados desde los Estados Unidos de América. El Embajador americano se quejaba, dos años más tarde, de lo poco atractivo, que resultaban los carros americanos para los cubanos. Él mismo conducía un modelo americano.

El momento más significativo en la corta historia de los automóviles en Cuba puede considerarse el 10 de Diciembre de 1900, en que tiene lugar la Primera Parada de Automóviles en Cuba, en el Malecón de La Habana con la participación de 10 máquinas y un camión, en el centro de la foto aparecida en El Fígaro, y que reproduce Richard Schweid, puede observarse la probable primera motocicleta de fabricación italiana, importada por un comerciante italiano[4].

 

Nota: a la extrema derecha, quién El Fígaro identifica con el nombre de José Muñoz y su esposa

 

 

Arribo del primer vehículo a Santiago de Cuba, 1901:

“Locomóvil” en Santiago en La Alameda de Santiago de Cuba, principios del s. XX


 

En la biografía de Emilio Bacardy Moreau, se señala: “Armó mucho ruido el descalabro electoral. Pero ruido también armó, literalmente, el primer automóvil que llegó a Santiago. El artefacto, de la marca Locomóvil, era movido por un motor de vapor y grandes ruedas parecidas a la de una bicicleta. Como no todas las calles eran propicias para rodar el armatoste, sus recorridos se limitaban al centro de la ciudad. Iba lentamente, prodigando resoplidos y humo. Las gentes se detenían a mirarlo y los chicos lo seguían sin que faltaran algunos que le tiraran piedras”[5].

En el mismo libro, se señalan las elecciones en el 16 de Junio, habiéndose referido a la negativa a participar en Mayo de 1900 (sin embargo, en la siguiente página, se sitúan las elecciones en Junio de 1901 sin mencionar el día)[6], seguidamente se relacionan los dos hechos: elecciones y llegada del locomóvil, cual cuestiones asociadas por la coincidencia en un mismo período. No obstante, Carlos E. Forment, según el blog “Santiago en mí” http://santiagoenmi.wordpress.com/2011/04/21/santiago-de-cuba-por-primera-vez/, sitúa el trascendente hecho en el 31 de Mayo de 1901. Mientras, Richard Schweid lo refiere a Mayo de 1902, también citando a Forment[7]. Inclusive, llega a decir: “by a man named Charles Brooks y Galo on his return from a long trip to the United States. Ello supone, que residía en la ciudad, a la cual regresa después de prolongado viaje. ¿Who is Charles Brooks y Galo?

El año indicado por los cronistas de Santiago de Cuba, es decir, 1901, me atrevo a afirmar, que es exacto. Mayo[8], también, fue el nombre del primer vagón de tranvía en circular por Santiago de Cuba, que bien pudiese hacer honor a un hecho de relevancia histórica, como la introducción del emblema de la Era Moderna. Existen pruebas gráficas de tranvía, que lo atestiguan (ver anexo): lo llevaba escrito al lado de las puertas con una letra dibujada de un modo excelente, que recuerda la forma de dibujar del hijo primogénito[9] del Maestro Academicista Don Antonio Torres y Flotats, alias ANDRÉS TUTOR. El primero dibujaba las letras hasta para escribir.

Imagino la reacción del avistamiento y sonido del primer locomóvil, en 1901, entre los azorados provincianos oriundos de Santiago de Cuba, los santiagueros, y hasta de los peninsulares establecidos en la ciudad, de los criollos, por no decir, de los pichones de franceses, ¿árabes?, haitianos y esclavos africanos.

¿Cómo la imagino? ¡Una tremenda ‘matracada’! Tal ‘matracada’ la vi en Managua, Nicaragua, en Diciembre de 1987, en la Fiesta de la Inmaculada Concepción: toda la ciudad volcada al espectáculo, confundiéndose los gritos con los sonidos de las innumerables matracas. ¡Hasta Yo llevé una matraca a Cuba! ¡Las regalaban! Precisamente, se la regalé a un oriental, a un santiaguero provinciano, hijo de un Charles, descendiente de la Familia Torres, que por línea materna tiene apellidos franceses, de esos franceses expulsados de Haití.

Supongo, que, al ver al “locomóvil” aparcado, le pondrían latas amarradas a la parte trasera[10]. Todavía, lo seguían haciendo en los ’60, estando aparcado el Buick de MI PAPÁ TORRES frente a la casa de entonces de mis padres. Y, detrás, una bandada de chiquillos, de los muchachos santiagueros, corriendo por las aceras, muy divertidos: los Martínez, los Vara, los Creach, etc. Entonces, en 1901, no había buenas aceras en Santiago de Cuba o no las había, en absoluto, en la mayoría de las calles. Esa broma, forma parte, desde entonces, presumo, de la diversión de los orientales; broma obligada en los carros de novios en cada ceremonia nupcial santiaguera. ¿Será una tradición de la ciudad capital de la provincia de Oriente? Jorge Ibarra, ese eminente Historiador, nacido en Santiago de Cuba,  pudiese ilustrarnos al respecto o desde la Universidad de La Habana o de la misma Universidad de Oriente, que ha venido investigando la primera década del siglo XX, 100 años después, avanzando importante y esclarecedora información.

De ser correcta la observación e intuición científica, se pudiese situar un punto de partida a dicha costumbre, a no ser que ya, en Santiago de Cuba, lo hiciesen con los carruajes. También, es posible, que estuviese asociado a la introducción de las latas de conservas, procedentes de los Estados Unidos de América o ser una conjunción de ambos factores.

Es imprescindible puntualizar, que una condición indispensable para la circulación de automóviles es la existencia de caminos aplanados, aunque no cuenten con pavimentación. Además, se observa, que en los coches antiguos el chasis era elevado y ellos mismos, ligeros. Ello permite transitar por caminos, que otras máquinas, por ejemplo, un Buick de la segunda mitad de los ’50 del s. XX no hubiese podido. ¿Había en Santiago de Cuba caminos tales para la circulación de los primeros automóviles más allá de los aparecidos en la crónica de Forment citada, a la llegada del primer locomóvil? Forment hace referencia específica al Centro, ubicando las calles pavimentadas y aptas para la aventura automovilística a principios del siglo XX en La Alameda o Cristina, subiendo San Tadeo, posterior Marina, más tarde Aguilera en su nacimiento, hasta Nepomuceno, doblando a la calle Enramada (José Antonio Saco) hacia arriba hasta la Plaza de Marte. No obstante,  olvida mencionar caminos y carreteras interurbanas existentes, que eran recorridos en quitrines y  volantas en los viajes largos, mientras dentro de la población se utilizaban coches de cuatro ruedas (Idem., p. 139): el camino de la Plaza de Marte o del Marta ,y hasta de Malta para algunos grupos sociales de santiagueros, a la Finca Arroyo Hondo, posterior Avenida Victoriano Garzón, llegando la ciudad hasta Piedrahita, hoy, calle Segunda de Santa Bárbara; pues, justo antes de entrar a la Finca Arroyo Hondo, donde con posterioridad se construiría Vista Alegre, el camino se abre en Y, para dar paso al Camino del Caney y al Camino de San Juan; saliendo por Marimón, estaba el Camino Real Central a La Habana, a lo que se le llamaba la Entrada del Cobre y, posteriormente, El Camino Real Viejo del Cobre (esta Autora ha transitado en varias ocasiones, inclusive, en el. Buick de Mi Padre en los ’60 y en Harley Davidson en 1999, Año del Padre, entonces, ya no era transitable para automóviles, pero se arriesgaban motorista y choferes de Jeep; durante la intervención americana (1899-1902); en la pág. 140 de la biografía del otrora alcalde de Santiago de Cuba, citada en la Bibliografía, se menciona una carretera más: iba del Parque de Céspedes a hasta la finca “El Guao” (esta calle, una de las arterias principales de la ciudad, es conocida por Aguilera); en la  p. 141, se menciona el camino a Las Lagunas, supongo, que se refiere al lugar conocido por Aguadores en los ’50 y ’60, tal vez antes; la carretera de Cuabitas, que en la entrada de Boniato empalma con la carretera de San Luis, construida por las fuerzas de intervención estadounidenses (Idem., p.139). No estoy en  capacidad de afirmar, que existiese carretera hasta la Maya, aunque es muy probable la existencia de la Vía Mulata no pavimentada, que en los años ’20, ’30 y ’40 era posible transitar en automóvil de alquiler  desde Santiago de Cuba a la Maya, supongo que antes se haría en quitrines, pues los transeúntes se movían desde Yerba de Guinea y las inmediaciones del Ramón de las Yaguas a pié o caballo por el Camino Real del Ramón-Alto del Escandell- Caney-Santiago de Cuba, mientras los que tenían posibles viajaban a caballo hasta la Maya y cambiaban a otro medio de transporte, por ejemplo, mi abuelo gallego, es decir, materno con su familia. Esta red de caminos reales hacía posible y útil la transportación mediante automóvil en los alrededores de la ciudad y dentro de la ciudad, al cubrir las distancias más largas. Por tanto, era más bien cuestión de contar con ingresos económicos importantes, que permitiesen un excedente tal para darse el lujo de comprar un automóvil, cuando todavía se podía presumir con un quitrín. Es muy probable, que en los corrillos se hiciese cierta resistencia en los primeros años de la década al no contar con posibles la burguesía local ante el descalabro de la Guerra. Pudiese ser avalados por las expresiones: “coche endiablado” o “el diablo sobre ruedas”, a que hace referencia el cronista Forment y llegan al presente en el Libro de Richard Schweid y otros autores.

Se puede concluir, que si bien no existía una infraestructura diseñada para el automóvil, en específico, si éste podía compartir la infraestructura vial de sus antecesores: el coche, el quitrín, la volanta y hasta la carretilla, que llegó a nuestros días, bajando las deliciosas frutas del Caney, las mejores frutas de Mundo, acompañadas del pregón.

 

 

 

Aunque no se hará referencia específica en este artículo ensayístico a La Alameda o Cristina, sí es preciso detenerse en la instantánea[11], que muestra La Alameda de Santiago de Cuba y el automóvil en el período posterior a 1901 y anterior a ¿1903?, con el ¿Locomóvil? a la izquierda y sus cocoteros. Obsérvese el vestido de las damas y la no existencia de pavimento en su paseo central, posiblemente, diseñado para peatones, y paseos dominicales y festivos. Ya se está ante la presencia de las fuentes. ¿Cuándo fueron instaladas? Mientras se señala en: http://www.guiadecuba.com/1261/cuba-guia-la-alameda--santiago-de-cuba--cuba.html, que, en 1840, se adoquinaron las vías de acceso a almacenes y al Edificio de la Aduana, es decir, las ¿vías laterales?  Los transeúntes, por su postura, se ven acostumbrados a convivir con el artefacto automovilístico[12].

 

File:SteamLocomobile1901.jpg

Locomobile, modelo de 1901.

 

¿Locomóvil?, llegado a Santiago de Cuba.

 

 

 

 

 

 

 

 

Arriba se señaló la importación de 2 Locomobile en 1901. En tanto un Oldsmobile de 1901 llega a Remedios, provincia de Las Villas. Richard Schweid  no se señala la fecha de la instantánea, aunque puede existir en la fuente documental de la que fue tomada en la Biblioteca Nacional José Martí de La Habana. Inclusive, pudiese ser el automóvil quinto de derecha a izquierda de la foto de la Primera Parada de Automóviles. Se estaría ante una incursión automovilística, recorriendo la Isla o parte de ella. ¿Llegó a Santiago de Cuba por tierra o por mar el primer locomóvil o automóvil? De haber llegado a Santiago de Cuba, el señalado en Remedios, cual Oldsmobile, se estaría ante el primer viaje automovilístico La Habana-Santiago de Cuba y no sería el primero en el sentido inverso, quedando el de Banes en tercer lugar. Es imprescindible hacer una búsqueda en diferentes medios periodísticos locales por los posibles recorrido y estancias, también, el Conocimiento de Embarque de los buques llegados a Santiago de Cuba alrededor del 31 de mayo de 1901. Sería necesario identificar a los individuos trajeados en la foto de Remedios, evidentemente, son los llevan el coche y el resto mirones. Uno de ellos con gorra blanca presenta cierto parecido al que se le llama José Muñoz. También es preciso saber quién era José Muñoz y su atractiva esposa, que rompieron el enclaustramiento femenino en La Habana Elegante[13]. La presencia del Oldsmobile 1901 en Remedios hace obligatoria una búsqueda exhaustiva de los documentos de importación y relegando al segundo plano la información periodística, aunque siga siendo fuente primaria. En este caso libro biográfico sobre la vida de Emilio Bacardí no pasa de ser una rememoración parcializada y no siempre exacta, aunque puede utilizarse de modo orientativo.

 

 

    

    Peugeot 1897-1898                 Focos delanteros

 

 

locomobile

                 Locomobile,  1901

 

La Compañía Estadounidense Locomobile (Locomobile Company of America), fundada en 1899, en Watertown, Massachussets, y trasladada, en 1900, a Bridgeport, Connecticut, hasta 1903 fabricó el tipo de automóviles de vapor (steam car), que aparece en la foto de arriba a la derecha. Por tanto, la repetición de que Charles Brooks y Galo compró el Locomóvil en New York, en 1890, carece de veracidad de forma evidente y de desconocimiento del desarrollo del automóvil. El reiterado error histórico está dado por el uso, sin comprobación, de fuentes necesarias de verificación, con grandes inexactitudes y lagunas sospechosas, así como la repetición de fuentes secundarias en base a las Crónicas de Santiago de Cuba, publicadas bajo la autoría de Emilio Bacardi, y libros de carácter biográfico, y las crónicas periodística de Forment, por cierto, diarias en la prensa oriental, según señalan varias fuentes.

Considero poco probable, que la marca fuese Locomobile al observar la tarjeta postal, que presenta una diferencia enorme con relación al Locomobile de 1901. Hay mayor semejanza con el Peugeot arriba expuesto, que bien pudiese ser la misma “Parisiene”[14], primera máquina llegada a La Habana, según El Fígaro  (1898) y señalado arriba, siendo de gasolina y habiendo costado 1000 pesos (el Locomobile de 1901, $ 750). Nos obstante, habría que investigar si se trata de uno de los dos importados por La Gaceta, a nombre de su Editor.

Entra a Santiago de Cuba el segundo automóvil, comprado por Grimany, farmacéutico de  profesión, de ser correcta la información de la biografía de Emilio Bacardi. A posteriori ha sido comprobada y ubicada en fecha por dos vías:

1. En el listado de Farmacéuticos de Santiago de Cuba aparece José Grimany Durruty, establecido en la profesión en 1902 (ver anexo);

2. Richard Schweid, en su interesantísimo libro, señala la compra de ese segundo automóvil en 1904, un Fiat[15]. El autor estadounidense sólo comete un error al escribir el apellido, en su lugar escribió “Grinasy”.

 

El Peugeot de la izquierda aún no lleva focos delanteros , en este modelo de 1899, puede existir más de un modelo. El llegado a Santiago de Cuba sí los lleva y corresponde al modelo arriba reseñado, con mayor probabilidad, y que se vuelve a reproducir en este cuadro a la derecha. La foto sugiere la presencia de guardafangos.

 

 

 

En la misma página de la biografía, se indica en calidad de propietario a un tal Charles Brooks y Galo[16]. Ello llamó la atención de esta Científica social, sobre todo, la conformación de los apellidos bajo la norma española del momento: apellidos del padre y madre unidos por una conjunción. Además, un galo puede indicar un origen o una relación con Francia o con la Galia, en forma más amplia. Se pudiese pensar hasta en galeno. Un Médico, con nombre similar, fue encontrado en Springfield, Massachusetts. Ese nombre, y más habiendo un escritor y periodista inglés anterior, puede estar indicando un pseudónimo tan en boga en la época entre los Artistas, Escritores y Periodistas. Por ejemplo, intelectuales, que diferencian sus actividades en diversos campos, utilizando más de un pseudónimo o forma de escribir su nombre: es mi caso y pudiese ser el de mi Abuelo, el Maestro y Decorador Academicista (¿Jardinero europeo?[17]) DON ANTONIO TORRES Y FLOTATS, alias ANDRÉS TUTOR FERNÁNDEZ. Casualmente, llegado a la ciudad el mismo año, que el “Locomóvil”. También, existe una coincidencia, en un período aproximado de un año, con la llegada de él y, también, el primer automóvil a Cuba, a La Habana[18].

 

        

               File:Locomobile logo.gif

Logotipos iniciales de Peugeot, Francia y  Locomobile, EEUU

 

Recomendaciones:

  1. Dejar de repetir la Historia de Santiago de Cuba, y otras posibles historias, escrita o supuestamente escrita o un muñeco montado por un personaje de la Política o individuos sin escrúpulos. Autores usan fuentes secundarias sin el menor cuestionamiento. En el caso de Santiago de Cuba de inicios del siglo XX, están bajo cuestionamiento o duda razonable de esta eminente Profesora e Investigadora de la Universidad de La Habana, que no sólo ha necesitado su historia de vida, su experiencia profesional dentro del Claustro de la Universidad de La Habana con contacto directo con varias universidades del Mundo, convertirse el Literata y Pintora, e incursionar en la Fotografía para llegar a conocer la condición humana y los modos de actuación diferentes a la ética de los Torres descendientes de TUTOR;
  2.  Recomiendo hacer una revisión, a posteriori, de la concesión a Emilio Bacardi Moreau, del asiento en dos Academias Cubanas: Bellas Artes y Historia;
  3. Recomiendo incluir, post-mortem, al Maestro y Decorador Academicista, Comerciante y Benefactor de la Ciudad de Santiago de Cuba DON ANTONIO TORRES Y FLOTATS en la Academia de Bellas Artes. Tal vez, también en la Academia de historia de la época. Reponer en el busto de La Alameda su nombre (existía el busto en el diseño de 1903). En el siguiente artículo ensayístico se presentará la tarjeta postal correspondiente;
  4. Insito en la necesidad de respetar las calificaciones y hacer menor adjetivación, a tal colmo que un individuo, con la Elemental y  que se dedicaba al cabildeo político, se presenta en la Historia de Cuba, en la Historia de Santiago de Cuba y en las Academias, cual intelectual destacadísimo;
  5. Llamo al esclarecimiento, desde las universidades cubanas, españolas y parisinas, de una vida y obra brillante a tal punto, que, para ser escamoteada, se ha necesitado a todo un conjunto de individuos. Y, con esas obras, han ganado, todos, celebridad; la celebridad ajena, la celebridad de un genio del Arte y de la Literatura, y de la Planificación Física, Decoración y Jardinería.
  6. Es preciso buscar y citar documentos; verificar y contrastar información gráfica, utilizar los fondos documentales de varios países. Por ejemplo, es demasiado reiterativo el uso del año 1893 en la Historia de Santiago de Cuba. Hay que tener suspicacias, cuando existen intereses económicos y una personalidad dada a enaltecerse sin bases sólidas de instrucción; sin una historia personal, que avale a un prócer de la independencia. En este caso, la mayor confusión histórica la han introducido a la Historia y en el imaginario popular santiaguero el propio Emilio Bacardi  Moro y su grupo de influencia antes y después de su muerte, y necesita ser limpiada esa Historia y la ciudad. La ciudad de Santiago de Cuba no puede cargar con ello, ni las Ciencias, aún, ante un capital importante con una acumulación originaria llena de tinieblas. Pues, la mayor confusión, insisto, y muy probable manipulación, puede ser focalizada en Emilio Bacardi Moreau y en el cronista periodístico Forment[19].

 

Resumo:

Ninguna universidad, con independencia del país[20], en que se encuentre, puede avalar una mentira o inflar un personaje histórico, ya inflado por sí mismo en demasía. Ningún científico, que no sea mercenario, puede aceptar la falta de objetividad y ni el endiosamiento de individuos con serios problemas psicológicos: tendencia desmedida al poder y a sobresalir, con una megalomanía expresa y actuada socialmente; individuos, que no reconocen el valor de otros o que se adjudican el valor, la instrucción, las opiniones y hasta la vida completa de personalidades destacadas, ya sean intelectuales o verdaderos próceres de la Independencia de Cuba, Generales y Coroneles con grados ganados en el campo de batalla, por no decir cientos de mambises, que habitaban en la otrora capital de la Isla de Cuba, segunda ciudad en importancia de la República..

¡Muéstrennos todas las postales de Santiago de Cuba de la Galería Fotográfica del PARQUE EXPOSITION de Febrero de 1908! ¡Ellas hablarán por su AUTOR!

                                                                                  Santander, 20 al 21 de Febrero de 2012


 

 

 

Bibliografía:

 

 

1. ANDRÉS TUTOR, Tarjetas Postales de Santiago de Cuba, de inicios de s. XX. (Yo, Dra. Prof. Cary Torres, estando segura, escribo el nombre del Fotógrafo y Coloreador con pudor; no me siento cómoda, porque todavía no está respaldado suficientemente por datos oficiales, documentalmente, aunque sí existen documentos gráficos, por ejemplo, el automóvil en La Alameda de Santiago de Cuba habla por sí mismo.

2. Diccionario Enciclopédico Éxito, T. 3, Grupo Editorial Océano, Barcelona, 1987.

 

3. Diccionario Enciclopédico LAROUSSE, T.1, Editorial Planeta, Barcelona, 1991

 

4. Diccionario Enciclopédico SALVAT, Volumen 2, Salvat Editores, Barcelona, 1988.

 

5. Richard Schweid, CHE’S CHEVROLET. FIDEL’S OLDSMOBILE, The University of Noth Carolina,

 

    Chapel Hill and London, North Carolina

 

6. http://www.ecured.cu/index.php/Parque_Privado_Vista_Alegre;

 

7. http://www.guiadecuba.com/1261/cuba-guia-la-alameda--santiago-de-cuba--cuba.html;

8. http://en.wikipedia.org/wiki/Locomobile_Company_of_America;

9. http://es.wikipedia.org/wiki/Autom%C3%B3vil;

10. .http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Brooks.;

11. http:/archiver.rootsweb.ancestry.com/th/read/CUBA/2001-11/1006643492   : [CUBA-L] pharmacists in Santiago de Cuba 1886-1904.

 

 

ANEXOS

 

A La izquierda el prototipo de Peugeot de 1895, anterior a la fundación de la fábrica.

Obsérvese, que no llevaba focos delanteros.

 


PARQUE EXPOSITION DE VISTA ALEGRE, SANTIAGO DE CUBA: Este dibujo pudiese haber sido el diseño del proyecto antes de su ejecución. De lo contrario, habría sido hecho en base a una fotografía. Entonces, se está ante una alta probabilidad de la existencia de una tarjeta postal, con el Parque Exposición, coloreada. Por su ubicación, está en el actual Parque, donde la Avenida de Garzón se abre en Carretera del Caney a la izquierda y Carretera de Siboney. Entonces, no era la zona de Ferreiro. En mi vida consciente, la zona Ferreiro no formaba parte de Vista Alegre (1959-2012). En los ’60, se ponía un enorme pino en ese lugar, en que aparece la entrada de PARQUE EXPOSICIÓN, 1908.


 

 

 

Tomado de: Diccionario Enciclopédico LAROUSSE, T.1, Editorial Planeta, Barcelona, 1991, p.239.

 

 

 

 

 

 

Archivo:1899 FIAT.JPG

Fiat fabricado a inicios de siglo sobre la base del prototipo de 1899. Es muy probable, que uno similar fuese el comprado por Grimany en 1904.

 



 



[1] Hoy, 28 de Febrero de 2012, hago algunas precisiones y amplió el ensayo, al recibir el libro de Richard Schweid, que aparece citado y en la bibliografía, desde los Estados Unidos de América, vía Francia.

[2] En realidad, serían 53 años de la introducción del automóvil al país, aunque pueda referirse al momento de la primera parada de automóviles en La Habana, aparecida en El Fígaro, en Diciembre de 1901, donde se ven los automóviles existentes a la fecha (ver fotografía en anexo). Allí, aparece el primer automóvil en La Habana y en Cuba, que reproducimos su foto.

[3] En la transportación dentro de la ciudad, La Habana en la temprana fecha de 1862 había estrenados el tranvía, incluso, antes de la utilización de motores, usó  tríos de caballos para halar los vagones.

[4] Más tarde en la historia, la policía utiliza motos, no así en 1901. El “3 de septiembre del año 1899 cuando hizo su entrada a La Habana, Cuba el primer triciclo marca Prinetti & Stucchi, según la referencia de la Revista "El Fígaro" que tenía un motor de benzina, patente Prinetti, diseño sencillo, fácil de maniobrar. En: http://hobbiesenred.havanatrends.com/hobbiesenred/motociclismo.html

 

[5]Emilio Bacardi en su tiempo. 1844-1922, Impreso en Gráficas Andrés Martín, Valladolid, 1986, p.155.

[6] Por ello, nos decantamos por la consideración, que la confusión o errata está en 1900 y que el años 1901 es el correcto, además, coincide con el cronista periodístico.

[7] Richard Schweid, CHE’S CHEVROLET. FIDEL’S OLDSMOBILE, The University of Noth Carolina, Chapel Hill and London, North Carolina, 2004, p. 15.

[8] Mayo para Don Antonio Torres y Flotats es un mes importante, al menos por dos hechos personales trascendentes: su matrimonio en mayo de 1900, en la Iglesia del Santo Cristo de La Habana con su flamante esposa, procedente de Familia Ilustre asturiana con una ascendencia enclavada en la Casa Real Visigoda y todo el Norte de España; también, su primogénito fue concebido en ese mes. ¿Llegó a santiago de Cuba ese mes con su familia por barco? Toca hablar a los verdaderos historiadores, historiadores de formación especializados en búsqueda de archivos.

[9] El SEÑOR DON JUAN ANTONIO TORRES Y GARCÍA, Violinista desde antes de ir a la escuela, que debutó en el Teatro Oriente de Santiago de Cuba; diseñó de Logotipos e diseñó y fabricó maquinaria industrial, entre otras ocupaciones.

[10]LOCOMÓVIL adj.  Dic. de lo que es capaz de desplazarse”, Diccionario Enciclopédico Éxito, T. 3, Grupo Editorial Océano, Barcelona, 1987.

[11] La postal constituye información primaria, en forma de fotografía coloreada, muy bien coloreada. En Febrero de 1908, en el terreno, que ocuparía el Parque Privado de Vista Alegre (¿?), tuvo lugar una exposición bajo el nombre de “Parque Exposition”: hubo una  Galería Fotográfica, especialidad en tarjetas postales. Obtenido de "http://www.ecured.cu/index.php/Parque_Privado_Vista_Alegre, que a su vez tomó de: Tesis de Grado en .Master of  Sciences de Carlos Raidel Naranjo Pacheco. Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, 2007.

[12] El nombre dado en la postal es anacrónico, se pone sobre una época en que llevaba otra denominación, inclusive, el colonial nombre de Cristina, todavía en 1975, se solía utilizar. Michaelsen se le adjudicó en 1929, en una nueva remodelación, tras el fallecimiento de dicho individuo, aunque se tratará en otro ensayo específico.

[13] No se indica a la llegada a Cuba de José Muñoz, que estuviese casado, por tanto, tiene que haber contraído matrimonio entre 1898 y el 10 de Diciembre de 1901. Hecho, que debe aparecer en las Crónicas sociales, en alguna iglesia de La Habana y en el Registro Civil.

[14] La marca Parisiene, hasta el momento, no la he encontrado en Internet, por ello, me incliné a pensar, que se trataba de un Peugeot y que se le llamaba Parisien del mismo modo, que a los automóviles de turismo se les dice berlina. No ha sido posible ubicar el modelo con ese nombre, tampoco, entre los Peugeot.

[15] La fábrica Fiat abrió en 1900 y fabricó el primer año los primeros 35 automóviles de dos plazas, diseñados en 1897.

[16] Charles Brooks (cartoonist), editorial cartoonist (1920-2011); Charles Brooks (trade unionist) (1915–1977), Canadian activist; Charles Timothy Brooks (1813–1883), American poet and Unitarian minister; Charles W. Brooks (1897–1957), United States Senator from Illinois; Charles William Shirley Brooks (1816–1874), English journalist and author; Charles Brooks, Jr. (1942–1982), murderer executed in Texas; Charles Brooks (cricketer) (1927-2002), English cricketer;Charles Andrew Brook,Ontario, Canada Births, (1869-1913); Charles William Shirley Brooks, an English writer and journalist. (1816-1874). Estos son los nombre similares encontrados en Internet: http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Brooks;  http://www.google.es/imgres?imgurl=http://www.probertencyclopaedia.com/j/Charles%2520Brooks.jpg&imgrefurl=http://www.probertencyclopaedia.com/cgi-bin/res.pl%3Fkeyword%3DCharles%2BBrooks%26offset%3D0&h=243&w=200&sz=36&tbnid=O2NZk46TZ_yKnM:&tbnh=110&tbnw=91&prev=/search%3Fq%3D%2522Charles%2BBrooks%2522%26tbm%3Disch%26tbo%3Du&zoom=1&q=%22Charles+Brooks%22&hl=es&usg=__dfStpzH5kyOTWNpNZS51SuLXQ6I=&sa=X&ei=Z_VCT6TqGpCY1AWMnZ2PDw&ved=0CCQQ9QEwBw

 

 

 

[17][7] Así se le denomina, por el Alcalde de turno de la Ciudad de Santiago de Cuba, a quién diseñó y ejecutó la Plaza de Armas de Santiago de Cuba en 1901. El mismo año, otro Jardinero europeo, titulado en la Escuela Nacional Superior de Jardinería de Versalles, remodeló la Alameda de Santiago de Chile.

[18][8] Según su hijo mayor, había emigrado a La Habana en 1897. No obstante, solicité el número de su expediente de inmigración en 1897 y no fue encontrado ese año. ¿Con qué nombre entró a La Habana? No lo sé. Sí, que, en su matrimonio y para inscribir a sus hijos, usó su nombre oficial y aparece el nombre de sus padres, que coincide con los nombres de abuelos paternos, usados por sus hijos.

[19][9] Es ampliamente conocido, que a Lenin le hacían un periódico Pravda en un solo números, mientras que el Pravda de circulación nacional decía otra cosa. Hasta las Hemerotecas pueden ser manipuladas con números hechos para sustituir el original. Es una alerta, en este caso y, en general, para toda investigación histórica. Del mismo modo, se llama la atención con relación a los documentos de Notaría, en los que se pueden modificar, un tanto, algunos números. Por ello, se hace necesario comprobar en más de un archivo histórico, cruzar información..

[20][10] En este caso me refiero al Centro de Estudios Cubanos de la Universidad de Miami, en que se presentará el 21 de Febrero de 2012, un libro sobre una figura cuestionada desde mi Cátedra Universitaria, aún habiendo salido dos trabajos anteriores a éste, con cóctel gratuito de la firma Bacardí