¡AL MAESTRO DE SANTIAGO DE CUBA!

¡AL TORRES DE ARAGÓN!

¡AL PINTOR DE ZARAGOZA! ¡AL PINTOR DE CARIÑENA!

¡AL PINTOR DE ACADEMIA!

¡AL MAESTRO DON ANTONIO TORRES I FLOTATS,

alias ANDRÉS TUTOR!

 ¡AL GENIO CATALÁN DE ARAGÓN!

 

Autora: DRA. PROF. CARY TORRES-FLOTATS i (DE) VILA DE GARCÍA-JORRÍN, ILUSTRE SEÑORA FERNÁNDEZ SANTAMARÍA, alias ANDREA TUTOR. Profesora e Investigadora de la Universidad de La Habana. Profesora Emérita de la Universidad de La Habana. Premio Nacional de las Ciencias Sociales y Humanísticas de la Academia de Ciencias de Cuba. Escritora y Ensayista; Poeta, Pintora, Prologuista, Crítica, Editora, Hispanista e Ilustradora. Creadora del Movimiento Literario y Artístico del Neo Realismo Romántico (s. XXI). Doctora en Ciencias Económicas de la Academia de Ciencias de la URSS (Rusia) y Doctora en Ciencias Sociológica de la Universidad de La Habana. Graduada del MGIMO Universidad.

 

 

 


Resulta, sumamente, sospechoso, que un Pintor y Decorador de Academia en la plenitud de su vida, además, mostrando un nivel y modo de vida, y  un comfort, que, de hecho, fueron punta de lanza entre la clase adinerada, del desarrollo urbanístico, cultural y del florecimiento de la ciudad de Santiago de Cuba; un hombre, que hizo moda y tuvo un conjunto de discípulos, no aparezcan y no se conozcan las obras de su autoría; no se mencione su nombre con la excepción de parte de sus descendientes.

A no ser aquellas obras, que no pudieron ser arrancadas de las paredes, como la pintura mural de la Diosa Iris de la cafetería homónima en la Plaza de Marta, que resistió a la mentira, al robo, al ocultamiento y al silencio culpable por medio siglo, hasta ser cubierta por una capa de pintura blanca y unos floripondios en la reconversión de la Cafetería “La Iris” en Heladería. Una segunda obra de importancia, por lo llamativa, fue la pintura mural del águila de la tienda del mismo nombre, ubicada en el Centro de la segunda ciudad de Cuba y capital de su más oriental provincia. Según testimonio del hijo mayor del Pintor[1], la pintura decorativa abarcaba todo el techo de la tienda con el águila, en pleno vuelo, con las alas extendidas, en el centro. Y, la tercera obra de carácter público, conocida por esta autora, fue, precisamente, las otrora elegantes cortinas del Teatro Oriente, situado en la calle Enramada entre Estrada Palma y Gallo, también en la zona céntrica de la ciudad: cordones y bordados en hilos dorados fueron hechos por las propias manos del Maestro ANDRÉS TUTOR[2].

El colmo es que los discípulos hayan ocultado a su Maestro en su temprana desaparición física, siendo sus hijos muy pequeños. ¿El tiburón se baña, pero salpica? Eso sí, sus discípulos, y los discípulos de éstos, no pudieron sustraerse a la influencia del Académico militante, que marcó la Pintura santiaguera durante la primera mitad del siglo XX[3]. La influencia del Pintor de Academia, del Pintor de la línea oficial, del Pintor de Escuela con la solidez cultural, la solidez del estudio y la influencia parisina; con el dominio de las técnicas y las luces, de los pigmentos y barnices, del dibujo y los pinceles; de la Historia del Arte y los muchos museos recorridos, estatuas estudiadas y su viajar para entrar en contacto directo con las obras y las culturas estudiadas calaron en el alma y la obra de sus mudos o enmudecidos discípulos y seguidores. La influencia del Pintor y Decorador de Academia, del Maestro, que consideraba mamarrachos, holgazanes y bohemios, a los que presumían de talentos sin estudios por su andar desaliñado y embadurnar telas, cual obras del llamado modernismo, según relataba su hijo mayor sobre los criterios, que su Sr. Padre exponía[4].

Ha llamado nuestra atención dos obras fundamentalmente, por conocidas, “La Siesta” y “La Confronta”, que aparecen bajo la autoría de dos pintores diferentes, Collazo y Tejeda, en ese orden, ambos oriundos de Santiago de Cuba. En el caso de “La Confronta”, se está ante una escena muy europea de siglo XIX, pintada con la precisión y maestría de un Pintor Academicista de talla mayor, muy alejado este cuadro de otros de Tejeda. Se ha solicitado, aunque no oficialmente, por mediación de una colega y amiga, Profesora de la Universidad de La Habana, Dra. Prof. Martha Núñez Sarmiento Pascual, que se lleven a efecto estudios de expertos sobre las obras de los pintores santiagueros de la primera mitad del s. XX, cuando mínimo, y sobre las obras de pintura expuestas en el Museo Bacardí de Santiago de Cuba y ver la posibilidad de pasar por el mismo proceso, las que se encuentran en propiedad de los descendientes de Emilio Bacardi.

Al Pintor Enrique  Collazo[5], nacido en Santiago de Cuba en 1850 y fallecido, en París, en 1896, cuya obra es poco conocida en Cuba, hasta que en 1933 se le hace, algo así como una retrospectiva, se le adjudican 2 obras sobresalientes: “La Siesta” y el Retrato de la Señora Malpica. No me atrevería a cuestionar la autoría de “La Siesta”, si no se señalase que es un cuadro habanero, además, siendo su autor santiaguero. La tela no lo trasmite por su composición de la escena: la construcción arquitectónica detrás de la joven no tiene nada que ver con los balaustres habaneros del siglo XIX.

“La Siesta”, Guillermo Collazo

 

 

 

 

 

 

Habaneras, Cisneros.

 

“La Siesta”, Ramón Martí Alsina.

Museo de Arte Moderno de Barcelona.

 

 

Las barandas coinciden con esta postal, que circuló en La Habana en 1934, precisamente, algo muy típico aragonés. En Cuba, he visto ese tipo de baranda en madera, pero no en mampostería. Puede ser que lo haya. El Dr. Eusebio Leal tendría que auxiliarnos en este tópico.

 

 

Y parece no ser característico, por lo menos en la Habana colonial, tal habitáculo, cual patio interior comunicado con patio exterior con vista al mar. ¿El Vedado a finales del siglo XIX? Sin embargo, la alfombra nos ubicaría en Europa, aunque pudiese ser una excentricidad en el trópico. Este cuadro puede estar inspirado en “La Siesta” de Alsina o en otro muy cercano, también de una dama habanera, posiblemente, a la hora de la siesta con composición cercana, pero “La Siesta”, que se le atribuye a Collazo llama la atención, que no esté sentada en una mecedora o balance la dama habanera, al igual que la de Cisneros, que pudiese haberle inspirado por anterior[6].

 

 

Este cuadro no ha sido sustraído por Collazo, sería una lejana probabilidad, aunque YO he tenido una experiencia tremenda en mi contacto y trabajo en colectivo con algunos de mis colegas. Es más probable, que, por la excelencia del cuadro, no se encontrase a quién adjudicarlo y, pudiese ser, que lo asumiera Collazo post-mortem. Ambos se encontraban en París y, muy probablemente, haya existido una relación de amistad  o profesional. Como mínimo, pediría una comprobación de expertos de la autoría de “La Siesta”[7].

 

 

“La Confronta o la lista de Lotería”.

 ¿Un

Tutor?

 

 

“Campiña cubana”,

Tejeda.

 

“Toros”, Tejeda, Joaquín

Bodegón Europeo, por las sandías, las ciruelas y las uvas. La planta la hay España; no sé, en Cuba

Retrato, J.J. Tejeda

Parte colonial de Santiago de Cuba antes de asfaltar, J.J. Tejeda

 

 

 

 

De estos seis cuadros arriba expuestos, únicos encontrados y vistos por mí en Internet,  atribuidos a José Joaquín Tejeda, coetáneo del Maestro ANDRÉS TUTOR, de momento, cuestionaría la autoría de 2 de ellos: “La Confronta o Lista de Lotería” y el Bodegón. Éste último, con esos tonos tan cercanos a la tierra cariñena, a los ocres aragoneses, y tan alejado de los dos cuadros, que le siguen. También en el bodegón, llama la atención, que un pintor cubano se decante por una conjunción de frutas tan alejada de su origen y de la paisajística cubana, especialidad de Tejeda, por tanto, de las deliciosas frutas de El Caney: castañas, ciruelas moradas europeas, sandías; uvas moradas, como las de Cariñena, que dan el excelente caldo de sus tintos y, entre ellas, una copa de vino tinto; un escanciador y una planta, que en España hay y no pudiese asegurar haberla visto en Cuba. Granadas hay en los 2 países; en Cuba, son más escasas[8]. Está pintado en Europa, posiblemente, en época de cosecha, ¿en Septiembre u Octubre? y mi gusto estético se cuestiona la composición, aunque al pintor le puede haber atraído la redondez y el color rojo, contrastando con el verde, el blanco y el negro o pardo, que, de forma tan formidable, se da en la sandía. Desde mi punto de vista, la fruta más lograda es la ciruela, cual si estuviese natural, cogerla y comer[9].  Resulta un tema muy español, al igual que los tres toros juntos.

La campiña cubana, pintada en  la paleta y dejado los restos de pintura, es muestra de originalidad; hay precisión en el trazo de los cocoteros: en algo, recuerda a mi dibujo infantil, con el que gané el Concurso de Pintura Infantil (comentado en la nota 4). Sólo que en el mío, siendo yo de Santiago de Cuba, una ciudad rodeada por montañas, pinté montañas de fondo y un sol. Y, en el mismo lugar del cocotero, una palma real. Por supuesto, yo necesitaría conocer una mayor cantidad de cuadros de Tejeda para determinar cuáles corresponden al estilo y temática de José Joaquín Tejeda, y cuáles se alejan de él.

Sí puedo asegurar, sin lugar a dudas, y creo no equivocarme, que el retrato, que aparece en sexto lugar, no es una obra del MAESTRO ANDRÉS TUTOR, por la temática. Por lo menos, estaría alejado de la imagen, que tengo en mi mente, de mi Señor Abuelo. Ciertamente, tuvo que pintar en Cuba. Por la ciudad de Cienfuegos, dejó una estela de platos decorativos de su autoría. Fue un año dedicado casi exclusivamente a esa labor; supongo, que tendrían mercado y estaría en correspondencia con el gusto estético de la clase adinerada de la ciudad.

Es llamativo y sospechoso el hecho de que la Academia de Bellas Artes de Santiago de Cuba[10] haya sido fundada, en 1908, en vida del Maestro ANDRÉS TUTOR, y no se mencione al único Pintor de Academia, residente en la ciudad, que, insisto, contaba con una legión de discípulos y admiradores, y con un círculo social de profesionales y aspirantes a intelectuales, también, de hombres de negocios: la élite de la Sociedad Santiaguera.

Ahora, me detendré un instante en los cuadros, que, aunque sugeridos, las hijas de Emilio Bacardí, aún, no se atreven a adjudicar la autoría a su padre abiertamente, sino que se le señala, con reiteración, cual pintor, y los únicos cuadros, que se exponen, en la biografía[11] sólo apuntan a las propietarias, supongo que por herencia. Es preciso descifrar el enigma antes que transcurran más generaciones y se adjudiquen abiertamente, por descendientes más alejados, a probables impostores. También, si la adquisición fue lícita y si tienen los documentos de propiedad[12].

No se puede obviar, que los temas de los cuadros son completamente europeos, españoles, comenzando por “La Gaditana”, que bien merece un lugar en el Museo del Prado, y el retrato de una Señora con mantón, que no se dice quiénes son las modelos en el material de referencia citado. Hay preciosismo en el detalle, virtuosidad técnica, un gran retratista ante “La Gaditana” y “el Campesino”, aunque sólo se señala, por un título, a “La Gaditana”. Ello nos llamó la atención, porque, por lo general, los pintores dan títulos a sus obras.

“El Campesino”

“Señora con mantón”

“La Gaditana”

 

En estos retratos, se da una constante, los tres muestran el lado derecho del rostro, con tres posiciones diferentes de inclinación de la cabeza, diferentes luces y estados de ánimo. Y, nos parece inacabado, en la zona de la mandíbula, la “Señora con mantón”. En este caso, se da una coincidencia con un autorretrato mío, sobre la base de un siluet, que sirve de portada a la novela SON DE CAROLINA/ KAROLINA’S SON, el que está enmarcado y ha sido expuesto, pero inacabado en la misma zona del rostro, en espera, en mi cuadro, a alcanzar mayor maestría o una solución adecuada. “La Señora del mantón” tiene una monumental papada, que no necesariamente corresponde a la modelo, supongo yo; un tanto, nos recuerda a una bisnieta, y su papada, del Maestro ANDRÉS TUTOR, que atribuíamos a su familia materna. ¿Fue Doña Tecla Flotats la modelo? Sería interesante una investigación al respecto. Conocer fotos de los modelos ayudaría a dilucidar la incógnita. El mismo ángulo de “La Señora con mantón” es usado por su nieto RAÚL TORRES VILA, Precursor de Nuevo Realismo Romántico, en su cuadro “Los Iluminados” (La Habana, 1987).

 

 

 

 

Parte superior de “Los Iluminados”

 

“El Baturro”[13], es decir, un aragonés en traje tradicional recreado, en posición meditativa, resulta el cuadro, que nos ubica, definitivamente, en el origen del Autor, en su patria chica, en la que le toca el corazón, del mismo modo que su hijo mayor escogió El Caney, habiendo nacido en Cienfuegos. Este catalán nacido en Cariñena gustaba decir, que era zaragozano: un Torres de Aragón. Pues, el pañuelo de cabeza y la forma de llevarlo habla de Aragón, la chaqueta nos pareció un tanto militar, pero en la foto de los danzantes en Teruel, una de las tres  provincias de Aragón, aparece este tipo de chaqueta; buscando en Internet un traje militar o tradicional más cercano, no fue posible encontrar traje militar parecido, siquiera entre los antiguos. Las zapatillas,  en “El Baturro” cuestionado, tienen una coincidencia tal con las del Pintor Alsina, su afamada Siesta, que nos señala la clase social del baturro retratado, habiendo cierta distinción del traje típico acompañado de alpargatas. Tema del cuadro: Aragón, baturro, un “baturro” no campesino; un tema muy cercano a la tierra, a las tradiciones de la patria chica, que es tan fuerte en un español: sea aragonés, sea cántabro, sea gallego, sea vasco.

“Aragó, Aragó, Sant Jordi”[14]

 

La presencia del Restaurante-Bar “El Baturro” de Santiago de Cuba resultaba un enigma para mí desde el momento, que supe, que se refería a un aragonés, en mi infancia. Lo veía demasiado español, cual si no se hubiese aplatanado el restaurante: en los ‘70 y ’80 del s. XX, todavía se podía comer, en pesos cubanos, un entremés de jamón ibérico, lomo ahumado y chorizo con un buen tinto. Para mayor asombro, acabo de ver la postal de “El Baturro” habanero[15], que me ha situado en el Campo de Cariñena, pero en La Habana. ¿Tendría ANDRÉS TUTOR que ver con esos restaurantes? ¿Diseñaría el cartel y la decoración? ¿Se trata de una coincidencia la existencia de restaurantes del mismo nombre en las dos ciudades principales de Cuba, en las que él residió y llevo a cabo actividad comercial[16]?

 

 

Restaurante-Bar “El Baturro” de Santiago de Cuba,

En el cartel un baturro tradicional.

 

“El Baturro”, ¿Un Andrés Tutor? en poder de una de las Bacardí. ¿Se tratará de un autoretrato?

 

 

 

Caballero Aragonés

 

 Señoritingo

 

Baturro

 

 

 

 

 

 

 

 

Todo pintor español y, particularmente, un pintor aragonés tiene a Goya de referente, en calidad de meta a alcanzar. Inclusive, artistas no pintores, por ejemplo, poetas de origen aragonés, en el Santander actual, tienen un llamado Grupo Goya. El cuadro en poder de Lucía Bacardí, que se expone debajo de estas de líneas (sin título), recuerda al tan aragonés Francisco de Goya en su “Retrato de Jovellanos”, que supongo le sirvió de inspiración al Pintor de Academia ANDRÉS TUTOR. ¿Había, en aquella fecha, otro pintor aragonés en Santiago de Cuba o en La Habana? Parece, que ha llegado el momento de tomarse el Arte y las autorías en serio[17]. La honestidad de las autorías no se puede dejar a charlatanes y a los que presumen o aspiran a alcanzar metas sin estudios adecuados y sin esforzarse lo suficiente, a holgazanes y no tan holgazanes, a ambiciosos sin escrúpulos.

 

¿Un Andrés Tutor?

 

 

“Jovellanos”, por Goya. Museo del Prado[18]

 

 

Existe una coincidencia más, entre los cuadros de mi Abuelo y los míos: los fondos claros. De hecho, he reconocido, que estoy siendo guiada en la actividad plástica por mi Abuelo paterno, el Pintor de Academia ANDRÉS TUTOR, que también se hace presente en la edición y en la escritura literaria, en general. Me acompaña. Yo misma no me atrevería a definir mi obra pictórica 100% de mi autoría, pues, hay momentos que no oso enfrentar zonas de los cuadros y se molesta Él o Mi Padre o escucho: “Ponte suavecita”. ¡Y, se me ayuda!

[19]

En este mismo instante, aprovecho para dar testimonio de estar siendo guiada, de una manera muy especial en la creación y ensayística artística, para avanzar en el rescate de la Obra del Maestro ANDRÉS TUTOR y en hacer justicia, que, según Las Escrituras, en La Tora, EL ROBO A UNA VIUDA Y A SUS HUÉRFANOS ES LO ÚNICO, QUE NO PUEDE SER PERDONADO.

Al releer la Biografía de Emilio Bacardí, supongo elaborada a partir de los apuntes de un hombre, que acostumbra a llevar diario, y de las actas del Consejo de Dirección de la firma Bacardí, ha llamado mi atención la fecha de Noviembre de 1901, en que se contrata a un ¿Jardinero europeo?, para que diseñe y eleve la ornamentación de la Plaza de Armas, en estado lamentable, ya entonces, Parque de Céspedes, situado frente al Ayuntamiento Municipal y rodeado por el Palacio del Gobernador de la Isla de Cuba, Don Diego Velázquez; la Catedral Primada de Cuba, el Club San Carlos[20]. Al mes siguiente, se da, por primera vez, la Fiesta de la Banderas[21]. Y, con el Año Nuevo de 1902, la tercera idea enaltecedora de la ciudad: las aceras y el modo de financiación. Evidentemente, había llegado a la ciudad capital del oriente cubano una figura impulsora de desarrollo y que, al parecer, deslumbró al provinciano Alcalde. Además, le iluminó. Con ello, puedo exigir a la Universidad de La Habana una investigación a fondo. ¿Entre el 30 de Mayo y Noviembre llegó el Pintor y Decorador de Academia Sr. Don ANTONIO TORRES Y FLOTATS con su familia a Santiago de Cuba por el Puerto de Santiago de Cuba, procedente de Cienfuegos? Aunque cabe la posibilidad, que hubiese, antes, estado en La Habana. Seguro, que no fue “un Jardinero europeo”, quien dio solución ornamental a la plaza principal de la ciudad y a las aceras de Santiago de Cuba[22]. ¿Serían rosas rojas las que adornaban el Parque de Céspedes de Santiago de Cuba en su nuevo trazado? ¿Las llamadas Rosas Sangre de Cristo?

También, he de destacar que en dicha Biografía se hace mención a los estudios de Dibujo de Emilio Bacardí en Barcelona, por iniciativa de su tutor, don Daniel Costa, tuvo una muerte repentina al igual que el Maestro TUTOR, cuando Emilio contaba unos 12 ó 13 años, hecho que le obligó a regresar a Santiago de Cuba. No se indica en el texto con quién tomó clases, pero es muy propio de la familia Bacardí decir, que un niño de 8 años es poeta[23], porque escribe, para felicitar a su madre, unos versos, del mismo modo que lo hacen todos los niños cubanos en las Escuela Primaria, por iniciativa de sus maestros, el Día de las Madres. Se nos habla de haber ganado un Concurso Infantil de Estampados, cual si hubiese expuesto en el Salón de París. ¿Cuántos años de dibujo dio en los 5 años de vida en Barcelona?: (1852 a 1857). ¿Qué afamado Pintor fue su maestro? Nunca se debe olvidar que se trata de un provinciano, y nada menos que santiaguero, nacido y criado,  residente de la zona pegada al Puerto; zona, en que trabajó desde temprano entre hombres, que fabricaban y bebían aguardiente; marinos y clientes de la más diversa índole, calaña. Parece ser que traslada su residencia, a su recién construida mansión de Cuabitas ¿en 1903, siendo Alcalde?[24]. No es hasta 1919, que se hace el nuevo edificio de la fábrica de ron, y hasta 1912[25], que la firma logra remontar los 50 años en estado de quiebra permanente. El Capítulo XIII de la Biografía tiene un título, que nos orienta en la investigación sobre una figura, que entró en la Política[26] con la intervención estadounidense, tras la Guerra de Cuba, que le dio, por lo menos, prestigio y presencia en la ciudad, a nivel nacional: “MUCHO PRESTIGIO Y POCO DINERO” (p.103). El primer alcalde de Santiago de Cuba, que tuvo dos períodos: intervención (1898 a 1901), un impass, y nueva elección (1901 a 1906), que fue elegido Senador de la Nación (6 meses en total, con vacaciones por medio) sólo contaba con estudios primarios, la Elemental como se le decía antes, algunas lecturas, charlas en la Barbería “La Flor de Siboney” y el Plaza de Armas[27]. ¿Recibió don Emilio Bacardi clases de Pintura y Dibujo con el Maestro ANDRÉS TUTOR? Es poco probable por sus obligaciones en la Casa Consistorial y la fábrica de aguardiente[28], llegada a los Bacardí por mediación de John Nunes[29], le permitiese trabajar y estudiar, amén su dedicación a la Política.

 “El campesino”, que bien pudiese ser, por su apariencia, de El Caney, donde la Familia Torres tenía conocidos, que solía visitar: los Sandoval, los Quintana, los Varas, entre otros,  parece estar inspirado en el retrato de Garibaldi, que se exhibe en el Museo del Risorgimento de Turín, en Italia. Hay bastante en común entre los dos retratos. Si con las técnicas digitales actuales se reflectase a Garibaldi, sería todavía más cercano:

 

 

 

¿Conoció A.T. el cuadro en el Museo de Turín y le impresionó a tal punto de plantearse una variante, pero con mayor cantidad de detalles y partes humanas expuestas, aunque con menos luminosidad? ¿Ayudó a su memoria la Enciclopedia[30]? Por ejemplo, en la Galería Tretiakov de Moscú, hubo dos cuadros, que dejaron una huella muy profunda, en mí en los años ’70 del s. XX, y he pintado un cuadro en acrílico sobre tabla, hace un año, en alrededor de 9 horas con 22 pinceles, regalado al Dr. Fidel Castro, “Sol sobre el Océano”[31], que me hacía recordar la “Luna sobre el Dniepr” de Gue (Ге), avanzado el cuadro. Tal acercamiento en ANDRÉS TUTOR estaría muy en línea con su militancia academicista y su defensa al rigor del uso de la técnica, su apego al Naturalismo Romántico.

Posición original de las dos pinturas: ¿Un TUTOR vs. un Malinski?

Retrato de Campesino, ¿un Tutor inspirado en el Garibaldi de Malinski?, en poder de Lucía Bacardí.

 

Giuseppe Garibaldi, por Malinski, 1845.

(Museo del Risorgimento, Turín)

 

En las Ciencias, en la Investigación, en la Intelectualidad, no se puede dar ninguna cosa por hecho y, mucho más, cuando no hay antecedentes de estudios sólidos, de desarrollo cultural e intelectual, y honestidad intelectual. En las Ciencias, en las Artes y en la Intelectualidad, hay que dar probidad de clase. No puede un genio haber residido y marcado medio siglo, en su estadía desde 1901 a 1909, y desaparecer. Hay muchas cuestiones que investigar, en un escenario de una muy probable alteración, sustracción y “desaparición” de documentos, de evaporación total de una obra artística de 12 años[32], por no decir la que debe conservar la familia extendida de Aragón y en otros lugares de Cataluña, tal vez París y Alemania. ¿Qué obras de carácter público hizo en Europa antes de partir a América sin carácter definitivo? Un especialista en frescos y Pintor de Iglesias tiene que haber marcado su huella en Europa.

“La Gaditana” simplemente una preciosidad, una muestra de genialidad y dulzura, de ternura; muy alejada de la imagen picaresca, agitanada de las andaluzas, que suelen recrearse en las diferentes manifestaciones artísticas: la cantora, la baila’ora. ¡“La Gaditana”: exaltación de la belleza: común y sobria a la vez! ¡Tan española, tan andaluza, muestra en su rostro el mosaico étnico español!

“La Gaditana”, ¿un Tutor?, en poder de Amalia Bacardi

 

He seleccionado los dos mejores cuadros, en mi opinión, para cerrar este ensayo en homenaje al Pintor Zaragozano, al Pintor Academicista, que iluminó a Cuba y a Santiago de Cuba, en particular. Y, sus hijos y discípulos réprobos[33] hicieron lo posible e imposible para colocarlo a la sombra. Este ensayo es un homenaje al Maestro ANDRÉS TUTOR,  al SEÑOR DON ANTONIO TORRES I FLOTATS, al ¿CONDE SAINT GERMAIN o a JESUCRISTO?, crucificado en Cuba, dos veces, en Él  y en la reencarnación en su nieto, y que vive a través de mí, y en mí.

¿Un TUTOR de inicios de finales del siglo XIX o principios del XX?

 

Pues, para concluir lo hago con el cuadro, que no sería capaz de pintar ningún aficionado, siquiera un pintor de envergadura de no ser Académico. Le bautizaré con el nombre de “La niña del globo”, la que me parece haber identificado, como la pequeña cuñada del Pintor, la menor de las García de Tineo, aunque a ellas les gustaba ser llamadas por su apellido más ilustre, el FERNÁNDEZ SANTAMARÍA, la niña DOÑA PETRA ROSA AMELIA GARCÍA Y FERNÁNDEZ. Yo afirmo, que fue la modelo. Inclusive, quiénes conocieron a la bisnieta de mi Abuela, la SEÑORA DOÑA MARÍA HERMINIA PANTALEONA GARCÍA Y FERNÁNDEZ, se asombrarán del parecido, con el cabello menos rizo la tía Petra, cual retrato de alguien por nacer.

¿Un Tutor?, en poder de Amalia Bacardí.

¡Gloria al Zaragozano! ¡Gloria al Maestro ANDRÉS TUTOR!

¡Gloria al SEÑOR DON ANTONIO TORRES I FLOTATS!

¡GLORIA AL GENIO EUROPEO, QUE ILUMINÓ A SANTIAGO DE CUBA!

¡GLORIA A DIOS!

¡ALELUYA!

 

Escrito en Santander, España, entre el 12, Día de la Hispanidad, al  20 de Octubre de 2011, Día de la Cultura Cubana.

 

Foto: ANDREA TUTOR (18.X.2011).Esta flor de siempre viva, que también se le llama Uña de Gata, salió justo el día 17, en que terminé la primera versión, dirigida al rescate de la Obra y el nombre del MAESTRO ACADEMICISTA DON ANTONIO TORRES Y FLOTATS (ANDRÉS TUTOR). Esta planta florece en Primavera. Este año sólo tuvo escasísimas flores, habiendo florecido, extemporáneamente, en el cantero de la ventana de la oficina, donde estoy escribiendo la serie de ensayos literarios y artísticos. Unos días más tarde había dos, una al lado de la otra.

 

 

 

 



[1] Contaba con 8 años y 8 meses el 12 de Octubre de 1909, Día de la Virgen del Pilar, Protectora de la Hispanidad, también, llamado Día de la Raza. ¿Hubo alguna fiesta en Santiago de Cuba ese día? ¿Dónde y quiénes estaban presentes? Pues, alrededor de las 11 de la noche, tomando el acostumbrado chocolate, tuvo una hemorragia por la boca, a tal punto que al llegar el Médico, pasada la 1 de la madrugada, ya había fallecido el Maestro ANDRÉS TUTOR a los 42 años.

[2] ANDRÉS TUTOR es el pseudónimo artístico del SEÑOR DON ANTONIO TORRES I FLOTATS, de los Torres de Aragón, catalanes de origen. Llegado a Cuba en 1897. Residió en La Habana intramuros hasta concluido el siglo XIX y, tras un año en Cienfuegos, se radicó en Santiago de Cuba, primero, en San Gerónimo entre Cardenal Barnada y Carnicería, más tarde, ir a residir en su recién construida mansión de Calle 6 y 5 en Vista Alegre. Siendo Fundador y, presumiblemente, promotor de la construcción del Reparto más aristocrático de la ciudad capital, que abrió un nuevo modo de vida a las familias pudientes.

[3] “En la plástica, como en otras esferas del quehacer, Cuba se mantuvo a la saga de los movimientos renovadores. A Cuba casi todo llegó, pero llegó tarde, cuando había pasado su apoteosis.  La Revista de Avance (1927-1930), con su carácter renovador, cumple con actualizar la cultura literaria, plástica y musical de los cubanos”, según apunta José de la Fuente García en “El tratamiento del tema religioso en la pintura cubana”, Gazeta de Antropología Nº 17, 2001, en: http://www.ugr.es/~pwlac/G17_14Jose_DeLaFuente_Garcia.html. Cuba no se mantuvo a la saga, sino que no lo aceptó; la opinión predominante, en Arte, era Academicista.

 

[4] De hecho, muchos de los conocimientos sobre Pintura, observación artística de la Naturaleza y otros temas, que manejo en mi calidad de Pintora e Ilustradora, provienen de las explicaciones de las clases de Mi Abuelo, trasmitidas por Mi Padre a mi persona desde la niñez, por ejemplo, cuando me preparaba para hacer un dibujo para un Concurso de Dibujo Infantil, que gané. Por ello, considero a Mi Padre, el SEÑOR DON JUAN ANTONIO TORRES-FLOTATS Y GARCÍA DE TINEO, ILUSTTRE SEÑOR FERNÁNDEZ SANTAMARÍA, mi primer Maestro de Pintura. En la actualidad, lo es mi Abuelo, el Maestro ANDRÉS TUTOR de una forma, que sólo contados Artistas conocemos.

[5] He escogido el nombre con que es identificado en el Diccionario Enciclopédico Larousse, aunque en algún otro texto se le llama Guillermo. ¿Tenía dos nombres? En la Enciclopedia se señala, que, en 1940, se expusieron varias obras del Pintor en la Universidad de La Habana y que convirtió su estudio de París en museo.

[6] El cuadro de Habaneras de Cisneros, pintor salvadoreños, que fue por 20 Director de la Academia de Bellas Artes “San Alejandro” (1858 a 1878). Habanera de Cisneros fue tomada de: Barclay, Juliet, HAVANA: PORTRAIT OF A CITY,  Photographs by Martin Charles whit Foreword by Eusebio Leal Spengler and Introduction by Francisco de Borbón y Escansany, Ed. Cassell Villier House, London, 1993,  p.178.

[7] Yo fui a Internet a buscar el “La Siesta”, sin saber que existía, por la insistencia de una voz varonil muy educada, que me repetía “La Siesta” y yo creía, que se trataba de la necesidad de mi cuerpo de dormir una siesta. Pensé: “Levantándome, al mediodía, cómo dormir, además, la siesta”. Al comenzar a sospechar otra cosa, decidí ver si existía un cuadro con ese nombre. Esto sucedía en el contexto de mi lectura sobre Pintura y los libros literarios adjudicados a Emilio Bacardi, sobre los que he lanzado una duda razonable y documentada, cuestionando la autenticidad de la autoría y señalando a D. ANTONIO TORRES I FLOTATS, alias ANDRÉS TUTOR, en calidad de Autor, que no sólo dominaba técnicas plásticas, sino que era un brillante intelectual con una  deslumbrante personalidad.

[8] La sandía la vi, por primera vez, en Agosto de 1975, al reabastecerse, en Canarias, el buque Rossia, en el que viajé a Rusia. Pequeños, en comparación con los de Cuba, y redondos, con un verde intenso y mucho más dulces. Se diferencian sustancialmente al llamado melón de agua en Cuba. En Cuba, no hay sandías. En Cuba, sólo he visto una planta de granada, justo en el patio de los Morales, de la Sra. Caridad Morales (Cacha) viuda del Sr. González, en Escario Nº 378 entre 1ª y 2ª de Santa Bárbara, con finca en El Aceite, El Caney.

[9] Me ha impresionado la perfección de las ciruelas, con esos tonos claros, cual si estuviese nevada y es, precisamente, su forma real; hay tanto realismo en las ciruelas, que tomaré el cuadro de referencia para dar los toques finales a la cáscara de una enorme ciruela, que acompaña al mamey (ambos cuadros míos en fase de terminación)

[10] Se precisa de una investigación seria y minuciosa para determinar quién fue el Fundador y su primer Director, quiénes fueron los Maestros de la Academia inicial. Se asevera, en la biografía de José Joaquín Tejada, que fue el primer director de la Bellas Artes de Santiago de Cuba, fundada en 1908, en vida del MAESTRO ANDRÉS TUTOR. Sería conveniente estudiar las fotos de ese momento cumbre para la capital oriental. Yo me permito, desde mi Cátedra de la Universidad de La Habana, aunque jubilada, ponerlo entre razonables signos de interrogación, mucho más, sabiendo, que, por ejemplo, en el caso del Partido Comunista de Cuba, fundado en 1925, se omitía en nombre de su Primer Secretario General, el maestro Pérez (canario) y a todos nos parecía, que Blas Roca era el fundador y quién ostentó tan elevada posición desde sus inicios. Otro caso más cercano al quehacer santiaguero es el del Conservatorio Esteban Salas, que en su Web dice haber sido fundado con la Revolución y ubica un afamado músico santiaguero, como su primer director; hecho totalmente falso: el Conservatorio de Santiago de Cuba “Esteban Salas” fue fundado y dirigido por quién fue mi Profesora de Música, la Maestra Dulce María Ferrá, su propietaria. La Dra. Prof. Niurka Pérez de la Universidad de La Habana viajaba, de Banes a Santiago de Cuba, a examinar los Cursos de Piano con la Maestra Dulce María Ferrá.

[11] Emilio Bacardí en su tiempo (1844.1922), impreso en 1986 en Gráficas Andrés Martín, S.A., de Valladolid (España), 306 pp.

[12] Yo extiendo documento de propiedad de todos mis cuadros, desde el momento en que comencé la actividad de forma profesional.

[13] Un baturro es un rústico aragonés, es decir, un hombre del campo de Aragón, mientras que el término “maño” se emplea, de forma coloquial, a todos los aragoneses, por lo menos en la actualidad. El mismo término, ya en desuso, se refiere a un hombre grande y magnánimo. En el caso del  Sr. DON ANTONIO TORRES I FLOTATS, se le pudiese aplicar en la forma antigua la palabra “maño”. Aunque no sería totalmente acertado, pues es un catalán de Cariñena.

[14] Grito de combate de los aragoneses en las memorables batallas del siglo XIII

[15] “El Baturro” habanero está situado en la Habana Vieja, Avenida Bélgica entre Merced y Jesús María. En:  http://www.antanlontan-antilles.com/uploads/screen2/cuba-taverne-espagnole-de-la-havane.jpg ,  “A corner of Old Spain transported to Cuba” se asegura, que  se podían probar de los 60 toneles de vino y escoger cuál se iba a adquirir: “If you find that is necessary”

[16] Tanto en su Expediente de Matrimonio por la Iglesia Católica como en el Certificado de Defunción, es decir, en La Habana y en Santiago de Cuba, se señala que es Comerciante, por tanto, tiene comercio o actividad de exportación e importación o distribución, o todas inclusive, amén de su actividad intelectual. Su actividad económica principal es el Comercio.

[17] Un pintor deja huellas en la obra, no sólo por sus características pictóricas y por los temas tratados, sino las dactilares, poseyendo automóvil, sería fácil una comprobación. ¿Había cartera dactilar en la primera década del siglo XIX? Se puede comenzar por ahí.

[18] La Justicia Divina: mi Abuelo me ha hecho levantarme, tomar un volumen de la Enciclopedia, abrirlo y descubrir la existencia de ese Goya, que yo desconocía. Lo propio me ha sucedido con el Retrato a Garibaldi. De hecho, a través de mí se está expresando, ANDRÉS TUTOR, para el rescate de su Obra y para que triunfe la Verdad sobre el mal, transcurrido un siglo.

[19] En la “Erección de Carolina”, llegado el momento de reflejar las formas sobresalientes del vientre y los muslos, también, en la preparación del color de la piel, sentí ayuda y en las zonas clara. En ese preciso instante, fue que se me dijo en un pensamiento suave y auditivo: “Ponte suavecita”.

[20] El Club San Carlos, todavía en su diseño anterior, era la Sociedad de  personas adineradas de raza blanca de Santiago de Cuba. En el siglo XIX todavía constaba, en las Certificaciones de Bautismo, la raza de los individuos y , en las parroquias había libros de bautismo de blancos y negros. Por ejemplo, en el Bautismo de mi Abuela, SEÑORA DOÑA MARÍA HERMINIA GARCÍA Y FERNÁNDEZ, en la Catedral de La Habana, dice: “Certifico: Que en el libro 42 de Bautismo de persona blanca de esta citada parroquia del Sagrario al folio 24 y marcada con el número 47 se halla la partida siguiente

[21] Fiesta de la Bandera

[22] Una situación similar se dio en el Aserrio San José, posterior, Reynaldo Grenot, en que el hijo del DON ANTONIO TORRES O TUTOR, tras el triunfo de la Revolución, prácticamente decidía todo. El SEÑOR DON JUAN ANTONIO TORRES Y GARCÍA era quién daba ideas y soluciones, resolvía las cuestiones fundamentales, siendo consultado por todos y, en particular, el Administrador, el negro Bibi. Bibi, como le decían, era una excelente persona, pero no contaba con la autoridad, la inteligencia, la instrucción y el prestigio de años decidiendo, y conociendo y decidiendo el negocio. Incluso, el logotipo del uniforme de los trabajadores del Aserrio fue diseñado por Mi Padre: “Pepe Serrucho”. En tanto, Mi Madre era quién fabricaba y bordaba los uniformes de todos los trabajadores. Mi Padre, aunque asistía a las clases de Pintura y Dibujo del Maestro ANDRËS TUTOR, su Sr. Padre, y diseñó los logotipos de todos sus negocios no se sentía, y pensaba, porque conocía lo mucho que sabía TUTOR, que no era apropiado llamarse por nombres rimbombantes, que no se corresponden con el quehacer. Siquiera se atrevió a planteárselo, a pesar de los estudios de violín. Ser aficionado no hace a nadie profesional. Se insiste en las aficiones de Emilio Bacardí en diversos textos, que intentan justificar su obra repentina y tardía.

[23]El muchacho se reveló como poeta y escribió unas décimas de felicitación a la madre por su cumpleaños”. En: Emilio Bacardí en su tiempo. Publicado en gráficas Andrés martín, S. A., Valladolid, 1986, p. 33

[24] En un terreno, en que, en 1895, había sido quemada la casita de campo de su propiedad. ¿Cobró un seguro? Es necesario documentar e Investigar.

[25] Sería de mi interés el estudio por algún Investigador muy especializado de las cuentas de los Bacardí, entre 1909 y 1912, así como revisar todo un conjunto de transacciones notariales en el período 1909 a 1919.

[26] Entendida como cargo público o figura preponderante de algún partido político.

[27] En mi época de Bachillerato (1970 a 1974), todavía había la costumbre de ir algunos jóvenes todas las noches al Parque de Céspedes a conversar y hacer chistes de los transeúntes; le llamaban los muchachos del Parque: Norberto Masó, Johnny Mena y otros. La mayoría se fue del país, tras la Revolución de 1959. Se renovaban en cada generación. En época de Emilio, le llamaban “los muchachotes” y “los mocetones”: Emilio y Facundo Bacardi, Pío Rosado, José A. Godoy y otros. Algunos de los “muchachotes”del Parque, luego, fueron los viejos del Parque, bueno, a veces compartían con los muchachotes. El Parque era como un vicio en algunos santiagueros.

[28]Un barracón de madera,  que guardaba un alambique de hierro, depósitos de miel igualmente metálicos y toneles de añejamiento”. Emilio Bacardi en…, p.30

[29] John Nunes, inglés llegado de Jamaica a Santiago de Cuba, propietario de la pequeña fábrica de ¿ron o aguardiente?, que en 1862 pasa al control de Facundo Bacardí, siete años después de la quiebra de la tienda de éste: ¿El Palo Gordo?

[30]Diccionario Enciclopédico  Larousse, T. 4, Editorial Planeta, Barcelona, 1991, p. 1035.

[31] Este cuadro constituye un regalo de cortesía y  buena voluntad en la MISIÓN CUBA, similar al que acostumbran a hacer los embajadores desde la Antigüedad, en nombre de los Jefes de Estado. Tuve en cuenta, además, una amabilidad del Dr. Castro, siendo Presidente, en los días de Bachillerato: una elegante y deliciosa caja de bombones (1974).

[32] Hay coincidencias sospechosas, cuando menos: compra del Restaurante-Bar “El Baturro” habanero en 1919, años en que Facundito falta a un acto notarial tan importante como una nueva escritura de la Firma Bacardí y, en la que aparecen dos nuevos nombre sin ser de la Familia. Curiosamente, a partir de la segunda mitad de los ’50 del s. XX, el hijo mayor del Maestro TUTOR vive en la misma cuadra que Juan Núñez (¿españolizado el apellido?): Escario entre 1ª y 2ª de Santa Bárbara, en Santiago de Cuba. En apartamentos interiores, de propiedad de Juan Núñez, vivían empleados de la Firma y, pasado el tiempo, se mudó un posible descendiente de Cristóbal Bory. Sólo se le decía Bory. A esas personas las conocí personalmente. Otra coincidencia, es que el biotipo de los dos Juanes era similar, sólo diferenciándose por su pertenencia de clase, donde la balanza se inclinaba, y expresaba, favorablemente en la educación y delicadeza de Mi Padre: el niño genio, que debutó en el recién estrenado Teatro Oriente con su violín. Hecho, que hay que comprobar y documentar. Insisto, se hace indispensable una investigación por la Facultad de Historia de la Universidad de La Habana

[33] Existe una carpeta con estudios y apuntes de dibujo en poder de los Bacardí, que debe ser rescatada y sometida a estudio de expertos. Y, si es posible de varios países.