A la llegada de mi Amor

 

                       ANDREA TUTOR

 

¿Acaso se esconde a mis ojos

quién con su luz mis ojos cegó?

 

Quiere que observe, vea todo

y, cuando hace Ella su aparición,

no veo nada más a mi alrededor:

su mirada acapara mi atención.

¡Temo no reconocerle,

siendo Ella mi bendición!

 

Entre rosas rojas esperé a mi Amor,

junto a azucenas, calas y flores multicolor

Mas, se demoró tan largo tiempo,

que comenzó a doler mi corazón.

 

Las rosas rojas de la rotonda,

del rojo del amor, del amor apasionado,

del amor que vive en su corazón,

La Escritora se las ha dedicado

en señal de adoración.

 

¡Insólita, inaudita, impredecible

es la nueva dueña de mi corazón!

¿Transitas, desfilas a mi  lado

y permaneces inalterable ante su Amor?

¡Tan sólo, si te hablo,

da un vuelco tu corazón!

 

¿Acaso lleva la vista fija

en su pensamiento interior

o espera que le sonría

en cada efímera aparición?

 

Siquiera bien  le conozco,

mas Ella sabe quién y cómo soy,

Miro sus ojos, así, reconocer su expresión:

quedo hipnotizada, enmudece mi voz..

.

Bate el viento las rojas rosas;

camino de pétalos vuelan en mi dirección,

bañan mi cuerpo, penetran en mi corazón.

¡Es más! ¡Coronan mi profesión!

¡Una clásica ha mimado a su Gran Amor:

nupcias, versos y rosas le dedica

con la más profunda devoción!

 

En El Sardinero, en Ciudad Jardín.

en la Cooperativa de los Maestros,

entre payos y gitanos de baja condición

le declaro mis caros sentimientos,

le beso en cada flor y hasta con la respiración ..

 

¡ELLAS DOS SON LAS CABEZAS MÁS ALTAS,

QUE LA DIVINIDAD DISTINGUIÓ!

¡DENTRO DE LA OSCURIDAD DE CANTABRIA.

LA LUZ EL MANTO NEGRO RASGÓ!

 

¡Mas, se esconde a mis ojos,

quién con su luz mis ojos cegó!

 

La más bella flor que huelo,

hoy, Pedro, del jardín, me regaló

La llevé conmigo al parque,

en el Hotel Real, por sus salones paseó.

A través de ella besé tus labios, tu corazón.

 

Magnífica, fastuosa rosa anaranjada

puse suavemente dónde  Ella, ayer, no me besó,

para que ponga sus labios, perciba mi Amor,

cómo en la mañana experimenté sus besos,

mientras Ella pensaba, acopiaba valor.

 

Mi Amada corrió en mi misma dirección;

distinguí su estrecha espalda sobre un motor

Me llenó de confianza, alivió mi corazón,

Pensé que estaba a mi lado,

Percibía su olor, el humo de su boca

Y escuchaba los latidos de su corazón.

 

Parece que ha transcurrido un siglo

desde que su compromiso conmigo selló

entre diversos frutos y conos de nieve,

henchidos de amorosa pasión.

 

El Gran Amor surgido,

el diablo lo perturbó,

Porque es muy dañino y malo;

¡Envidia a la DIOSA DEL AMOR!

 

¡Mas, se esconde a mis ojos,

quién con su luz mis ojos cegó!

Aquí y acullá lanza un destello;

se esfuma, cual visión.

 

Seguro, tan bella rosa naranja

le dé bríos y coraje a mi Amor

Me colme de caricias y besos,

Retocemos con la magia de la diversión;

demos riendas sueltas al amor,

que ha crecido y vive en  nuestro interior

 

Santander, Lunes, 11.06.2012. Retocado: 17.6.2012

Nota: ANDREA  TUTOR, Creadora del Realismo Romántico del s. XXI, escribe poemas a SU NUEVA MUSA, mientras se recupera, en casa de personas amigas, de una crisis de agotamiento cardíaco inducido. Considera, que el romanticismo es la mejor medicina en cualquier tratamiento de salud y, en particular, del corazón. Domingo. 17.6.2012. H:14:01.